El juicio por el crimen de Rubén Mansilla ingresó este miércoles en una instancia decisiva con la presentación de los alegatos de las partes ante la Cámara Oral de Río Gallegos. Durante la audiencia se expusieron las distintas miradas sobre la responsabilidad de Luka Maximiliano Seijas y Facundo Ismael Díaz en el hecho ocurrido durante la madrugada del 25 de mayo de 2024.

Mansilla, un ex policía y padre de tres hijos, fue encontrado inconsciente a metros del pub Belfast, ubicado en inmediaciones de las calles Alberdi y Rawson. Tras permanecer internado en el Hospital Regional de Río Gallegos, falleció el 5 de junio como consecuencia de las lesiones sufridas.

Durante el debate se analizaron registros de cámaras de seguridad, peritajes, testimonios de policías, familiares, médicos y especialistas, además del hallazgo de una billetera que fue considerada una prueba central por las partes.

El cartel con el rostro de Rubén Mansilla, sostenido por una familiar. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

La querella pidió la pena máxima y habló de “saña y alevosía”

La abogada querellante Elba Soria fue la primera en realizar su exposición y solicitó la pena máxima prevista por el Código Penal para los dos acusados.

La representante de la familia de Mansilla sostuvo que el ataque fue cometido contra una persona que se encontraba en estado de vulnerabilidad y afirmó que los acusados habrían elegido a la víctima por esa condición.

“Podría haber sido cualquiera de nosotros”, expresó durante su alegato, al remarcar que la situación pudo haber afectado a cualquier persona que se encontrara en circunstancias similares.

Elba Soria, abogada querellante. FOTO: LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

Según el planteo de la querella, Seijas y Díaz habrían interceptado a Mansilla luego de salir del sector del pub Belfast y lo habrían despojado de sus pertenencias. Para Soria, la agresión continuó cuando la víctima ya se encontraba en el suelo y sin posibilidad de defenderse.

“Su puño fue un arma”: el planteo contra Seijas

Uno de los momentos centrales del alegato de la querella fue cuando Soria hizo referencia al golpe que habría recibido Mansilla y a la fuerza física de Seijas.

“Su puño fue un arma”, afirmó la abogada, al sostener que no se trató de una simple agresión, sino de un ataque realizado con una fuerza capaz de provocar lesiones mortales.

La querella destacó que Seijas tenía 18 años al momento del hecho y que durante el juicio se mencionó que realizaba actividad física.

Las manos de Luka Seijas, durante el juicio. FOTO: LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL.

Para la representación de la familia, la víctima ya había sido reducida y se encontraba indefensa cuando recibió los golpes que terminaron provocando las lesiones cerebrales que derivaron en su muerte.

Por ese motivo, pidió que el caso sea calificado como homicidio con agravantes de saña y alevosía.

Fiscalía sostuvo la acusación contra Seijas pero pidió absolver a Díaz

A su turno, la fiscal de Cámara Verónica Zuvic realizó su análisis de la prueba incorporada durante el debate y planteó una postura diferente respecto de los dos acusados.

La representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que quedó acreditado que Rubén Mansilla fue agredido, que le sustrajeron sus pertenencias y que falleció como consecuencia directa de las lesiones sufridas.

En relación con Luka Maximiliano Seijas, la Fiscalía consideró que las pruebas permitieron establecer su responsabilidad.

Entre los elementos mencionados estuvieron las cámaras de seguridad, los informes técnicos realizados por los peritos, la identificación mediante imágenes y el hallazgo de una billetera perteneciente a Mansilla en el domicilio de Seijas.

“Con la filmación, la identificación y la billetera se encuentra acreditada la autoría de Seijas”, sostuvo Zuvic.

Uno de los puntos más relevantes del alegato fiscal fue el análisis de la participación de Facundo Ismael Díaz.

Zuvic explicó que, pese a que Díaz aparece junto a Seijas antes del hecho y en cercanías del lugar, no pudieron determinar qué acción concreta realizó durante los segundos en los que ocurrió la agresión.

No estamos diciendo que él no haya hecho nada, sino que no podemos construir qué fue lo que hizo”, expresó.

La fiscal indicó que no se pudo acreditar la existencia de un acuerdo previo, una coordinación, comunicaciones o una conducta que permitiera sostener que Díaz tuvo un rol como coautor o partícipe del ataque.

Por ese motivo, solicitó la absolución de Díaz por insuficiencia probatoria y pidió el cese de su prisión preventiva.

Facundo Díaz, el segundo acusado escuchando los alegatos. FOTO: LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL.

Fiscalía pidió 12 años de prisión para Seijas

Respecto de Seijas, la Fiscalía solicitó una condena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo bajo la figura de homicidio en ocasión de robo.

Zuvic explicó que el hecho debía ser analizado dentro de una única secuencia: el robo, la agresión y la muerte de Mansilla.

Además, rechazó la posibilidad de encuadrarlo como homicidio preterintencional, al considerar que una agresión física realizada durante un robo podía generar un resultado fatal.

“La situación no es una pelea aislada, estamos frente a una persona que agredió físicamente a otra para robarle”, sostuvo.

 

La defensa de Seijas pidió absolución o homicidio preterintencional

Luego de los planteos de la querella y la Fiscalía, la defensa de Luka Maximiliano Seijas solicitó al tribunal la absolución de su asistido o, de manera subsidiaria, un cambio en la calificación legal del hecho.

Los abogados defensores plantearon que no existió intención de provocar la muerte de Mansilla y solicitaron que, en caso de una condena, el hecho sea considerado como homicidio preterintencional.

Esta figura contempla aquellos casos en los que una persona busca provocar un daño menor, pero el resultado termina siendo más grave de lo que podía esperarse.

La defensa sostuvo que la agresión no tuvo como objetivo causar la muerte y cuestionó que el caso sea encuadrado como homicidio en ocasión de robo.

Cruce entre Fiscalía y querella por los agravantes

Durante su exposición, la fiscal Zuvic también cuestionó el pedido realizado por la querella respecto de los agravantes de saña, alevosía y premeditación.

Sostuvo que esas figuras no estaban contempladas dentro de la acusación original y que no podían incorporarse durante la etapa de alegatos.

Además, solicitó que las actuaciones de la abogada querellante sean remitidas al Colegio de Abogados para su análisis.

“No puede haber una condena sin una acusación”, expresó la fiscal al referirse a los límites procesales dentro del juicio.

 

Leé más notas de La Opinión Austral