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Por Roberto Suárez

Cada 8 de marzo, millones de mujeres en todo el mundo salen a las calles para reclamar igualdad real, justicia y el fin de la violencia machista. El Día Internacional de la Mujer, conocido como 8M, se ha transformado con el paso del tiempo en una de las jornadas de movilización social más importantes del planeta.

No es solo una efeméride. Es una jornada de lucha que pone en evidencia las desigualdades que aún persisten entre mujeres y hombres en el ámbito laboral, social y político.

Con el correr de los años, el 8M también se ha convertido en un termómetro del movimiento feminista y del compromiso de las sociedades con la igualdad. En esta fecha se escuchan especialmente las voces de aquellas mujeres que sufren múltiples formas de discriminación: migrantes, racializadas, con discapacidad, lesbianas y mujeres trans.

La igualdad formal reconocida en muchas leyes aún está lejos de convertirse en igualdad real en la vida cotidiana

Los orígenes de una lucha

Para entender el significado del 8 de marzo es necesario mirar hacia atrás. Durante gran parte de la historia moderna, las mujeres estuvieron prácticamente excluidas de derechos políticos, laborales y civiles. La conquista de esos derechos fue el resultado de décadas de movilización social.

Una de las figuras centrales en ese proceso fue Clara Zetkin, dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Zetkin fundó el periódico La Igualdad, que durante 25 años fue uno de los principales espacios de expresión de las mujeres socialistas de su tiempo.

Junto a Rosa Luxemburgo participó en la fundación del grupo Espartaco y posteriormente del Partido Comunista Alemán, por el que sería diputada a partir de 1920.

En 1910, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, Zetkin propuso instaurar un día internacional dedicado a la lucha por los derechos de las mujeres trabajadoras. La iniciativa buscaba homenajear las primeras protestas obreras femeninas contra la explotación laboral y reclamar derechos políticos fundamentales, como el sufragio.

Con el ascenso del nazismo, Zetkin debió exiliarse en la Unión Soviética en 1933. Amiga personal de Lenin, murió ese mismo año en un sanatorio cercano a Moscú, a los 76 años.

La tragedia que marcó la historia

La historia más difundida sobre el origen del 8 de marzo remite a una tragedia ocurrida en Nueva York en 1908, cuando 146 trabajadoras de una fábrica textil murieron en un incendio mientras protestaban por los bajos salarios y las condiciones laborales inhumanas. Aquella tragedia se convirtió en un símbolo de la lucha de las mujeres trabajadoras por sus derechos.

Dia de la mujer 2026

Con el paso del tiempo, el Día Internacional de la Mujer fue ampliando su significado. Lo que comenzó como una reivindicación del movimiento obrero femenino se transformó en una jornada global de lucha por los derechos de todas las mujeres.

Violencia y desigualdad en el siglo XXI

En los últimos años, el 8M ha puesto en el centro de la agenda un problema que atraviesa todas las sociedades: la violencia de género.

Según diversos organismos internacionales, siete de cada diez mujeres han sufrido algún tipo de violencia física, psicológica o sexual a lo largo de su vida.

La violencia machista atraviesa todas las edades y clases sociales. No existe un perfil único de mujer maltratada, aunque muchas víctimas comparten rasgos comunes como miedo, dependencia emocional o económica, ansiedad, depresión y aislamiento social.

A pesar de los avances en derechos, en pleno siglo XXI las mujeres siguen enfrentando barreras estructurales que limitan su participación plena en la sociedad. Persisten la brecha salarial, la discriminación laboral, la escasa presencia en espacios de poder y múltiples formas de violencia.

Estas desigualdades tampoco afectan a todas por igual. Las mujeres migrantes, racializadas, con discapacidad o pertenecientes a minorías sexuales enfrentan formas superpuestas de discriminación que profundizan su exclusión social.

A ello se suma otro dato preocupante: cerca del 10% de las mujeres y niñas del mundo viven aún en condiciones de pobreza extrema, con escasas posibilidades de romper ese círculo de desigualdad.

Una lucha que continúa

Por todo esto, el 8 de marzo no es solo una fecha para conmemorar derechos conquistados. Es también una jornada de memoria, movilización y compromiso colectivo para defender esos avances y ampliarlos.

La historia demuestra que cada derecho conquistado fue fruto de la lucha social. Y esa lucha, como recuerda cada año el 8M, todavía continúa.

EN ESTA NOTA 8M Dia de la mujer

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