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Miguel Sacarelo, reconocido piloto del automovilismo santacruceño, falleció a los 67 años, dejando un legado imborrable en el deporte motor de la región. Su muerte, anunciada a través de un emotivo posteo en redes sociales por su amigo Carlos Raúl Zapico, histórico periodista deportivo de La Opinión Austral y Radio LU12 AM680 de Río Gallegos, causó un profundo dolor entre quienes lo conocieron y compitieron junto a él.

Un piloto de éxito y respeto

Sacarelo, quien debutó en la categoría Stock Patagónico el 21 de octubre de 1990, sorprendió al ganar su primera carrera en el Autódromo del Centenario (hoy conocido como José Muñiz), un logro que no muchos pilotos pueden alcanzar en su debut. Conocido por su pericia al volante y su humildad, se destacó en el mundo del automovilismo con su icónica cupe Dodge, apodada “La Trituradora Azul“.

Aunque Sacarelo no acumuló una gran cantidad de victorias —cinco en total durante sus años de competencia— su consistencia y destreza lo llevaron a consagrarse campeón anual en 1991. Su habilidad no solo le ganó el respeto de sus rivales, sino también el cariño de los aficionados.

Un legado en el automovilismo regional

Miguel Sacarelo no solo fue un piloto destacado, sino también un hombre comprometido con su trabajo fuera de las pistas. Durante los años 90, se asoció con Ramiro “Tachuela” Mallo en un taller de chapa y pintura, lo que le permitió desarrollar su pasión por los autos tanto en el ámbito profesional como en el deportivo. Tras su retiro de las pistas en 1994, regresó brevemente en 2002, aunque la competencia ya había cambiado considerablemente para entonces.

A pesar de haber dejado el automovilismo, Sacarelo continuó ligado a los autos a través de la venta de vehículos, manteniendo siempre su espíritu amable y generoso, características que lo hicieron inolvidable entre sus amigos y colegas.

Despedida de un campeón

El fallecimiento de Miguel Sacarelo marca el cierre de una etapa en la historia del automovilismo santacruceño. Fue un piloto que, más allá de los triunfos, dejó una huella imborrable en cada carrera y en el corazón de quienes lo conocieron.

Su amigo Carlos Raúl Zapico lo despidió con un conmovedor mensaje en redes sociales: “Se fue Miguel Sacarello y con él, otra historia más del automovilismo deportivo santacruceño. Buen viaje, Miguel, ya nos volveremos a ver“.

En ese sentido, Yayo Santana lo despidió en un sentido posteo: Un domingo muy triste se fue al Reino del Señor un gran amigo de la vida: Miguel Sacarelo. mis condolencias a la familia en este momento difícil hasta pronto amigo de la vida Miguelito”.

“Sacarelo grande siento el orgullo de llevar tu apellido, gracias por enseñarnos tanto. No dejo de escuchar tus últimos audios viejo. Te amo y te voy a amar toda la vida. Gracias por escucharme, y tratar de protegerme en el peor momento que pase en mí vida… Solo te pido que así como aquella vez… Me diste las fuerzas necesarias con tus sabias palabras y tu enorme guía… Hoy me des las mismas para sacar a tu hija y tus nietas adelante”, escribió su nieta Antonella Sacarelo.

EN ESTA NOTA Miguel Sacarelo

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