Gerardo María Brugo Marcó es el nombre de un entrerriano desaparecido durante la última dictadura cívico militar que residió en la provincia de Santa Cruz.
Hijo de Raúl Gerardo Brugo y Matilde Francisco Marcó, Gerardo María nació el 9 de noviembre de 1940 en Paraná, Entre Ríos.

“Fue el segundo hijo varón de familia numerosa, tradicional de su provincia y de reconocida y coherente militancia católica. Hizo la primaria en el Colegio de La Salle de Paraná. En la secundaria estuvo siempre pupilo, primero en Esperanza, Santa Fe, con sacerdotes de origen alemán; luego, hasta recibirse de bachiller (con buenas notas), en el Colegio San José de la Ciudad de Buenos Aires. Estudió hasta tercer año de Ingeniería Química en Santa Fe. Vivió en esa época (comienzos de los años sesenta) en Colegio Mayores, si bien dirigido por sacerdotes, que no estuvo ajeno a las inquietudes por la liberación nacional y social: fruto de las lecturas y discusiones de las ideas revolucionarias de los años 60”, contó su hermana Nina al sitio Feminacida.
Comenzó su militancia en la década de los setenta, en la Juventud Peronista
Recientemente, el Archivo Provincial de la Memoria (APM) incorporó a Brugo Marcó en el listado de detenidos-desaparecidos de Santa Cruz, que a la fecha está conformada por 18 nombres.
Su incorporación se fundamenta en la recopilación y contrastación de datos de fuentes documentales realizado por la responsable del APM, Carolina Chiramberro, quien elaboró un informe a partir del cual se desprende parte de la historia del bancario que en este artículo se presenta.
Brugo Marcó nació en Paraná y estudió hasta tercer año de Ingeniería Química en Santa Fe
De acuerdo a lo relatado por su hermana, Brugo Marcó era de personalidad solidaria, abierta, sin jamás ocultar su ideología revolucionaria “(…) llevó abiertamente un ostensible luto, durante varios meses, por el asesinato del Che Guevara en Bolivia, en el año 1967, pero siempre estuvo atento a ofrecer y dar una mano a cualquier persona, sin importarle qué ideología tuviese. Por eso su colaboración con quien era perseguido, o quien necesitaba que le guardaran lo que le pidiera. Siempre se sabía que él estaría para ayudar. Coherente, lo definía un seudónimo con que fue conocido por muchos compañeros de entonces: Gaucho”.
La militancia
Comenzó su militancia en la década de los setenta, en la Juventud Peronista, la conocida como “juventud maravillosa”, presidiendo unidades básicas. Hacia 1970 dejó la Marina Mercante para casarse con Silvia Stella Cantiello e irse a vivir a Río Gallegos y “(…) cuando a fines de 1973, el gobernador Cepernic comenzó a ser cuestionado con infamias, se ofreció a apoyarlo”.
Cabe recordar que Jorge Cepernic asumió el 25 de mayo de 1973, siendo el suyo el primer gobierno peronista en Santa Cruz.
Brugo Marcó tuvo dos hijos: María Pía y Pablo.
Residió en la capital santacruceña durante varios años, período durante el cual fue auditor en el Banco Santa Cruz.
Su padre, Raúl Brugo, expuso en su escrito frente a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) que “(…) a modo de reflexión personal respecto de lo que ha estado en mi conocimiento, y nadie me ha advertido de ninguna otra circunstancia, únicamente podría atribuírsele su inclinación a la fracción política del peronismo denominado auténtico en adhesión ideológica no militante, movido, tal vez, por la solidaridad con personas a las que en épocas anteriores estuvo vinculado cuando pertenecía a los cuadros del personal del Banco de la Provincia de Santa Cruz”.
Cuando en 1976 llegó la dictadura, el gerente del Banco Santa Cruz le dijo a Brugo Marcó que era mejor que “renunciara”, porque habían preguntado por él personas “extrañas”. Así fue que regresó a Buenos Aires y comenzó a trabajar como taxista con un automóvil que le facilitó su padre. Residía en el edificio de Thames N° 2389, en el barrio de Palermo.
Exilio y desaparición
Hacia 1980, precisa su hermana a Página/12, “(…) vino el exilio, estuvimos cinco años viviendo el exilio interno en La Plata, pero nos avisaron que nos estaban buscando y tenían datos nuestros. Mi hermano Gerardo nos sacó clandestinamente a Juan, a mis dos hijos y a mí, a Brasil”.
En la noche del 23 de marzo de 1981 (cuando se hizo el recambio de Videla por Viola), Brugo Marcó fue secuestrado a pocas cuadras de su domicilio en Palermo.
El 23 de marzo de 1981 fue secuestrado a pocas cuadras de su domicilio en Palermo
“(…) En la noche del 23 al 24 de marzo de 1981 (…) Poco antes de la medianoche (Gerardo) concurrió a un bar de la calle Santa Fe casi Serrano frente a plaza Italia, que frecuentaba, y mencionó al propietario que se retiraba temprano porque debía madrugar a la mañana siguiente”, relató su padre a la CONADEP.
Nunca llegó a destino. Tenía 40 años. De acuerdo al relato de su padre y de otros familiares cercanos -incluyendo su pareja y conviviente María Lidia Yagas-, Brugo Marcó no volvió a su domicilio y el taxi en el que trabajaba no salió del garaje de la Cooperativa COTAX, sita en Santa Fe 3956.
“(…) Algún tiempo después un chofer que trabaja el taxi junto con mi hijo comentó a un familiar nuestro que le habían dado la versión de que había sido alzado, aunque sin precisar momento, lugar o posibles testigos”, señaló Raúl Brugo.
En diciembre de 2016 fue colocada una baldosa de memoria en Santa Fe y Borges, en el barrio de Palermo, acontecimiento que reunió a familiares, amigos y militantes que lo conocieron y homenajearon.
Tiempo después, las baldosas originales fueron destruidas durante la remoción permanente de veredas que desarrolló el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En junio de 2019, Baldosas x la Memoria realizó una nueva colocación en homenaje a los militantes desaparecidos por el terrorismo de Estado que participaron del Ateneo 20 de Junio de la JP.
Además, tras su reciente incorporación al listado del APM, su nombre se encuentra en el monumento del Paseo de la Memoria en Río Gallegos.
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