Your browser doesn’t support HTML5 audio
En Río Gallegos, seis perros que permanecen en el Corralón necesitan una familia que les permita dejar atrás el encierro y comenzar una nueva vida. Rubio, Patón, Cabezón, Gringo, Negrito y Jeimy tienen personalidades y necesidades diferentes, pero comparten el mismo anhelo: encontrar un hogar donde puedan recibir cariño, seguridad y la oportunidad de ser felices.
La proteccionista “Ely” Barrios difundió fotografías y descripciones de los animales a través de las redes sociales con el objetivo de facilitar adopciones responsables. La vecina aseguró que los perros “son muy buenos” y remarcó que “es importante tener patio cerrado y que sean altos, seguros”.
Rubio, un compañero cariñoso
Rubio es un perro adulto, de tamaño mediano, castrado y con baja intensidad de actividad. Se destaca por su vínculo con las personas, su tranquilidad durante los paseos y su necesidad de recibir afecto.
“Soy un bebote en un cuerpo de grande. Me gusta pasear y recibir mimos mientras tanto. Suelo estar medio preocupado por mi entorno, por eso es que no puedo convivir con otro animales. Con los humanos soy un amor. Se pasear con calma, obedezco a quien me pasea sin problemas. Sigo esperando una familia hace años”, expresa el texto que acompaña sus fotografías.
Patón necesita tiempo y confianza
Patón también es adulto, mediano y castrado, con un nivel de actividad bajo. Su principal necesidad pasa por contar con un ambiente seguro y una familia que respete sus tiempos para adaptarse.
“Soy un compañero que necesita un lugar seguro. No puedo estar con otros ya que me cuesta socializar con facilidad. Una vez que pueda habituarme a vos, todo va a estar bien. Sigo esperando una familia hace mucho tiempo”, señala la publicación.
Cabezón, un mimoso que disfruta la compañía
Cabezón es un adulto mediano y castrado, con una intensidad de actividad media. A diferencia de otros de sus compañeros, está acostumbrado a relacionarse tanto con personas como con animales. A su vez, disfruta especialmente de las caminatas y los momentos de afecto.
“Soy un mimoso. Amo recibir cariño todo el tiempo. Estoy acostumbrado a estar con personas y animales. Amo las caminatas y la compañía. Sigo esperando la familia que me elija”, destaca la presentación del animal.
Gringo busca un hogar tranquilo
Gringo es un perro adulto mayor, de gran tamaño, castrado y de baja actividad. Por su edad y temperamento, resulta especialmente indicado para quienes busquen un compañero sereno, que disfrute de los paseos cortos y de permanecer en un lugar cálido y acompañado.
“Soy el perro ideal. Soy adulto ya y sería ideal para aquella familia que quiera un compañero tranquilo. Me gusta pasear pero no por largos ratos ya que prefiero estar calentito y mimado. Me gustan todo tipo de personas y también me animo a convivir con otros animales”, cuenta su descripción.
Negrito, una historia de superación
Negrito es joven, grande, castrado y de baja actividad. Las experiencias difíciles que atravesó afectaron su capacidad para relacionarse, por lo que actualmente trabaja en recuperar la confianza y necesita un entorno dispuesto a acompañar ese proceso.
“Soy un compañero tranquilo, he pasado situaciones difíciles que me llevaron a no poder socializar fácilmente. Estoy trabajando duro en poder volver a confiar. Asumo mi compromiso pero necesito una familia que también pueda ayudarme”, explica el texto difundido por la proteccionista.
Jeimy, energía y ganas de jugar
Jeimy es joven, mediano, castrado y de alta actividad. Es inquieto, juguetón y disfruta de los paseos, especialmente cuando puede llevar un juguete para compartir el momento. Según su descripción, ya realizó un importante trabajo para aprender a controlar su energía y estar preparado para integrarse a un nuevo hogar.
“Soy una chispa. Tengo mucha energía y me encanta pasear, jugar y en los paseos no puede faltar un juguete para que nos entretengamos. Trabajé duro en lograr controlar mi energía para estar listo para una nueva familia”, relata su presentación.
Cómo adoptar
Las personas interesadas en conocer a alguno de los seis perros pueden acercarse al Corralón, ubicado en Paseo de los Arrieros S/N, al lado del hipermercado, de lunes a viernes, de 08:00 a 15:00.
La adopción debe ser responsable y contemplar las necesidades particulares de cada animal. Para Rubio, Patón, Cabezón, Gringo, Negrito y Jeimy, una familia puede significar mucho más que un nuevo hogar: puede ser la oportunidad de dejar definitivamente atrás el encierro.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia