La comunidad educativa de la CPES N° 25 de Río Gallegos recibió un comunicado del Equipo de Gestión luego de que trascendiera públicamente la situación que involucra a una estudiante de 13 años, señalada por haber planificado un posible tiroteo dentro del establecimiento.
Ante la circulación de información en medios digitales y redes sociales, las autoridades del colegio decidieron dirigirse directamente a las familias para llevar tranquilidad y explicar cuáles fueron las medidas adoptadas desde que tomaron conocimiento del hecho, tal como informó en exclusiva el móvil de radio LU12 AM680 de Río Gallegos en La Mañana de LU12.
“Nos dirigimos a Uds. con fin de llevar tranquilidad en el marco de la información que circula por diversos medios digitales”, comienza el comunicado difundido por la institución.
La escuela remarcó que la intervención se produjo de manera inmediata y de acuerdo con la normativa vigente. En ese sentido, detalló tres medidas: la activación de los protocolos correspondientes, la comunicación de la situación a la superioridad y la radicación de una denuncia policial.
“Queremos informarles que, ante la toma de conocimiento de la situación, el Equipo de Gestión actuó de manera inmediata conforme a la normativa vigente”, señalaron desde la institución.
Entre las acciones informadas por el colegio se encuentran la activación de los protocolos correspondientes, la puesta en conocimiento de las autoridades superiores y la denuncia policial.
El mensaje fue emitido luego de que se conocieran detalles sobre conversaciones mantenidas por la adolescente a través de WhatsApp, en las que habría expresado intenciones de llevar adelante un ataque contra integrantes de la comunidad educativa.
El pedido del colegio a las familias
En el comunicado, el Equipo de Gestión hizo especial hincapié en la necesidad de preservar la integridad de los estudiantes y evitar la difusión de material que pueda identificar a los menores involucrados.
“Todas las medidas tomadas tienen como único fin resguardar la integridad física y emocional de nuestros estudiantes, garantizando su derecho a la educación en un ambiente seguro y cuidado. Según la Ley de Protección Integral N° 26.061”, expresó la institución.
La escuela también pidió a las familias que no compartan nombres, fotografías, audios o videos relacionados con el caso.

“Por tratarse de menores de edad, solicitamos encarecidamente no difundir nombres, imágenes, audios o videos relacionados al hecho, para no vulnerar sus derechos y no entorpecer las actuaciones de los organismos intervinientes”, indicaron.
El planteo apunta tanto a proteger a los adolescentes involucrados como a evitar que la circulación de información en redes sociales interfiera en las actuaciones que llevan adelante los organismos correspondientes.
El uso de las redes sociales
Otro de los puntos centrales del mensaje estuvo dirigido al acompañamiento familiar y al uso que los estudiantes hacen de las plataformas digitales, especialmente a partir de que la situación tomó conocimiento público a través de conversaciones mantenidas por redes y aplicaciones de mensajería.
Desde el colegio solicitaron a los adultos responsables que conversen con sus hijos sobre el uso responsable de las redes sociales.
“Solicitamos dialoguen con sus hijos sobre el uso responsables de las redes sociales, recordando que la escuela no es administradora del uso de las mismas”, señalaron desde el Equipo de Gestión.
De esta manera, la institución diferenció su responsabilidad como establecimiento educativo de lo que ocurre en los espacios digitales utilizados por los estudiantes fuera de la administración directa de la escuela.
Una investigación que quedó en manos de la Justicia
La denuncia realizada por la institución se suma a la intervención de los organismos estatales y judiciales luego de que se conocieran los mensajes que encendieron la alarma entre las familias.
La investigación quedó bajo intervención del Juzgado Penal Juvenil, a cargo de Fernando Zanetta, mientras que el Consejo Provincial de Educación activó sus equipos de abordaje para trabajar sobre la situación y brindar contención a la comunidad educativa.
Según la información difundida previamente, la adolescente fue apartada de la presencialidad como medida preventiva y la situación fue comunicada al área de Niñez.
El caso también generó preocupación entre padres y madres de estudiantes del establecimiento, algunos de los cuales concurrieron a dependencias policiales luego de conocer el contenido de las conversaciones.
En los mensajes que dieron origen a la investigación habría aparecido una planificación de un ataque contra alumnos y docentes, además de una lista de personas que serían señaladas como posibles objetivos. También trascendió que la adolescente habría manifestado atravesar situaciones de bullying por parte de compañeros.
Ese contexto forma parte de los elementos que deberán ser analizados por las autoridades intervinientes, sin que ello implique justificar la planificación de un hecho violento.
Una comunidad educativa que ya había atravesado un episodio de violencia
La preocupación que generó la amenaza se suma a un antecedente reciente que involucró a estudiantes vinculados con la misma comunidad educativa.
El 26 de agosto, un adolescente de 14 años fue atacado por otros dos jóvenes en pleno centro de Río Gallegos. El hecho ocurrió alrededor de las 17:00 en inmediaciones de calle Magallanes, entre avenida Néstor Kirchner y calle Alberdi.

Tras la agresión, el adolescente debió ser internado y posteriormente sometido a una intervención quirúrgica por las lesiones sufridas.
Su madre, Evangelina, había relatado entonces la gravedad del ataque: “Lo golpearon en pleno centro. Nadie ayudó, lo desmayaron a golpes, una señora lo llevó a la escuela 19 (ellos me llamaron). ¡Lo llevé caminando a la guardia porque no tenía un peso! Se descompensó dos veces en el camino. Ahora queda internado porque tiene fractura, desviación de tabique, lo golpearon todo”.
Luego de la intervención quirúrgica, la mujer informó que su hijo había evolucionado favorablemente: “Salió bien de quirófano y durmió mucho”.
El adolescente recibió el alta médica al día siguiente, aunque debió volver a ser internado luego de sufrir una descompensación. Finalmente, pudo continuar su recuperación en su domicilio.
El antecedente forma parte del contexto de preocupación que atraviesa la comunidad educativa, aunque se trata de hechos diferentes y que cuentan con investigaciones propias.
La escuela permanece abierta al diálogo
Frente a la preocupación generada entre las familias, el Equipo de Gestión aseguró que el establecimiento continuará atendiendo las inquietudes que puedan surgir y ofreció un canal presencial para abordar las consultas vinculadas con el caso.
“La institución permanece abierta al diálogo. Cualquier inquietud será atendida de manera personal en Rectoría, resguardando la privacidad que la situación requiere”, comunicaron.
Finalmente, las autoridades agradecieron el acompañamiento de las familias y remarcaron la importancia de preservar la privacidad de los menores mientras continúan las actuaciones.
“Agradecemos la confianza y el acompañamiento de siempre”, concluyó el comunicado firmado por el Equipo de Gestión de la C.P.E.S. N° 25.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

