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El senador nacional por la provincia de Santa Cruz, José María Carambia, confirmó que el bloque Por Santa Cruz, integrado por él y la senadora Natalia Gadano, votará en contra del proyecto de reforma laboral que se debate en el Senado. El legislador argumentó que la iniciativa, bajo el concepto de “modernización”, afecta derechos fundamentales de los trabajadores.

“No vamos a votar en contra de los trabajadores. Entendemos que el nombre es muy lindo, ‘modernización laboral’, pero muchas partes de la ley afectan la esencia de los derechos laborales”, sostuvo Carambia durante su intervención en el recinto.

El senador reconoció que existe consenso en distintos bloques políticos sobre la necesidad de una actualización del sistema laboral. Sin embargo, marcó una clara diferencia entre modernizar y reducir derechos.

“Una modernización no tiene por qué afectar derechos. Se ha mezclado la discusión entre generar empleo y formalizar el trabajo informal, y son dos cuestiones completamente diferentes”, señaló.

Tapa del Diario La Opinión Austral del jueves 12 de febrero de 2026.

Carambia sostuvo que una ley por sí sola no genera empleo, sino que el trabajo surge a partir de inversiones reales. En ese sentido, remarcó que el verdadero problema estructural es el alto nivel de informalidad laboral, especialmente en micro y pequeñas empresas.

El legislador santacruceño citó datos que reflejan la magnitud del empleo informal en el país:

  • En microempresas de uno a cinco trabajadores, hasta el 80% del personal puede estar no registrado.
  • En pequeñas empresas de entre cinco y veinte empleados, el porcentaje ronda el 45%.

“Hay que preguntarse por qué no los blanquean”, planteó Carambia, y apuntó directamente contra el costo de las cargas patronales en Argentina.

Según explicó, el país tiene uno de los sistemas más caros en términos de aportes patronales, lo que desalienta la formalización laboral. “Si una empresa blanquea un trabajador, le cuesta muchísimo más y esa plata no va al trabajador, se la queda el Estado”, afirmó.

Por ello, propuso avanzar en una normativa específica para microempresas y pequeñas pymes, diferenciada de las grandes compañías. “No podemos tener las mismas normas laborales para una superempresa que para una empresa pequeña”, subrayó.

Industria del juicio: una realidad distinta según cada provincia

Otro de los ejes de su exposición fue la llamada “industria del juicio”, un argumento recurrente en el debate sobre la reforma laboral.

Carambia sostuvo que la situación varía según la provincia y puso como ejemplo Santa Cruz. “En mi provincia un juicio laboral dura ocho años y se aplica la tasa pasiva, que es menor a la inflación. Un trabajador puede iniciar un juicio para comprarse un auto y termina sin poder comprar una cubierta”, ejemplificó.

En ese contexto, afirmó que en la provincia la llamada industria del juicio “es casi inexistente”, ya que la demora judicial y la actualización de montos desincentivan los reclamos.

Además, diferenció los juicios vinculados a la Ley de Contrato de Trabajo de aquellos relacionados con Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART), al considerar que se trata de regímenes completamente distintos.

Multas por trabajo no registrado y ley Bases

Carambia también recordó que durante el tratamiento de la ley Bases —que su bloque votó en contra— se eliminaron multas vinculadas al trabajo en negro.

“Hoy un empleador puede tener un trabajador no registrado y, si le hacen juicio, ya no paga multas como antes establecían las leyes 24.013 y 25.323”, explicó.

El senador defendió el esquema actual de indemnizaciones y aclaró que la única indemnización propiamente dicha es la establecida en el artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo. El resto, indicó, son sanciones por incumplimientos del empleador.

Asimismo, remarcó que en muchos casos los trabajadores despedidos ni siquiera perciben la liquidación final correspondiente, lo que los obliga a iniciar acciones judiciales para cobrar créditos básicos como días trabajados, aguinaldo proporcional o vacaciones no gozadas.

“La parte más débil de la relación laboral es el trabajador, no el empleador”, enfatizó.

Por Santa Cruz votará en contra en general

Tras más de 13 horas de sesión, Carambia cerró su intervención confirmando la postura del bloque: “Desde Por Santa Cruz no vamos a votar en contra de los trabajadores. Vamos a votar negativo en general porque entendemos que la esencia de la ley afecta derechos laborales”, concluyó.

De esta manera, el bloque provincial se suma a los sectores que rechazan el proyecto de reforma laboral, en un debate que continúa generando fuertes tensiones políticas y sindicales en el Congreso.

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