Argentina

"La sal se quedó sin gusto", el conmovedor homenaje de Piñón Fijo a Carlitos Balá

El payaso de Córdoba, quien ya había confesado que el humorista fue su gran ídolo, compartió un video con unas estrofas que recitó acompañado de su guitarra. para recordarlo. Escuchaló y compartí la emocionante letra.

Por La Opinión Austral


Tras conocerse la noticia de la muerte de Carlitos Balá, a sus 97 años, famosos, artistas y figuras del espectáculo del país recordaron al actor y cómico con mensajes y publicaciones en sus redes sociales.

Una de las palabras más esperadas era la de Piñón Fijo, quien colaboró con Balá en el año 2006, cuando compartieron un espectáculo infantil, y finalmente el payaso compartió un sentido homenaje en forma de poesía musicalizada.

“Camino a Tucumán, la noticia me llegó en Recreo (tierra materna y colmada de infancias) me detuve al costado del camino a ofrecerte estas humildes décimas”, dice el mensaje que le dedicó Fabián Gómez a quien fuera su gran ídolo.

“¡Nos vemos, maestro! ¡EEEAAAAPEPEEEE!”, cierra el breve texto que acompaña a la grabación realizado por el payaso cordobés para ponderar lo hecho por el actor.

El homenaje en cuestión incluye algunas rimas acompañadas por la guitarra de Piñón, que le ofrece su tributo a quien le enseñó “la ternura y el cariño de andar pescando alegrías”.

La poesía que piñón fijo le dedicó a carlitos balá

La sal se quedó sin gusto y Angueto se hizo visible

Un sucutrule, imposible; y un gestito suena injusto

Pero aquí va mi tributo al que me enseñó de niño

La ternura y el cariño de andar pescando alegrías

Carlitos Balá, mi guía, sos la huella en mi camino

Te quiero

El origen de ¿Qué gusto tiene la sal?

Una de sus frases más recordadas es cuando decía : "¡¡¿Qué gusto tiene la sal?!!" y todos los chicos contestaban gritando "¡¡¡Salaaaado!!!".

El propio artista contó que la idea nació en 1969, en una tarde tranquila en Mar del Plata, cuando un chico lo miraba atento y Balá haciendo como que no lo veía preguntó varias veces en voz alta: "¡El mar! ¿Qué gusto tendrá el mar?".

El nene permanecía silencioso y él siguió: "Ahhh, el mar tiene gusto a sal. Pero, ¿qué gusto tiene la sal?". Y antes de salir corriendo el chico le respondió: "¡Pero, qué gusto va a tener la sal! ¡Salada!".

Y así nació un éxito que atravesó cuatro generaciones

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguí leyendo

Lo más leído

Más noticias