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La producción de ciruelas alcanza su punto máximo de maduración y disponibilidad durante el verano. En las provincias productoras, como Mendoza y Río Negro, la cosecha se intensifica durante los meses de enero y febrero, y de allí viaja hacia los mercados y verdulerías de todo el país. Cómo preparar una receta de mermelada casera deliciosa.

La composición de la ciruela destaca por un elevado contenido de agua, que constituye el 85% de su peso total. Desde una perspectiva nutricional, este alimento aporta carbohidratos simples, principalmente glucosa, fructosa y sorbitol. Este último, facilita el tránsito intestinal mediante la retención de agua en el colon.

Uno de los componentes más relevantes de la ciruela es la fibra alimentaria, presente tanto en la pulpa (fibra soluble como la pectina) como en la piel (fibra insoluble). La pectina es una sustancia con capacidad gelificante que interactúa con los ácidos y azúcares, lo cual resulta fundamental en los procesos de elaboración de conservas y mermeladas, ya que determina la densidad final del producto.

En cuanto a su perfil de micronutrientes, la fruta contiene altos niveles de potasio, un electrolito esencial para la transmisión del impulso nervioso y la función muscular. Asimismo, aporta vitamina C y provitamina A, sustancias que intervienen en los procesos antioxidantes celulares y en el mantenimiento de los tejidos epiteliales y el sistema inmunológico.

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Receta de mermelada casera

Ingredientes

  • 1 kilo de ciruelas frescas
  • 500 a 700 grs de azúcar
  • Jugo de medio limón
  • 100 mililitros de agua potable
  • Frascos de vidrio con tapa metálica

Cómo preparar la receta

  1. Colocar la fruta troceada en la olla y cocinar a fuego medio durante 15 minutos para que libere sus jugos naturales.
  2. Incorporar el azúcar de forma gradual, revolviendo con una cuchara de madera o silicona. Mantener una ebullición suave y constante.
  3. Realizar la prueba del punto de cocción: se coloca una pequeña cantidad en un plato frío; si al enfriarse la mezcla mantiene su forma y no se desliza rápidamente, está lista.
  4. Envasar el producto aún caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados.
  5. Cerrar herméticamente y colocar los frascos invertidos o someterlos a un baño maría por 20 minutos para garantizar la estabilidad microbiológica.
EN ESTA NOTA mermelada Receta

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