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A pocos días de una nueva edición de la Feria Provincial del Libro, el Complejo Cultural Santa Cruz comienza a transformarse para recibir durante diez días a escritores, lectores, artistas, docentes, estudiantes y familias. Detrás de los stands, las presentaciones y la agenda de invitados existe una idea que, para Silvia D’Andrea, explica buena parte del espíritu de la propuesta: el encuentro entre personas alrededor de un libro.
La secretaria de Estado de Cultura dialogó con Radio LU12 AM680 sobre los preparativos de la 32ª edición consecutiva de la feria y destacó especialmente aquello que no aparece en una grilla: los vínculos que se construyen entre lectores, escritores y libreros, las conversaciones inesperadas y esa posibilidad de encontrar un libro que se estaba buscando desde hace años.
“Es realmente muy lindo porque genera lazos que van más allá de la literatura”, sostuvo D’Andrea durante la entrevista.
La funcionaria relató una experiencia personal que, según explicó, refleja precisamente esa dimensión de la feria. En una edición anterior le había preguntado a un librero por un libro que llevaba mucho tiempo buscando. Al año siguiente, cuando volvió a encontrarse con él, recibió una respuesta que aún recuerda y atesora: había conseguido el ejemplar y lo había guardado para ella.
“Vos sabés que tengo tu libro, mirá, acá está”, recordó.
Para D’Andrea, allí aparece uno de los aspectos más valiosos del evento. El librero no solamente encontró un producto para vender, sino que recordó a una persona que estaba buscando determinada obra.
“Por más que para él sea también una cuestión comercial, porque el libro te lo vende, él tiene su ganancia, la relación que eso genera es más que importante y por ahí después ya es tu librero”, explicó.
Ese vínculo, planteó, puede terminar construyendo una relación que continúa más allá de los días de feria.
En ese punto, la secretaria de Cultura puso el foco en una cuestión que atraviesa buena parte de la vida cotidiana actual: la creciente presencia de la tecnología y la pérdida de determinados espacios de contacto personal.
“Se generan estas alianzas, diríamos, que son tan importantes en estos tiempos de tanta intromisión electrónica”, reflexionó.
Y agregó: “Estas cosas a mí me conmueven, me conmueven y hacen que se generen mejores espacios cada vez”.
La Feria Provincial del Libro busca, precisamente, generar esos espacios.
La edición de este año volverá a combinar las tradicionales presentaciones con talleres, seminarios, intervenciones artísticas y propuestas participativas. D’Andrea explicó que no todas las actividades tendrán el mismo formato: algunas estarán destinadas exclusivamente a la presentación de obras, mientras que otras funcionarán como talleres en los que el público podrá involucrarse directamente.
Uno de esos espacios serán los cafés literarios, que estarán a cargo de organizaciones de escritores y lectores de Santa Cruz.
La propuesta apunta a que quienes se acerquen puedan leer, escribir, conversar y hasta producir textos colectivos.
“Van a ser sus convites para el café literario, para que la gente lea, para que escriba poemas colectivos, para que armen cuestiones que después se puedan exhibir durante la semana”, explicó.
La participación no terminará allí. La organización también prepara pizarras interactivas donde los visitantes podrán dejar sus propios mensajes y producciones.
La idea es sencilla, pero tiene una carga simbólica importante: que alguien pueda entrar a la feria como espectador y terminar descubriendo que también tiene algo para escribir.
“Para los que descubran su veta literaria en el momento de entrar a la feria, va a poder dejar ahí también su mensaje”, señaló D’Andrea.
La funcionaria también destacó que la Feria Provincial del Libro dejó hace tiempo de ser exclusivamente un encuentro de escritores y lectores.
La programación incorporará producciones audiovisuales, teatro, música, proyectos interactivos y propuestas artísticas provenientes tanto de Río Gallegos como de distintas localidades de Santa Cruz.
“Todo lo que se produce artísticamente durante el año va a estar presente en esta Feria del Libro”, aseguró.
En esa definición aparece otro de los objetivos de la edición: que la feria funcione como una vidriera de la producción cultural de la provincia.
No solamente estarán los autores que llegan desde otros puntos del país. También habrá escritores locales, artistas, proyectos del interior y distintas expresiones que muchas veces tienen menos posibilidades de circular fuera de sus lugares de origen.
Para D’Andrea, esa diversidad es parte de la identidad de la feria.
El evento también tendrá una fuerte presencia educativa. Durante las mañanas se desarrollarán actividades destinadas a escuelas, docentes y estudiantes, mientras que por la tarde el espacio quedará abierto al público general.
La funcionaria explicó que la programación educativa requiere una organización específica porque los talleres y encuentros necesitan inscripción previa, especialmente para las instituciones que concurrirán con sus alumnos.
Después, desde las 14 y hasta las 22, será el turno del público general.
La entrada será libre y gratuita.
En paralelo, la agenda tendrá algunos nombres de peso nacional, entre ellos Felipe Pigna, Facundo Pastor, Fernando Signorini, Diego Frenkel y Osvaldo Gross. Pero la propuesta, según surge de las palabras de D’Andrea, no busca descansar exclusivamente en las figuras convocantes.
El verdadero diferencial está en lo que ocurre alrededor de ellas.
Una charla que deriva en otra. Un libro que aparece después de años de búsqueda. Un lector que conoce a un escritor. Un adolescente que descubre que puede escribir. Una familia que entra a mirar y termina quedándose a escuchar una presentación.
Son situaciones que difícilmente puedan ser replicadas por una pantalla. Y quizás allí radique una de las razones por las que una feria de estas características conserva vigencia en plena era digital.
D’Andrea lo sintetizó al hablar de las relaciones que se generan alrededor de los libros: “Es hasta una relación casi afectiva la que tenés con ese que te pensó durante un año para buscarte un libro”. La frase excede la anécdota personal y funciona como una definición de la feria.
La 32ª edición se desarrollará del 4 al 13 de septiembre en el Complejo Cultural Santa Cruz.
Agenda destacada
Sábado 5 – 19:00: Facundo Pastor presenta El cuerpo de Perón. La muerte, las manos, los tiros. Periodista, abogado y productor, es reconocido por sus investigaciones periodísticas y actualmente trabaja en A24 y Radio La Red.
Miércoles 9 – 19:00: Fernando Signorini presenta Maradona desde adentro. Preparador físico y entrenador personal de Diego Maradona durante más de una década, también integró el cuerpo técnico de la Selección Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Sábado 12 – 18:00: Claudina Kutnowski aborda la reinvención profesional y los desafíos del mundo laboral en Inteligencia laboral. Psicóloga especializada en procesos de cambio y reinvención laboral, propone herramientas para afrontar las transformaciones tecnológicas y profesionales.
Sábado 12 – 19:00: Felipe Pigna presenta 76. Crónica de un año que cambió nuestra historia para siempre. Escritor, profesor y reconocido divulgador de la historia argentina, es director de Caras y Caretas y autor de numerosos trabajos sobre el pasado nacional.
Domingo 13 – 18:00: Osvaldo Gross presenta ¡Basta de dulce!, con más de 100 recetas centradas en la cocina salada. Chef y pastelero argentino de amplia trayectoria, es una de las figuras más reconocidas de la gastronomía y la pastelería del país.
Domingo 13 – 19:00: Diego Frenkel propone A través de las canciones, un recorrido autobiográfico por su vida y trayectoria musical. Músico, cantante y compositor, fue fundador y líder de La Portuaria, banda fundamental de la escena argentina de las últimas décadas, y desarrolla además una reconocida carrera solista.
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