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En una fría tarde, por la 4° fecha de la Zona 4, el equipo dirigido por Carlos Oliva recibió en la cancha “Gustavo Andrés Soules” del Hispano Americano a Santa Cruz FC de Río Turbio, dirigido tácticamente por Carlos Pintos.
Programado para las 16 horas, el encuentro comenzó a las 15:59 horas, marcando tal vez algún indicio de la ansiedad que tenía el equipo local de abrir cuanto antes el marcador para recuperarse de la sorpresiva caída la fecha pasada contra Deportivo Esperanza.
Y así fue, porque iban tan sólo 30 segundos cuando el delantero de Bancruz Matías Portillo, que lucía la cinta de capitán por la ausencia de “Nacho” Montes, tuvo el primer acercamiento serio al arco defendido por Darío Romero. Sería un aviso de lo que sucedería en el transcurso de la tarde.
Tres minutos después, un saque largo del arquero Lautaro Fontán dejó sólo a Matías Portillo contra el arco de Santa Cruz, pero la rápida reacción del “1” Romero le ahogó el grito al delantero bancario que era el más movedizo de la cancha en esos primeros instantes.

Pasarían dos minutos para que Portillo pudiera mandar la pelota al fondo de la red, pero esta vez sería el árbitro asistente el que le ahogaría el grito marcando posición adelantada.
Iban menos de 15 minutos de partido, pero Santa Cruz ya sentía el asedio “bancario”, lo que dejaba intuir que el gol llegaría más temprano que tarde. Y así fue, gracias al 10 “azzurro” Maxi “Pipí” Díaz, que controló la pelota al borde del área grande, la acomodó para su zurda y con potencia y precisión la colgó al ángulo, dejando sin chances a Romero.
Apenas dos minutos más tarde, a los 16, una pésima salida del fondo de Santa Cruz de pelota parada, le dejó la pelota en los pies al mediocampo de Bancruz que rápidamente puso a correr a Portillo para que el capitán, con todo el tiempo del mundo, definiera fuerte debajo de zurda pasando la pelota entre las piernas del portero. 2 a 0.
Iban 20 minutos, pero el partido ya era un monólogo. Cada dos minutos había una jugada de peligro de Bancruz, que esta vez no estuvo fino ni en los pies de Alarcón ni Portillo y desperdició la chance de ampliar el marcador, con remates en los palos incluidos.
Pero apenas pasada la media hora llegaría el tercero. Esta vez de tiro libre y obra del defensor Lautaro Bustos, uno de los refuerzos para este Torneo Regional. Desde el vértice del área, donde generalmente se ejecutan los centros a la cabeza, el defensor sorprendió con un remate pasado al segundo palo que se coló en el ángulo. 3 a 0.
Y tan sólo 5 minutos después, a los 37, llegaría el 4 a 0, otra vez en los pies de Portillo que encontró un rebote en soledad dentro del área para empujar la pelota a la red.
Con el partido totalmente definido en 40 minutos, los conducidos por Oliva bajaron un poco el pie del acelerador y así se fueron ambos equipos al descanso.
Comenzada la segunda mitad, los técnicos movieron los bancos para darle minutos a los habituales relevos y el partido empezó a parecerse más a una práctica que a un partido decisivo en busca del tan ansiado ascenso al Torneo Federal.

Pasarían 10 minutos para que Bancruz ampliase la ventaja. Esta vez el encargado de convertir el quinto gol fue el 9 Jorge Alarcón, otro refuerzo “azzurro” para esta competencia. De los cinco goles, tal vez el más vistoso por la jugada colectiva previa, con taco de Portillo dentro del área incluido.
Y diez minutos despúes, a los 20, llegaría otro golazo del “Pipi” Díaz, que esta vez le sacó lustre al botín derecho para acomodar la pelota lejos del guardameta y al costado de la red. 6 a 0.
Y a los 28 minutos llegaría otro lindo gol, esta vez obra del 8 “Jona” González, que pisó la pelota en una baldosa dentro del área dejando desairados a sus marcadores y definiendo con tranquilidad abajo a un palo. 7 a 0.
Con esa diferencia, pareció que finalmente Bancruz estaba satisfecho y empezó a tocar más la pelota en el medio con la jerarquía de uno de sus jugadores de mayor experiencia Claudio Amad, que repartía juego como quien reparte las cartas en una partida de póker.
Por el lado de Santa Cruz, tuvieron que pasar 83 minutos de juego para que tuviera un remate de peligro al arco defendido por Fontán. Fue en los pies de su número 7 Nehuén Matus, que entrando al área remató cruzado pero el disparo se fue desviado.
Sin mucho más, se bajó el telón de un partido que tuvo a Bancruz como dominador de principio a fin, y un Santa Cruz que con sus armas intentó luchar lo más que pudo.
Una victoria que le permite a Bancruz recuperarse de la caída frente a Deportivo Esperanza y sumar confianza, pero que deberá revalidar cuando enfrente al puntero de la zona, Escorpión, que se trae tres puntos fundamentales de El Calafate.


















































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