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“Luisito” Zerene Oyarzún, el niño santacruceño que por una cardiopatía congénita hace tres años ni siquiera podía correr en el recreo, se consagró campeón nacional de Malambo.
Con nueve años, este domingo, el malambista obtuvo el primer puesto en la 58° edición del Festival Nacional de Laborde y al escuchar su nombre en la categoría Malambo Infantil, corrió hacia el escenario para recibir el premio que posicionó a Santa Cruz en lo más alto.
“Luis comenzó a los cinco años en la Escuela de Danza Tierra Mística, formándose en danza y malambo”, contó el profesor Germán Oyarzo a La Opinión Austral.
“Este año vivió un momento histórico: por primera vez se presentó en el Pre Laborde, realizado en Río Gallegos, donde ganó en la categoría Infantil, logro que le permitió clasificar al Festival Nacional de Malambo de Laborde y representar a la provincia de Santa Cruz”, repasó.
“El 11 de enero, ante un gran marco de público, Luis salió a zapatear y brindó una presentación impecable, destacándose en una competencia de altísimo nivel, con grandes malambistas de todo el país. El domingo 17 al mediodía, llegó la noticia más esperada: Santa Cruz pasó a la final, junto a las provincias de San Luis y Córdoba”, relató.

En sus 11 años de trabajo la Escuela de Danzas Tierra Mística se ha destacado en múltiples oportunidades en los festivales más importantes del país.
En 2020, Amir Llemaldin, con nueve años, fue campeón Infantil en Laborde y en 2023, con 11 años, lo fue en categoría Menor en Laborde y en el Campeonato Nacional de Malambo Femenino en Tanti.

En 2022, Malena Godoy, de nueve años, fue la primera santacruceña en coronarse campeona en el Campeonato Nacional de Malambo Femenino. En tanto que en 2024, en su quinta participación representando a la provincia, la profesora Noelia Barrionuevo, fue subcampeona en el mismo certamen.
Un paso, un zapateo
“Desde que empezó a caminar, quería zapatear. Miraba ‘tele’, nos ponía cosas donde zapateaban y él los imitaba, igual que con el bombo”, recordó Pamela Oyarzún, mamá de “Luisito”, a La Opinión Austral.
A pesar de las sugerencias para que pruebe otras actividades, él siempre insistió en ir a folclore.
“Nosotros queríamos que Luis disfrute lo que hacía, no importaban los resultados, importaba que él vaya, conozca, disfrute lo que le gusta”, acotó.

Durante 2025, “Luisito” viajó a la localidad de 28 de Noviembre para el selectivo del Campeonato Nacional de Malambo Femenino y días después, al Pre Laborde en Río Gallegos.
“Empezamos ese camino con lucha porque todo es un costo económico para la familia, en general, sin el apoyo de ellos y de la comunidad no podríamos haberlo logrado. Para nosotros, es un orgullo porque sabemos que a él le gusta y disfruta de lo que hace”, manifestó.
Pamela estuvo en Laborde y al respecto, observó: “Es tan grande que creo que no hay palabras para explicar lo emotivo que es porque es un lugar donde cada momento te pone la piel de gallina, la argentinidad ahí es a flor de piel todo el día, adonde vas están zapateando, con bombo, con guitarra, con chacarera, con zamba e imagínate ver a tu hijo ahí… terrible, fue una emoción, orgullo, llanto risa, de todo”.

Para poder concretar cada participación de “Luisito”, la familia vendió números y trabajó en ferias para poder recaudar el dinero necesario para cubrir los gastos.
“Agradezco a las personas que hicieron posible que ‘Luisito’ pudiera llegar adonde llegó, hay funcionarios provinciales y municipales, también comerciantes que nos ayudaron y la comunidad que nos compraba los numeritos, agradezco a todos ellos y a la familia que nos apoya en todo”, subrayó.
Una meta cumplida
“Me apoyaron mucho las personas de Pico Truncado, me ayudaron a llegar a esa meta que yo tenía desde chiquito”, destacó “Luisito” en diálogo con La Opinión Austral.
La preparación para llegar a Laborde comenzó hace un año. Cuando el Festival Nacional se aproximaba, las clases y ensayos pasaron de una hora a tres horas y media diarias.
Sobre lo que observó en Laborde, manifestó que “es muy grande y es un escenario muy lindo, muchas personas quieren llegar ahí”. También, reconoció que la primera vez que subió al escenario se sintió “un poco nervioso, pero estuve tranquilo. El profe me apoyaba desde atrás del escenario”.
El 18 de enero, “Luisito” supo que era finalista y para la presentación decisiva, ya estaba más relajado. “Me subí al escenario a las 19:00 y la entrega del premio fue a las 04:00″.
A esas horas de la madrugada, el malambista ya se había dormido, pero cuando la entrega de premios comenzó, el profesor comenzó a hablar para que se despertase.
“Me sentí muy emocionado, fue re lindo ir y pasarla bien con muchas personas que conocimos”, destacó el campeón.
Hace tres años, el campeón ni siquiera podía correr y mucho menos hacer otras actividades. Para la cardiopatía congénita que se manifestaba como un agujero entre la válvula pulmonar y aórtica, le habían indicado un cateterismo. Finalmente, tuvo que ser derivado a Buenos Aires para una operación a corazón abierto que se concretó el 11 de julio de 2023.
Los primeros seis meses posteriores fueron los más importantes para su recuperación. Así, durante un año, “Luisito” no zapateó.
Este martes en Pico Truncado, los familiares organizaron una caravana para recibirlo. Compañeros de la Escuela Tierra Mística y la comunidad recibieron al niño que representó a Santa Cruz se subió al escenario más importante del país y se coronó campeón nacional con apenas nueve años.
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