Para algunos fueron casi dos años, para otros, un par de meses, pero para todos la espera fue eterna. Este miércoles, las ciudades de Río Gallegos y Punta Arenas volvieron a estar conectadas por vía terrestre luego de que el Gobierno nacional habilitara el cruce con cupo de ingreso diario de 200 personas.
También hoy se abrió el paso Río Jeinimeni, entre Los Antiguos y Chile Chico y se estipula que el 4 de enero suceda lo mismo con Cancha Carrera entre Río Turbio y Torres del Paine y Dorotea entre Río Turbio y Puerto Natales, cada uno con cupo de 100.
El equipo de La Opinión Austral y LU12 AM680 se trasladó al Paso Fronterizo Integración Austral y dialogó con vecinos de Chile y Argentina que pudieron cruzar la frontera.
Una fila de vehículos principalmente con destino a Tierra del Fuego. FOTO: JOSÉ SILVA / LA OPINIÓN AUSTRAL
Entre los primeros que regresó a Argentina, estaba Patricio Barría, residente de la capital provincial. Sobre cómo vivió la espera, señaló: “Tranquilo porque ya me había pasado, anteriormente estuve seis meses esperando que abran las fronteras. Gracias a Dios estamos de vuelta”.
Sobre cómo vivió la jornada previa, indicó que “esperando poder volver a casa a ver a la familia, tengo una hija de 16 años y una de siete, las echo de menos. Estoy feliz”.
“Si Dios quiere pasaremos las fiestas con las familias”, expresó esperanzado el trabajador de la esquila que desde agosto se encontraba trabajando en Punta Arenas donde viven su madre y hermanos y ayer, después de cuatro meses, se iba a reencontrar con su familia en Río Gallegos.
Quería ir hasta Chile desde Buenos Aires pero es muy lejos y muy caro
Entre las filas de autos, primordialmente, cruzando desde Chile a Argentina, un hombre proveniente de Punta Arenas llegó a la frontera caminando y acarreando su valija. Desde el inicio de la pandemia no podía cruzar y en un breve diálogo con este medio contó que su destino era Caleta Olivia.
Acarreando su valija y a pie, cruzó de Chile a Argentina. FOTO: JOSÉ SILVA / LA OPINIÓN AUSTRAL
Es que muchos fueron llevados hasta la frontera para que puedan reanudar su viaje desde el siguiente paso. Entre ellas, estaba una mujer a quien llevaron en auto hasta Integración Austral para que realice el trámite y ya en la frontera chilena la esperaban para completar los kilómetros y llegar a Punta Arenas.
Contó que los últimos días los vivió con “mucha ansiedad, con la ansiedad de pasar” y que su hija tenía contacto con la Agrupación “Queremos ver a nuestros familiares” para conocer el avance de la reapertura de fronteras.
Por otra parte, un calafateño que finalmente pudo regresar a Santa Cruz, expresó tener “sentimientos encontrados”.
“Mi hermana falleció el lunes en Río Gallegos, vine hasta acá a ver si me dejaban pasar, no me dejaron pasar. La verdad es que es muy fuerte, con certificado de defunción y todo no me dejaron pasar. Voy a pasar a despedirme de mi hermana que está sepultada en el cementerio de Río Gallegos. Estoy destrozado”, manifestó.
Falleció mi hermana y con certificado de defunción no me dejaron pasar
Adultos mayores
Tomás Bringas, interventor del Centro Chileno en Río Gallegos, fue de los primeros en llegar a Punta Arenas. Desde Chile, contó que al llegar a la frontera inició el trámite en Migraciones, continuó en Aduana y con un vale debía dirigirse a la frontera de Chile para completar otro formulario. Tras la acreditación de datos y la verificación de documentación, que incluye PCR y validación de vacunas (realizado previamente vía Internet) se realizó un testeo rápido y gratuito para finalizar el trámite.
FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL
Observó que “la gran problemática que tenemos es que hoy en día el adulto mayor no tiene medios para el transporte y el transporte vía terrestre no está en actividad. El otro problema es la validación de la vacuna en Chile. Tenemos que enviar una solicitud de validación y está demorando cerca de 14 días, en algunos casos ni la han respondido”.
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