El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz retomó este lunes las audiencias del juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan con la declaración de los primeros testigos de una etapa considerada determinante.

Según información exclusiva de La Opinión Austral, entre el 23 y el 26 de marzo desfilarán ante la Justicia altos mandos de la Armada Argentina, suboficiales y especialistas técnicos, en un tramo enfocado en reconstruir el funcionamiento del buque, las decisiones operativas y las responsabilidades en la cadena de mando.

El proceso se desarrolla en Río Gallegos bajo la conducción de los jueces Mario Gabriel Reynaldi, Enrique Nicolás Baronetto y Luis Alberto Giménez, en medio de una fuerte expectativa de los familiares de los 44 tripulantes, que siguen cada audiencia en busca de respuestas.

Quiénes declaran en la primera ronda de testigos

El cronograma oficial prevé una serie de audiencias con cinco testigos por jornada, todos vinculados directa o indirectamente con el funcionamiento del submarino.

El lunes abren las declaraciones los capitanes de navío Fabián Walter Krawinkel y Víctor Manuel Pereyra, junto a los suboficiales Luis Rafael Amilaga, Jorge Omar Mercado y el electricista Ángel Orlando Valdez. Se trata de perfiles técnicos que pueden aportar detalles sobre la operatividad del ARA San Juan.

Fabián Walter Krawinkel es jefe de Proyecto Submarino en las reparaciones de los submarinos ARA Salta, ARA San Juan y ARA Santa Cruz. Se desempeñó como jefe de Planificación y Logística y jefe de Departamento de Inspección entre 2006 y 2012. A partir de 2017, asumió la jefatura del Proyecto Submarino. El proyecto submarino fue creado en 2004 para las reparaciones del SUSA (Submarino Salta).

El ARA San Juan llegó al Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR) en 2007, y el primer contrato para sus reparaciones con Tandanor se firmó en 2008. Las reparaciones continuaron hasta 2019, cuando se firmó el acta de cambio de dependencia orgánica. Tandanor fue el contratista principal, realizando aproximadamente 500 de las 600 obras, mientras que otros contratistas como Hooker Siemens, MTU y Lindt, así como los arsenales de Mar del Plata, se encargaron del resto.

Los testigos de la segunda semana de juicio

El martes continúa la ronda con los suboficiales Elbio Seltzer y Félix Edgardo Macías, además de los capitanes Ernesto Horacio Blanco, Carlos Humberto Acuña y Eduardo Cella Irigoyen. En estas exposiciones, el tribunal profundiza en los protocolos de mantenimiento, controles previos y condiciones de navegabilidad.

El miércoles declara un grupo de mayor jerarquía dentro de la Armada: los contraalmirantes Eduardo Alfredo Pérez Bachi, Guillermo Luis Lezana y Ángel Antonio Cuccorese, junto a Pablo Leandro Lestingi y el capitán de fragata Carlos Guillermo Torrissi.

El jueves cierra la semana con los testimonios del contraalmirante Mario Claudio Alessio, el vicealmirante Francisco Javier Medrano, el comodoro Gabriel Eduardo Attis, el capitán de navío Daniel Gustavo Chaluleu y el suboficial segundo César Alberto Figueroa.

Un tramo centrado en aspectos técnicos

Esta etapa del juicio se enfoca en el análisis técnico del submarino ARA San Juan, sus sistemas y su estado operativo antes de zarpar en su última misión en noviembre de 2017.

El objetivo es determinar si el buque se encontraba en condiciones de navegar y si existieron fallas, omisiones o incumplimientos que puedan tener relevancia penal.

Entre los puntos bajo análisis aparecen las reparaciones realizadas durante la media vida finalizada en 2014, los controles previos a cada navegación y las anomalías registradas en misiones anteriores.

También se examina el funcionamiento de sistemas críticos, entre ellos la válvula E-19, señalada en la investigación como un posible punto de ingreso de agua al sector de baterías.

Qué se investiga sobre el hundimiento

La causa judicial busca reconstruir lo ocurrido en los días previos al último contacto con el submarino. Según consta en el expediente, el ARA San Juan reportó un ingreso de agua de mar en la zona de baterías de proa, lo que generó un cortocircuito y un principio de incendio.

El comandante Pedro Fernández informó que la situación había sido controlada, tras lo cual se ordenó cancelar la misión y regresar a la Base Naval Mar del Plata.

Sin embargo, el submarino continuó navegando en condiciones meteorológicas adversas y luego se perdió contacto. Horas más tarde, el 15 de noviembre de 2017, organismos internacionales detectaron un evento compatible con una explosión en la zona donde posteriormente se hallaron los restos.

Los imputados y las acusaciones

En el banquillo de los acusados se encuentran cuatro ex altos mandos de la Armada:

  • Claudio Villamide, ex comandante de la Fuerza de Submarinos
  • Luis Enrique López Mazzeo, titular del Comando de Adiestramiento y Alistamiento
  • Héctor Aníbal Alonso, jefe del Estado Mayor
  • Hugo Miguel Correa, responsable de operaciones de comunicaciones submarinas

El Ministerio Público Fiscal los acusa por incumplimiento de deberes de funcionario público, omisión de deberes de oficio y estrago culposo agravado.

Los imputados llegaron al juicio en libertad y rechazaron las acusaciones. Durante las primeras audiencias, sostuvieron que el submarino cumplía con los requisitos para navegar y cuestionaron los criterios utilizados en la investigación.

Expectativa de los familiares y tensión en el proceso

Los familiares de las víctimas siguen de cerca cada instancia del juicio, en un tramo que consideran clave para avanzar hacia el esclarecimiento de la tragedia.

La querella remarcó la importancia de los testimonios y advirtió que exigirá el cumplimiento de la obligación de decir la verdad en cada declaración.

En paralelo, surgieron cuestionamientos por la presencia de un auditor vinculado a la Armada en la sala de audiencias, lo que generó tensión en el inicio de esta nueva etapa.

Una etapa decisiva para definir responsabilidades

Con casi un centenar de testigos previstos en total, el juicio entra en una fase de alta complejidad técnica.

Las declaraciones de esta semana pueden aportar elementos centrales para determinar cómo se tomaron las decisiones dentro de la Armada, cuál era el estado real del ARA San Juan y si existieron responsabilidades penales en la cadena de mando.

El desarrollo de estas audiencias marca un punto de inflexión en un proceso que busca, a más de ocho años de la tragedia, reconstruir con precisión qué ocurrió y establecer las responsabilidades por la muerte de los 44 tripulantes.

EN ESTA NOTA Juicio Ara San Juan

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