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Una crisis financiera desató un conflicto político en Paraguay. Legisladores opositores presentaron este miércoles 4 de noviembre una acusación para impulsar el juicio político y la eventual destitución del presidente Santiago Peña, luego de la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país.

El pedido cuenta con el respaldo de 35 legisladores y apunta contra el mandatario por presunta mala conducta y conflicto de intereses. La controversia se profundizó debido a los vínculos empresariales que Peña mantuvo con Grupo Vázquez, propietario de la entidad bancaria, antes de asumir la presidencia.

La iniciativa fue presentada en la Cámara de Diputados por los legisladores Johanna Ortega, Raúl Benítez y Rocío Vallejo, quienes solicitaron convocar a una sesión extraordinaria para debatir la acusación. Para avanzar con el proceso se necesitan 53 votos en esa cámara.

Por qué piden la destitución de Santiago Peña

El cuestionamiento central de la oposición está relacionado con los vínculos que el presidente mantuvo con el grupo empresario detrás de Ueno Bank.

Peña fue accionista de Grupo Vázquez, la sociedad controlante de la entidad financiera, hasta marzo de 2025. Esa relación quedó bajo cuestionamiento después de que el Banco Central del Paraguay dispusiera la intervención del banco por problemas de solvencia.

Los legisladores opositores consideran que el caso requiere investigar posibles conflictos de intereses y responsabilidades políticas en el funcionamiento y la supervisión de la entidad.

La crisis también alcanzó al Banco Central. Su titular, Carlos Carvallo, presentó su renuncia a pedido de Peña. Antes de asumir al frente de la autoridad monetaria, en 2023, Carvallo había dirigido la financiera Ueno, que posteriormente se convirtió en banco.

Qué pasó con Ueno Bank y por qué fue intervenido

El conflicto comenzó el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay inició un procedimiento de resolución sobre Ueno Bank, luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la regulación.

La decisión dejó a aproximadamente 2,9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas y depósitos, lo que generó incertidumbre entre los ahorristas y protestas frente a las sucursales de la entidad en Asunción.

La situación también abrió interrogantes sobre los fondos públicos depositados en el banco, entre ellos recursos vinculados al Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar las jubilaciones de los trabajadores paraguayos.

En paralelo, la Fiscalía abrió una investigación sobre la entidad y ordenó la detención de directivos vinculados al banco, mientras avanzan las actuaciones para determinar posibles irregularidades.

Qué dijo Santiago Peña y qué pasará con los ahorristas

En medio de la crisis, Peña pidió tranquilidad a la población y aseguró que la prioridad de su Gobierno es proteger los ahorros de los clientes afectados.

El mandatario también anunció cambios en la conducción del Banco Central, tras la salida de Carvallo. Propuso al economista Raúl Vera Bogado para presidir la institución y a Pedro Acosta y Edsel González como nuevos integrantes de su directorio.

Además, impulsó una iniciativa legislativa para agilizar la devolución de los depósitos retenidos. Según explicó, el mecanismo permitiría cubrir al 98% de los ahorristas de la entidad.

El Fondo de Garantía de Depósitos contempla una cobertura de hasta 75 salarios mínimos, equivalente a unos 228,3 millones de guaraníes, aproximadamente 38.300 dólares.

Peña sostuvo que se trata de un caso particular y afirmó que quienes resulten responsables de eventuales irregularidades deberán responder ante la Justicia.

Cómo es el proceso para destituir al presidente

El pedido opositor no implica la salida inmediata de Santiago Peña del Gobierno. En Paraguay, la Constitución establece un procedimiento de juicio político que comienza en la Cámara de Diputados.

Para aprobar la acusación se necesita una mayoría de dos tercios. Si consigue los votos necesarios, el expediente pasa al Senado, que debe actuar como tribunal y resolver si corresponde destituir al funcionario.

Por eso, aunque la oposición reunió 35 respaldos iniciales, todavía necesita alcanzar los 53 votos requeridos para avanzar en Diputados. El oficialismo mantiene una posición mayoritaria en el Congreso, aunque el planteo también recibió adhesiones de legisladores disidentes del Partido Colorado.

La crisis de Ueno Bank abrió así un frente financiero y político para el Gobierno paraguayo, con millones de ahorristas a la espera de recuperar sus fondos y una oposición que busca llevar al presidente ante un juicio político.

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