Este martes por la noche se conoció la triste noticia del fallecimiento de Ramiro Kroeger, histórico propietario del bar Los Vascos de Río Gallegos, un establecimiento emblemático de la capital santacruceña que forma parte de la memoria de varias generaciones de vecinos.

Kroeger tenía 96 años y atravesaba un delicado momento de salud. Se encontraba internado en el Hospital Regional de Río Gallegos, adonde había ingresado con un cuadro de neumonía. Según pudo saber La Opinión Austral, su estado era muy delicado y los médicos habían iniciado un tratamiento paliativo.

Su partida deja una huella en la historia de la capital santacruceña. Durante décadas, Ramiro estuvo al frente de un lugar que trascendió su función comercial para convertirse en un punto de encuentro de vecinos, viajeros, trabajadores, amigos y referentes de distintos ámbitos de la comunidad.

Ramiro Kroeger, una vida de trabajo y esfuerzo

En febrero de 2023, La Opinión Austral publicó una entrevista en la que Kroeger repasó su historia de vida, marcada por la migración, el esfuerzo y la construcción de un lugar emblemático para los riogalleguenses.

Nacido en Chiloé, Chile, llegó a la Argentina en noviembre de 1948, cuando tenía apenas 16 años. Tras atravesar dificultades para cruzar la frontera, se instaló en Puerto San Julián, donde comenzó a trabajar como lavaplatos en el hotel Águila. Permaneció allí durante siete años y, con el tiempo, llegó a desempeñarse como gerente.

Luego de ser socio de un bar en San Julián, se trasladó a Río Gallegos. El 1 de septiembre de 1958 se hizo cargo del hotel y bar Los Vascos, ubicado en la esquina de la avenida Kirchner y Santiago del Estero. Con esfuerzo y dedicación, convirtió el lugar en parte de la historia de la ciudad.

Ramiro Kroeger a lo veintitant0s cuando ganó una competencia de danzas en Puerto San Julián. Foto: gentileza familia Kroeger

En 1969 se casó con Elvira Miriam Monge, con quien tuvo tres hijos y formó su familia. Con el paso de los años, dejó de ofrecer alojamiento en el establecimiento para dedicar más tiempo a su vida familiar, aunque Los Vascos continuó siendo el gran sello de su trayectoria.

Elvira Miriam Monge junto a su esposo Ramiro Kroeger. Foto: gentileza familia Kroeger

En aquella entrevista, Kroeger resumió su experiencia con una frase que refleja su recorrido, desde sus primeros trabajos hasta convertirse en el propietario de un comercio histórico: “Todo se aprende, nadie nació sabiendo”.

Un refugio para vecinos y un espacio para la cultura

Los Vascos fue mucho más que un bar. Kroeger hizo del establecimiento un refugio para vecinos, viajeros y amigos, donde el respeto y la buena atención fueron parte de su identidad. Por su mostrador pasaron generaciones de riogalleguenses y visitantes que encontraron allí un lugar de encuentro cargado de recuerdos.

Juan Vido, Ernesto Susacasa, profesor Emilio García Pacheco, Adrián “Chucky” Verón, Hugo Tourville, “Pepe” Kroeger, Ramiro Kroeger, “El Negro” Verón y “Tino” Traba hace algunos años en el bar “Los Vascos”. Foto: gentileza familia Kroeger

Además, Ramiro siempre estuvo dispuesto a abrir las puertas a la actividad cultural. El establecimiento recibió reuniones del grupo literario “Letras del Viento”, presentaciones de libros, encuentros literarios y celebraciones del Día de las Letras Santacruceñas.

La música también tuvo su lugar: pianistas deleitaron a los presentes interpretando melodías en el antiguo piano del bar, sumando nuevas historias a un espacio profundamente arraigado en la memoria local.

Con su muerte, Río Gallegos despide a un vecino cuya historia atravesó generaciones. Su legado permanece en Los Vascos, un lugar que conserva la memoria de su trabajo, su hospitalidad y su compromiso con la comunidad.

Mirá la entrevista a Ramiro Kroeger 

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