Gisella, una vecina de Río Gallegos, publicó en un grupo de mascotas que encontró a una tortuga terrestre en la calle Entre Ríos. En el posteo explicó que la salvaron de que la atropellara un auto y la recogieron para cuidarla en su casa, hasta que pudieran dar con sus dueños.
Por supuesto, la publicación no demoró mucho en tener gran repercusión, ya que no es habitual ver a estos animales en los grupos de mascotas. En los comentarios, algunos usuarios denunciaron que no sería la primera vez que esta tortuga sale de su casa y que, aparentemente, tendría una enfermedad llamada piramidismo, una patología ósea que afecta a esta especie.

A las horas, gracias a la interacción que logró la búsqueda, apareció Walter, el dueño del animal, y se puso en contacto para poder reencontrarse con su compañera. Después de haber cumplido con su fin, Gisella borró la publicación.
Ser conscientes con el ecosistema
Aunque se piense que tener una tortuga de mascota es algo común, como tener un perro o un gato, lo cierto es que su tenencia es ilegal según las leyes de fauna a nivel nacional, ya que son animales silvestres.
Las tortugas terrestres están viendo disminuida su población, eso las va poniendo en peligro de extinción y sacarlas de su hábitat reduce las posibilidades de poder concretar su ciclo reproductivo.
Las tortugas terrestres están viendo reducida su población de forma paulatina
Además, Santa Cruz no es el mejor lugar para que vivan estos animales debido a las condiciones climáticas de la zona, esto quiere decir, según lo explico la licenciada Amanda Manero, directora de Fauna del Consejo Agrario Provincial, que la mayoría de las tortugas que tienen en la ciudad son traídas de otras provincias. Por eso, informó: “Está terminantemente prohibido tener una tortuga de mascota”.
Lic. Amanda Manero.
La directora fue consultada por La Opinión Austral y explicó que cuando se dan casos de tenencia particular de animales silvestres, deben proceder a decomisarlas. Y detalló que esta termina siendo una situación muy problemática porque hay que recurrir a las autoridades nacionales, requiere de mucho dinero y además deben someter al animal a todo un procedimiento para volver a llevarlo a su hábitat de origen.
En nuestro país está terminantemente prohibido domesticar animales silvestres
“La gente no lo hace de maldad, la mayoría de las veces lo hace porque les genera lástima ver a estos animales solos a la intemperie”, declaró Amanda. “A veces por querer ayudar, se los perjudica”, agregó. Esto también se genera por la falta de conocimiento que se tiene de la fauna local, que muchas veces lleva a que se tome como un suceso extraño algo que es habitual, como ver pingüinos en Punta Loyola, por ejemplo.

Para finalizar, la licencia destacó que la tenencia de animales silvestres “no es un delito, pero sí una infracción”, y que es importante tomar conciencia del mal que genera domesticar a estas especies.
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