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El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo en medio de una profunda crisis política y financiera desatada por la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias del país. La decisión se conoció tras una escalada de protestas sociales, cuestionamientos de la oposición y la pérdida de respaldo dentro del oficialista Partido Colorado.
El mandatario comunicó su determinación mediante un mensaje publicado en sus redes sociales, en un escenario marcado por el malestar de millones de clientes que quedaron sin acceso a sus ahorros tras la suspensión de los servicios de la entidad financiera.
El mensaje de renuncia: “Ninguna persona está por encima del Paraguay”
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, el presidente anunció su renuncia a la Presidencia de la República y justificó la decisión en la necesidad de preservar la estabilidad institucional y la paz social, en medio de la crisis financiera y las protestas por los ahorros de los paraguayos.
Durante su discurso, reconoció la gravedad del escenario, pidió disculpas a la población y puso el foco en los depositantes afectados. También expresó su expectativa de que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su función y garantice la protección de los recursos.
El mensaje completo
“Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia.
La historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir.
He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República.
Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas.
Lo hago con absoluto respeto a nuestra Constitución Nacional y a los mecanismos institucionales y democráticos que nos hemos dado como Nación.
Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay.
También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado.
Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí.
Cada día asumí esta responsabilidad con la voluntad de trabajar por el Paraguay.
Pero hoy mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero.
Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares.
Mi mayor deseo es que se garantice la evolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos.
Queridos compatriotas, somos un país que ha atravesado momentos muy difíciles y que siempre ha sabido levantarse.
Confío profundamente en la fortaleza de nuestro pueblo y en la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación.
Hoy debemos demostrar una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se cuidan y que el Paraguay está por encima de nuestras diferencias.
Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República.
Ninguna persona está por encima del Paraguay.
Agradezco la confianza por cada momento vivido y por haberme dado el honor de servir a esta gran nación.
Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay”.
La crisis en Paraguay
La salida de Peña se produjo después de dos jornadas consecutivas de movilizaciones en Asunción. Miles de personas reclamaron la devolución de sus depósitos y exigieron la renuncia del jefe de Estado. Las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y denuncias de represión policial.
La crisis comenzó el martes, cuando el Banco Central de Paraguay (BCP) ordenó la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y dispuso la suspensión de sus operaciones. La entidad concentraba depósitos de aproximadamente tres millones de personas, una cifra cercana a la mitad de la población paraguaya.
El impacto institucional del escándalo también alcanzó a las autoridades financieras. El titular del Banco Central, Carlos Carvallo, presentó su renuncia, mientras que ocho directivos de la entidad fueron detenidos, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez.
Acusaciones políticas y una sucesión presidencial en marcha
En paralelo al conflicto bancario, diputados de la oposición impulsaron un pedido de juicio político contra Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. La iniciativa sostiene que ambos habrían incurrido en presunto mal desempeño de sus funciones y plantea posibles conflictos de intereses por los vínculos comerciales que el mandatario mantuvo con el grupo empresarial que controlaba Ueno Bank.
Los cuestionamientos también apuntaron a las decisiones regulatorias del Gobierno y al destino de fondos públicos y previsionales que estaban depositados en la entidad financiera.
El Partido Colorado, que llevó a Peña al poder, ya había tomado distancia del presidente por su actuación frente al escándalo bancario, debilitando aún más su posición política en medio de la crisis.
Peña había asumido la Presidencia en agosto de 2023 y su mandato debía extenderse hasta 2028. Su renuncia abre un nuevo escenario institucional en Paraguay, con el vicepresidente Pedro Alliana como principal figura para asumir la conducción del Ejecutivo, de acuerdo con los mecanismos de sucesión establecidos en la Constitución nacional.
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