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El acuerdo “Más producción y trabajo en el sector hidrocarburífero santacruceño”, firmado esta tarde entre el Gobierno de Santa Cruz y las empresas petroleras que operan en la provincia, define un nuevo esquema de relación entre el Estado y la industria. A diferencia de regímenes automáticos, establece un marco técnico y administrativo para la evaluación y aprobación de proyectos, con reglas orientadas a recuperar producción, atraer inversiones y sostener el trabajo.
La rúbrica estuvo encabezada por el gobernador Claudio Vidal y el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, junto a representantes de las principales operadoras con actividad en la provincia.
El eje central es claro: generar condiciones para que las empresas inviertan más y produzcan más, a partir de un esquema que vincula beneficios concretos —como la adecuación de regalías— con compromisos verificables de inversión y actividad incremental, es decir, adicionales a los ya asumidos previamente.
Regalías atadas a inversión real: el corazón del acuerdo
Uno de los puntos centrales del programa es la implementación de un régimen promocional que ajusta las regalías en función del nivel de inversión y actividad comprometida y efectivamente ejecutado por las operadoras.
El criterio es claro, ya que no hay beneficios sin actividad comprobable ni incremental. Las empresas solo podrán acceder a condiciones más favorables si presentan y ejecutan planes que impliquen nuevas perforaciones, reactivación de equipos, intervenciones sobre pozos existentes y mejoras en la producción.
Además, cada iniciativa deberá atravesar un proceso de evaluación técnica y administrativa por parte de la autoridad provincial, que recae en el Ministerio de Energía y Minería, a través de la Secretaría de Estado de Hidrocarburos, que analizará su viabilidad y podrá requerir ajustes antes de su aprobación.
Yacimientos maduros: cómo se busca revertir el declino
El acuerdo pone un fuerte foco en los yacimientos maduros, que constituyen la base productiva de Santa Cruz y enfrentan el declino natural de la producción, mayores costos operativos y la necesidad de aplicar técnicas de recuperación mejorada.
Para estas áreas, se prevé un esquema basado en:
–Perforaciones adicionales.
–Intervenciones en pozos existentes.
–Reactivación de equipos inactivos.
La identificación de estas áreas se realizará mediante criterios técnicos objetivos, considerando variables como el nivel de declino productivo, la antigüedad de los yacimientos y su desempeño histórico.
Palermo Aike, D-129 y offshore: la apuesta al futuro energético
En paralelo, el acuerdo contempla el desarrollo de nuevas áreas estratégicas, especialmente en el segmento no convencional y offshore.
Santa Cruz cuenta con formaciones con potencial como Palermo Aike, en la Cuenca Austral, y D-129 en el Golfo San Jorge, que representan una oportunidad para diversificar la matriz productiva e incorporar nuevas tecnologías.
Para estos proyectos, el esquema prevé incentivos específicos asociados al avance efectivo de la actividad exploratoria y productiva, en función de programas de inversión acordes a la complejidad técnica de estos desarrollos.
Beneficios concretos
El acuerdo establece condiciones diferenciadas según el tipo de producción, siempre sujetas a la aprobación de los proyectos y al cumplimiento de los compromisos asumidos:
-Para áreas maduras: una alícuota del 12% o la posibilidad de una reducción de hasta 3 puntos porcentuales, aplicable a la producción convencional, con vigencia entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
-Para nueva producción en proyectos no convencionales y offshore: una alícuota del 5%, con un horizonte de hasta 10 años, conforme a las condiciones de cada concesión.
Otro aspecto central es la exigencia de información detallada por parte de las operadoras, que deberá ser presentada con carácter de declaración jurada e incluir:
–Datos históricos de producción.
–Planes de inversión y actividad incremental.
–Planes de desarrollo y explotación.
–Información económica y operativa relevante.
La consistencia y verificabilidad de estos datos será clave para la aprobación de los proyectos. La autoridad provincial podrá requerir aclaraciones, ampliaciones o documentación adicional, e incluso rechazar propuestas que no cumplan con los criterios establecidos.
Un equilibrio entre incentivo y control estatal
El diseño del acuerdo busca sostener un equilibrio entre la promoción de la inversión privada y la defensa del interés público. En ese sentido, se establece que:
-Los beneficios estarán directamente vinculados a resultados concretos.
–No reemplazan ni modifican obligaciones previas de las empresas.
-El Estado mantiene su rol de evaluación, control y validación.
Producción, empleo y desarrollo: el impacto esperado.
El Gobierno provincial plantea este programa como una herramienta para avanzar en la recuperación de la actividad hidrocarburífera, en un contexto desafiante para las cuencas maduras.
Entre los principales objetivos se destacan:
–Recuperar niveles de producción.
–Reactivar equipos y actividad en campo.
–Sostener y generar empleo directo e indirecto.
–Fortalecer la cadena de valor hidrocarburífera.
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