Your browser doesn’t support HTML5 audio

Oasis volvió a la Argentina después de 16 años y el Estadio Monumental fue el escenario perfecto para una noche que quedará grabada en la memoria del público. Con un show arrollador, una lista de temas repleta de himnos y un clima de euforia colectiva, los hermanos Liam y Noel Gallagher protagonizaron el primero de sus dos conciertos en River Plate en el marco del tour Oasis Live 25.

La expectativa era inmensa y se sintió desde horas antes. Argentina vive desde hace días una auténtica “oasismanía”, una mezcla de nostalgia, emoción y una devoción inagotable por la banda de Manchester.

Richard Ashcroft abrió la noche con un show inolvidable

A las 19:15, Richard Ashcroft, referente absoluto del britpop y voz de The Verve, inauguró la jornada con un set de 45 minutos cargado de clásicos. Temas como “The Drugs Don’t Work”, “Sonnet” y “Lucky Man” hicieron cantar a un Monumental ya colmado.

Ashcroft, ovacionado en varias ocasiones, cerró su presentación con una versión emocionante de “Bitter Sweet Symphony”, luciendo una camiseta de Diego Maradona del Mundial 86, gesto que el público celebró con devoción.

El regreso de Oasis: un estallido desde el primer minuto

A las 20:30, mientras las pantallas reproducían titulares sobre la reunión de la banda, comenzó a sonar “Fuckin’ in the Bushes”. El estadio estalló cuando Liam y Noel Gallagher aparecieron tomados de la mano: una imagen impensada años atrás y símbolo de este esperado reencuentro.

Acompañados por Gem Archer, Andy Bell, Joey Waronker y el histórico Paul “Bonehead” Arthurs, Oasis abrió con “Hello”, seguida de una ráfaga imparable de hits: “Acquiesce”, “Morning Glory” y “Some Might Say”.

Desde el disco Definitely Maybe llegaron “Bring It On Down”, “Cigarettes & Alcohol”, “Fade Away” y la coreadísima “Supersonic”. Liam, fiel a su estilo, soltó una frase que quedó marcada en la noche: “That was fcking biblical!”.

Luego del primer tramo a pura energía, Noel tomó el protagonismo y regaló versiones íntimas de “Talk Tonight”, “Half the World Away” y “Little By Little”, coreadas por todo el estadio.

Liam regresó para volver a encender la noche con “D’You Know What I Mean?” y “Stand By Me”, representando la era Be Here Now.

La emotiva interpretación de “Cast No Shadow” —dedicada a Ashcroft— y “Slide Away” marcaron la antesala del final. Con “Whatever” llegó la falsa despedida y un guiño a los Beatles con un fragmento de “Octopus’ Garden”.

Maradona y un cierre perfecto

La recta final comenzó con una versión monumental de “Live Forever”, acompañada por una imagen gigante de Diego Maradona en las pantallas. El estadio entero respondió con un ensordecedor “Olé olé olé, Diego”.

Liam, fiel a su humor, aseguró que “Rock ’n’ Roll Star” también estaba dedicada al 10. Y así llegaron los himnos definitivos: “Don’t Look Back in Anger”, banda sonora de abrazos y lágrimas; “Wonderwall”, tal vez el mayor clásico del britpop y “Champagne Supernova”, coronada por fuegos artificiales que sellaron una noche inolvidable.

Antes de retirarse, Liam agradeció al público argentino con una frase que emocionó a todos: “Gracias por estar durante tanto tiempo y por bancar a esta banda”.

Una noche histórica para la música y para Argentina

La producción de DF Entertainment marcó el inicio de la etapa sudamericana del “Oasis Live 25”, un tour sold-out en Reino Unido, Irlanda, EE.UU., México, Canadá y Australia.

Para Noel, tocar en Argentina era uno de los momentos más esperados de la gira. Él mismo lo dijo en una entrevista reciente:
“Argentina está en el top 5 de los lugares donde más nos gusta tocar en el mundo”.

Hoy será la segunda función en River Plate, y para quienes asistan, el mensaje es simple:
Disfruten. Oasis volvió, y lo hizo a lo grande.

EN ESTA NOTA Diego Maradona Oasis

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios