A más de dos décadas de la desaparición forzada de Iván Torres, la Justicia Federal puso en marcha esta mañana, un nuevo procedimiento clave en la investigación, que fue anticipado por La Opinión Austral: la exhumación de tumbas señalizadas en el cementerio de Comodoro Rivadavia, con intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense, Gendarmería Nacional y funcionarios judiciales federales.

La medida fue confirmada por el juez subrogante del Juzgado Federal de Caleta Olivia, Claudio Vázquez, quien explicó que las tareas forman parte de las diligencias impulsadas dentro del habeas corpus que sigue vigente en torno al caso ocurrido en octubre de 2003, cuando Iván Torres desapareció tras haber sido visto por última vez en una comisaría de la ciudad.

“Lo que se va a realizar es el inicio esta semana de un proceso de exhumación de algunas de las tumbas que ya fueron señalizadas, obviamente en el marco de la causa de la desaparición forzada de Iván Torres”, expresó el magistrado durante el operativo realizado en el cementerio Oeste al Diario Crónica de Comodoro Rivadavia.

La investigación por la desaparición de Iván Torres constituye uno de los casos más emblemáticos de violencia institucional y desaparición forzada en democracia en la Patagonia. El Estado argentino incluso fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en relación con el caso, aunque el paradero del joven continúa sin conocerse.

En este contexto, la Justicia avanzó ahora con una nueva etapa investigativa que apunta a analizar restos óseos que podrían aportar información relevante para la causa.

Vázquez evitó brindar detalles específicos sobre la cantidad de tumbas involucradas o las ubicaciones exactas donde se desarrollan los trabajos. Explicó que el hermetismo responde a la necesidad de preservar el curso de la investigación judicial.

El juez federal Claudio Vázquez encabezó la exhumación en el cementerio de Comodoro Rivadavia.

“Todavía no tengo el número total, pero los lugares exactos no se los puedo dar por cuestión de la causa, porque esto deja de ser una pericia y pasa a ser una medida judicial dentro de una investigación en curso”, señaló.

El operativo se desarrolla con participación coordinada de distintos organismos. Según precisó el magistrado, intervienen integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense, personal del cementerio, efectivos de Gendarmería Nacional y funcionarios judiciales federales tanto de Comodoro Rivadavia como de Caleta Olivia.

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“La gente que trabaja directamente serán unas 10 o 15 personas, más la gente del cementerio, más gente de Gendarmería y secretarios federales del juzgado de Río Gallegos, porque yo estoy subrogando Caleta Olivia. Hay un secretario del Juzgado Federal de Caleta Olivia y un secretario federal del juzgado de Comodoro Rivadavia”, detalló.

La presencia del Equipo Argentino de Antropología Forense resulta central en éste tipo de procedimientos, debido a la experiencia acumulada por el organismo en investigaciones vinculadas a desapariciones forzadas, identificación de restos humanos y violaciones a los derechos humanos.

“Hay que agotar todas las medidas”
Claudio Vázquez, juez subrogante

El juez explicó que las exhumaciones forman parte de las distintas líneas de investigación que continúan abiertas pese al paso de los años. En ese sentido, remarcó que la Justicia tiene la obligación de avanzar con todas las medidas posibles para intentar esclarecer qué ocurrió con Iván Torres.

“Surge como una de las medidas que se fueron adoptando en el marco de esta causa, dentro de la búsqueda, obviamente”, sostuvo.

El procedimiento que comenzó hoy consiste inicialmente en la extracción de muestras y restos óseos considerados de interés. Posteriormente, ese material será sometido a análisis de laboratorio y cotejos genéticos.

“Hoy se hace un muestreo y se levantan restos óseos de lo que resulte de interés. Eso se llevará a análisis de laboratorio”, explicó Vázquez.

Los resultados, sin embargo, no serán inmediatos. El magistrado aclaró que los estudios pueden demandar varios meses debido a la complejidad técnica de los análisis forenses. “El resultado podrá estar en dos, tres o cuatro meses. No tengo ese dato exacto”, indicó.

Consultado sobre la trascendencia judicial de ésta nueva instancia, Vázquez remarcó que el tiempo transcurrido desde la desaparición obliga a sostener todas las hipótesis posibles dentro de la investigación.

“En términos judiciales, ustedes saben que una desaparición forzada de ya casi más de veinte años implica también una presunción de fallecimiento. Obviamente siempre se trata de buscar a las personas vivas, pero también hay que agotar todas las medidas, y una de esas medidas es ésta”, afirmó.

En paralelo a las tareas de exhumación, la Justicia y la querella continúan impulsando medidas orientadas a obtener nuevos testimonios o datos que permitan avanzar en la causa.

En ese marco, Claudio Vázquez confirmó que se incrementó el monto de la recompensa económica destinada a quienes aporten información relevante sobre Iván Torres. “Se ha subido el monto de la recompensa a 15 millones de pesos”, confirmó.

Además, indicó que existen conversaciones con el Gobierno de Chubut para que también acompañe económicamente la medida y contribuya a ampliar el incentivo económico para potenciales testigos.

“Estamos hablando también con el gobierno de la provincia de Chubut para que acompañe también el monto”, agregó.

El magistrado sostuvo que la expectativa es que, pese al tiempo transcurrido, pueda existir alguna persona con información importante para aportar.

“Es una previsión a los efectos de que pueda existir alguien que aporte algún dato de interés para la causa”, señaló.

Durante el contacto con los medios Vázquez aclaró que el procedimiento se desarrolla específicamente en el marco de la investigación por Iván Torres, aunque reconoció que el trabajo técnico del Equipo Argentino de Antropología Forense podría eventualmente derivar en otros hallazgos.

“No, no, yo estoy subrogando sobre este tema de Iván Torres”, respondió cuando fue consultado sobre la posibilidad de que se investiguen otros casos.

No obstante, explicó que el organismo forense cuenta con bancos de datos genéticos que podrían permitir identificar restos vinculados a otras investigaciones.

“Obviamente el Equipo Argentino de Antropología Forense tiene datos de ADN en el banco de datos de ellos. Puede ser que surja alguna otra cuestión, pero eso ya está también previsto”, indicó.

La desaparición de Iván Torres ocurrió en octubre de 2003 y desde entonces se convirtió en uno de los casos más sensibles de la historia reciente de Chubut. El jóven fue visto por última vez luego de haber sido detenido por efectivos policiales en Comodoro Rivadavia, y la investigación derivó años después en una condena internacional contra el Estado argentino por desaparición forzada.

Sin embargo, más de veinte años después, su paradero continúa siendo un misterio y la causa sigue abierta, ahora con nuevas medidas que buscan aportar respuestas donde durante décadas predominó el silencio.

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