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Javier Castro falleció en horas de la madrugada y la noticia la comunicó oficialmente la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) Santa Cruz.
“El sindicato lamenta profundamente informar el fallecimiento de nuestro secretario general”, expresaron desde la organización. También indicaron que en las próximas horas informarán el lugar y horario para despedirlo.
El mensaje reflejó el impacto interno de la pérdida y destacó su rol como conductor: “Su compromiso, su lucha y su forma de estar siempre cerca de cada compañero y compañera dejarán una huella imborrable”
Un dirigente clave de la minería santacruceña
Javier Castro se consolidó como una de las figuras más influyentes del sindicalismo minero en Santa Cruz durante las últimas décadas.
Su conducción se caracterizó por la representación de los trabajadores de los principales yacimientos de la provincia y por su presencia activa en la vida institucional del sector.

A lo largo de su gestión, el dirigente fortaleció el rol de AOMA en un contexto de expansión de la actividad minera en el Macizo del Deseado.
De operario a líder sindical
La cercanía de Castro con los trabajadores no fue un discurso: nació de su propia historia dentro de la actividad minera.
Ingresó en 1998 como uno de los primeros operarios del yacimiento Cerro Vanguardia, en cercanías de Puerto San Julián, cuando la minería metalífera comenzaba a desarrollarse en Santa Cruz. Formó parte de ese grupo inicial de trabajadores que vivieron las condiciones más duras del inicio de la actividad: los sistemas de turnos extensos, el aislamiento geográfico y los riesgos propios del trabajo en mina.
Esa experiencia directa en el campo le permitió construir legitimidad frente a sus pares. No fue un dirigente externo, sino un trabajador que conocía cada etapa del proceso productivo y la realidad cotidiana en los yacimientos.
Un gremio que creció con la minería
Su ascenso en el escalafón sindical se produjo en un contexto de vacío representativo. Antes del estallido de la minería metalífera, la presencia de AOMA en Santa Cruz era marginal, limitada a pequeñas canteras de áridos y piedra laja. Castro detectó que la llegada de multinacionales como AngloGold Ashanti requería una contraparte sindical capaz de hablar el lenguaje técnico-corporativo sin perder la conexión con las bases que vivían en los campamentos.
Esta dualidad le permitió, en menos de veinte años, transformar una seccional minúscula en una organización de más de 7,000 afiliados para 2018, cifra que escalaría hasta los 8,000 trabajadores directos hacia la década de 2020, sumando un impacto indirecto sobre 10,000 personas adicionales vinculadas a la cadena de valor. Actualmente el gremio tiene unos 6.800 afiliados.
La consolidación territorial del sindicato se traduce con participación activa en zonas como Puerto San Julián, Perito Moreno, Gobernador Gregores y el norte santacruceño.
Respaldo
El 28 de marzo de 2026, Castro renovó por sexta vez consecutiva su mandato como secretario general de AOMA Santa Cruz. La Lista Blanca, que encabezó, obtuvo una participación superior al 73% del padrón. La votación se realizó en todos los yacimientos y localidades, lo que mostró el nivel de organización interna del gremio.

La nueva conducción también marcó una renovación interna con una Comisión Directiva totalmente nueva en donde Salmón quedó posicionado como figura clave para la continuidad del proyecto sindical. El resto de la CD quedó conformada por Pablo Cárcamo como Secretario Administrativo; Alberto Fabián Águila como Tesorero; Luis Martínez, Secretario Gremial e Interior; Franco Vargas, Secretario Social y Turismo; y Lucía Andrade como Secretaria de Higiene y Seguridad.
Un modelo de conducción
La conducción de Castro se apoyó en una presencia constante en el territorio. Recorrió yacimientos, participó en asambleas y mantuvo contacto directo con los trabajadores.
Ese vínculo se sostuvo durante décadas y explicó en gran parte su continuidad en el cargo. Su estilo combinó negociación con las empresas, defensa salarial y participación en conflictos cuando lo consideró necesario.
También impulsó iniciativas sociales desde el gremio, como obras de infraestructura, centros de salud y actividades comunitarias, sobre todo, en Puerto San Julián, su base política y territorial.
En el ámbito deportivo tuvo gestos silenciosos como el otorgamiento de una beca deportiva al futbolista Juan Gauto, cuando apenas era un niño y necesitaba dinero para solventar los gastos de su estadía en Buenos Aires, cuando jugaba en las inferiores de Huracán.
Candidato a vicegobernador
Castro trasladó su peso sindical al ámbito político. En 2019 tuvo la intención de ser intendente de San Julián pero presentó su postulación fuera de término y llevó el caso hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que se la rechazó. Ese año, Nelson Gleadell, único candidato del Frente de Todos, perdió en San Julián contra el radical Daniel Gardonio.
En 2023, Javier Castro fue candidato a vicegobernador por Unión por la Patria, en fórmula con Pablo Grasso y si bien ganó en el lema a Javier Belloni – Fernando Cotillo, perdieron contra el actual gobernador Claudio Vidal-Fabián Leguizamón.

Esa candidatura reflejó su proyección más allá del gremio y su intención de incidir en las decisiones estratégicas de la provincia, especialmente en torno a la minería como motor económico.
Su último tiempo y el impacto de la enfermedad
En octubre de 2023, Castro atravesó un cuadro de salud crítico que lo mantuvo internado durante 57 días. Fue operado de urgencia y atravesó distintas instancias de recuperación.
Tras ese episodio, retomó la actividad pública con una mirada más introspectiva. En sus últimas intervenciones habló de la importancia de la familia y de reorganizar prioridades personales, sin abandonar su rol sindical.

Ese contexto le dio un tono distinto a su último período al frente de AOMA, que había iniciado nuevamente tras su reelección en 2026.
Impulso a la inclusión y presencia pública
Durante su gestión, Castro también promovió iniciativas para diversificar la actividad minera.
Uno de los hitos fue el Foro de Mujeres Mineras en Puerto San Julián, donde impulsó la participación femenina en el sector. Allí compartió actividades con referentes como la medallista olímpica Paula “Peque” Pareto, en un evento que reunió a trabajadoras, especialistas y figuras públicas.

Perfil personal y vínculo con la gente
En lo personal, Castro mantenía una identidad marcada por su cercanía con la vida cotidiana de los trabajadores. Era hincha de Boca Juniors y asistía con frecuencia a La Bombonera, un rasgo que reforzaba su perfil popular.
Quienes lo conocían destacaban su presencia constante tanto en ámbitos formales como informales, lo que consolidó su imagen como dirigente accesible.
El impacto de su fallecimiento se extiende al ámbito político y productivo de Santa Cruz, donde su figura ocupó un rol central en el desarrollo de la minería y en la representación de los trabajadores.
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