Your browser doesn’t support HTML5 audio

La espera se prolonga y las respuestas que necesita la familia de Gilmar Claros Ferrel todavía no llegan con la claridad que espera. En Río Gallegos, Marcelina Escobar, expareja del ciudadano boliviano y madre de su hijo de 12 años, y René , hermano de la víctima, volvieron a presentarse en las inmediaciones del Juzgado de Instrucción N° 3 para reclamar información sobre una muerte que continúa rodeada de interrogantes.

El fallecimiento de Gilmar, ocurrido el pasado viernes por la noche en circunstancias que son materia de investigación, dejó a sus familiares sumidos en una profunda angustia. A la pérdida se suman las dudas sobre lo sucedido durante sus últimas horas, la falta de resultados preliminares de la autopsia y las diferencias que, según denunciaron, recibieron respecto de la entrega y la disposición de los restos.

Ambos expusieron su preocupación por el desarrollo de la causa y reclamaron explicaciones concretas sobre los pasos que siguen las autoridades judiciales. También manifestaron inquietud por versiones que habrían llegado a la familia acerca de presuntos golpes y maltratos sufridos por Gilmar dentro de la Comisaría Séptima.

Agentes ingresando a la Comisaría Séptima. FOTO: ARCHIVO LA OPINIÓN AUSTRAL

Las acusaciones deberán ser investigadas y contrastadas con las pruebas correspondientes. Hasta el momento de la entrevista, los familiares aseguraron que continuaban esperando información oficial que permitiera avanzar en el esclarecimiento del caso.

En medio de esa incertidumbre, la frase que atraviesa el reclamo es una respuesta que, según describen, se repite ante sus consultas: hay que esperar. Sin embargo, para quienes intentan comprender cómo murió un ser querido, cada jornada sin información suficiente representa una nueva dificultad para procesar la pérdida.

La autopsia

Uno de los principales reclamos de la familia está relacionado con los resultados preliminares de la autopsia. Según explicó René Claros Ferrel, durante una conversación anterior con el juez que interviene en la causa les habían indicado que los informes serían enviados directamente al abogado que representa a la familia, el doctor Jorge Trevotich.

Sin embargo, cuando se comunicaron con el letrado para conocer las novedades, recibieron una respuesta que profundizó su preocupación: la documentación preliminar todavía no había sido remitida, de acuerdo con lo que les informó el abogado.

Jorge Trevotich siendo entrevistado por el movilero de LU12 AM680, Matías Fenelli, en el ingreso al Juzgado de Instrucción N°3. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La falta de ese material motivó una nueva presentación ante el juzgado. Los familiares buscaban conocer el estado de las pericias, los motivos por los cuales aún no contaban con los resultados esperados y los plazos previstos para acceder a información que consideran fundamental.

René explicó que el abogado les había recomendado aguardar el informe definitivo, pero que tampoco había recibido los resultados preliminares que esperaban. Por ese motivo, insistieron en solicitar una reunión con el magistrado para obtener precisiones sobre el avance de la investigación.

La autopsia constituye una diligencia central para determinar la causa del fallecimiento y aportar elementos que permitan reconstruir lo ocurrido. Sus conclusiones deberán analizarse junto con las demás pruebas incorporadas al expediente para establecer si existieron lesiones, qué circunstancias pudieron haber provocado la muerte y si resulta necesario profundizar otras líneas investigativas.

Hasta que esos resultados estén disponibles y sean evaluados por las autoridades, no es posible establecer, a partir de los testimonios familiares, qué provocó el desenlace.

Familiares junto a Jorge Trevotich, en el ingreso al Juzgado. FOTOS: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La familia, sin embargo, considera que necesita conocer con claridad qué procedimientos se realizaron, qué información está pendiente y cuándo podrá acceder a una explicación respaldada por las conclusiones forenses.

La entrega del cuerpo

Mientras aguardan los resultados de la autopsia, los familiares también intentan resolver cuándo podrán disponer de los restos de Gilmar y bajo qué condiciones.

Tanto Marcelina como René aseguraron que habían recibido indicaciones diferentes sobre las alternativas para darle sepultura. Según relataron, durante una conversación anterior con el juez les habían informado que podrían decidir entre cremar el cuerpo, enterrarlo o trasladarlo a Bolivia.

Sin embargo, al regresar al juzgado, les comunicaron que la cremación no estaba autorizada y que los restos debían permanecer en un nicho mientras continuaba la investigación. La modificación generó desconcierto porque, según explicaron, no recibieron una justificación que les permitiera comprender por qué habían cambiado las indicaciones iniciales.

Tapa del Diario La Opinión Austral del domingo 18 de octubre de 2026.

René señaló que el encargado con el que hablaron no pudo ofrecerles una explicación concreta y que, por ese motivo, estaban esperando reunirse nuevamente con el magistrado junto con su abogado. “Nos dicen que hay que esperar“, indicó.

La familia considera que necesita conocer cuáles son las diligencias pendientes, qué restricciones existen sobre la disposición del cuerpo y cuándo podrán tomar una decisión definitiva.

La preservación de los restos puede resultar necesaria mientras se realizan pericias judiciales. Por eso, las condiciones para la cremación o el traslado deben ser definidas por las autoridades competentes en función de las necesidades de la investigación.

La muerte de Gilmar Claros Ferrel dejó una serie de preguntas que todavía esperan respuesta. La discusión que habría motivado la intervención policial, el pedido de ayuda de un menor, las diferencias en los horarios mencionados por los familiares, las denuncias de presuntos maltratos y la falta de información forense conforman un escenario que requiere una reconstrucción rigurosa.

La autopsia y las demás diligencias judiciales serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del caso. También será necesario determinar qué ocurrió dentro de la Comisaría Séptima y reconstruir con precisión las últimas horas de Gilmar, sin anticipar conclusiones que todavía no están respaldadas por pruebas.

EN ESTA NOTA Gilmar Claros Ferrel

Leé más notas de La Opinión Austral