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Un grave episodio con un arma de fuego conmociona a la capital provincial luego de que una joven de 25 años resultara herida de bala en una pierna con la pistola reglamentaria de su pareja, un efectivo policial que presta servicios en la Comisaría Sexta. El uniformado quedó aprehendido mientras la Justicia investiga si se trató de un accidente o de un hecho de violencia de género.
El incidente ocurrió el martes por la tarde dentro de un domicilio particular del barrio Evita y derivó en un amplio despliegue policial y sanitario. La víctima fue trasladada de urgencia al hospital local, donde debió ser intervenida quirúrgicamente.
La joven fue operada y se encuentra fuera de peligro
Fuentes médicas confirmaron que la mujer ingresó con una herida de arma de fuego en la pierna y fue sometida a una cirugía de urgencia para extraer el proyectil y reparar los tejidos dañados.
Tras la intervención, los profesionales informaron que su estado de salud es estable y que se encuentra fuera de peligro, aunque permanecerá bajo observación hasta que evolucione favorablemente.
Su declaración será clave para esclarecer lo ocurrido, por lo que la Justicia aguarda que pueda prestar testimonio una vez que reciba el alta médica o esté en condiciones físicas de hacerlo.
El policía quedó aprehendido
El efectivo policial fue inmediatamente aprehendido tras el hecho y quedó a disposición del magistrado de turno mientras avanzan las actuaciones judiciales.
Personal de la División Gabinete Criminalístico realizó pericias en la vivienda para determinar la trayectoria del disparo, recolectar rastros de pólvora y reconstruir la secuencia de los hechos.
Asimismo, se secuestró la pistola reglamentaria del agente para someterla a los análisis balísticos correspondientes, que permitirán establecer si el arma fue disparada a corta distancia, si hubo manipulación previa y en qué condiciones se produjo la detonación.
También intervienen en la investigación la DDI y la Comisaría de la Mujer y la Familia, esta última como medida preventiva ante la posible existencia de un contexto de violencia de género.
Versiones contrapuestas
La mecánica del hecho es materia de investigación y, hasta el momento, existen versiones contradictorias.
En un primer momento se indicó que el disparo se habría producido durante un forcejeo entre el uniformado y la joven, lo que abrió la hipótesis de un episodio de violencia de género.
Sin embargo, testimonios recabados posteriormente aportaron otra posible explicación. Según estas declaraciones, la mujer habría manipulado el arma del policía mientras este se encontraba dormitando, lo que habría provocado un disparo accidental.
De acuerdo con los datos preliminares, el hecho se habría producido pasadas las 18 horas. El hermano del efectivo policial, quien también se encontraba en el domicilio, relató haber escuchado una fuerte detonación proveniente de una de las habitaciones.
Al ingresar al cuarto, el testigo habría visto al uniformado recriminando a la joven por haber manipulado su arma sin autorización. Según esta versión, la herida habría sido consecuencia de un disparo autoinfligido accidentalmente por la mujer al accionar la pistola.
No obstante, esta hipótesis deberá ser corroborada por la Justicia y contrastada con las pericias técnicas y el testimonio de la propia víctima.
Peritajes y situación judicial
Además del policía, los dos hombres presentes en la vivienda fueron trasladados a una dependencia para prestar declaración formal y aportar información a la causa.
Los investigadores trabajan ahora en la reconstrucción precisa del episodio, analizando la posición de las personas involucradas, la distancia del disparo y la presencia de residuos de pólvora en manos y prendas.
Por el momento, la causa se encuentra caratulada como “Investigación”, a la espera de nuevas pruebas que permitan definir si se trató de un accidente doméstico, una autolesión o un hecho de violencia de género.
La declaración clave de la víctima
La palabra de la joven será determinante para orientar la investigación. Su testimonio permitirá confirmar o descartar las distintas hipótesis y establecer eventuales responsabilidades penales.
Mientras tanto, el efectivo policial permanece aprehendido y a disposición de la Justicia, que deberá resolver su situación procesal una vez reunidos los elementos de prueba necesarios.
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