La vida de Alan Leonardo Díaz cambió rotundamente en 24 horas, cuando se enteró que su gran debut en primera iba a ser nada más ni nada menos con la camiseta de River Plate, y para colmo, frente a Boca Juniors en un Superclásico.
El domingo, por los cuartos de final de Copa de la Liga Profesional, el arquero juvenil pisó La Bombonera con toda la seguridad y la rompió con unas magníficas tapadas, a pesar del resultado final que terminó en derrota para el Millonario en la definición por penales.
Lo que pocos saben es que el pibe de 21 años, que ni siquiera tenía un contrato profesional en River, se mantenía económicamente participando en torneos de barrio, atajando penales por dinero en el barrio de Villa Oculta.
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Como sacado de un cuento, el camino de Díaz dio un giro de 360 grados cuando surgió un brote de coronavirus en el plantel riverplatense. Todos los arqueros que tenía Marcelo Gallardo (Armani, Bologna, Lux y Petroli) se contagiaron y para la sorpresa del joven, recibió el llamado del DT para que se sumara a los 11 titulares del domingo.
Leo Díaz se ganaba unos “mangos” atajando penales en Villa Oculta.
Por una noche, dejó atrás a “Los Wachos del 1ero”, su equipo del barrio, y se convirtió en lo que siempre soñaba. En las ultimas horas, el periodista deportivo Santiago Marocchi publicó en sus redes sociales un video en el que se lo ve atajando uno de los tantos penales en un potrero, donde luego una multitud de amigos lo corre a abrazar.
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Ahora, Leo se entrena con el plantel profesional y espera que la Conmebol autorice a River a inscribirlo a modo de excepción en la lista de buena fe de la Copa Libertadores para poder atajar el miércoles ante Independiente Santa Fe en el Monumental.
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