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En una jornada atravesada por la memoria y la búsqueda de justicia, el juicio por el hundimiento del ARA San Juan volvió a sumar un capítulo de fuerte tensión en Río Gallegos. Este martes 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, la querella mayoritaria denunció por falso testimonio reticente al capitán de navío Ernesto Horacio Blanco, tras considerar que su declaración estuvo marcada por evasivas y omisiones relevantes.

El episodio se produjo en la continuidad del debate oral que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, donde se intenta determinar las responsabilidades penales por la tragedia ocurrida el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur, que costó la vida de 44 tripulantes. La audiencia venía desarrollándose con normalidad, con la declaración de suboficiales y oficiales que aportaron detalles técnicos sobre el estado del submarino y las condiciones en las que se desarrollaban las operaciones, hasta que la intervención de Blanco modificó el clima en la sala.

El capitán de navío Carlos Humberto Acuña durante su declaración ante el tribunal. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

El tribunal es presidido por el juez Mario Gabriel Reynaldi e integrado además por Enrique BaronettoLuis Alberto Giménez y Guillermo Adolfo Quadrini. Este último siguió el debate de valoración de pruebas desde Tierra del Fuego, a través de la plataforma Zoom, tal como se observó en la transmisión oficial replicada por laopinionaustral.com.ar.

La misma modalidad se dio en el caso de dos de los imputados, Héctor Alonso y Hugo Correa, quienes participaron de manera remota desde la ciudad de Buenos Aires.

En representación del Ministerio Público Fiscal, estuvo presente un equipo encabezado por el fiscal ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, Gastón Franco Pruzan, acompañado por María Andrea Garmendia Orueta, de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas; Lucas Colla, fiscal federal interino a cargo de las sedes centralizadas de Caleta Olivia; y Julio Zárate, fiscal general interino a cargo de la unidad fiscal de Río Gallegos.

Los representantes del Ministerio Público, Lucas Colla, Gastón Pruzan y María Andrea Garmendia Orueta. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

También participaron las querellas, representadas por Valeria Carreras y Luis Tagliapietra, este último de manera remota. En tanto, Natalia Piriz da Motta y Marcos González, defensores oficiales de Correa y Alonso, siguieron la audiencia bajo la misma modalidad.

Según pudo reconstruir La Opinión Austral, respecto de la controversia que no fue transmitida ya que la declaración de Blanco fue confidencial, durante su testimonio el ex comandante incurrió en reiteradas respuestas evasivas. Expresiones como “no recuerdo” o “no sabría decirle” se repitieron en al menos 25 oportunidades frente a preguntas formuladas por las partes. Este comportamiento encendió las alarmas de la querella, que interpretó esa actitud como una posible maniobra para evitar brindar información sustancial para el esclarecimiento de los hechos.

Las partes siguiendo el debate a través de la plataforma Zoom. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

Desde el punto de vista jurídico, la figura que se analiza no es la del falso testimonio clásico -es decir, mentir de manera directa- sino la del falso testimonio reticente. Este tipo de conducta se configura cuando un testigo, sin faltar explícitamente a la verdad, omite, calla o minimiza datos relevantes que posee, alterando de manera significativa el curso de un proceso judicial. Se trata de una conducta dolosa que, de comprobarse, puede ser sancionada como un delito contra la administración de justicia.

Frente a esta situación, la abogada Valeria Carreras, representante de la querella mayoritaria de familiares, formalizó el planteo ante el tribunal integrado por los jueces Mario Gabriel Reynaldi, Enrique Baronetto y Luis Alberto Giménez. La presentación se sustenta en el artículo 275 del Código Penal, que contempla sanciones para quienes, en calidad de testigos, oculten la verdad en un proceso judicial.

Durante el cuarto intermedio dispuesto tras el incidente, Carreras fue contundente al expresar su malestar. “Sorprende que personas que tengan una carrera intachable no puedan responder preguntas fáciles. Vinieron con muy pocas ganas de colaborar, vamos a poner blanco sobre negro”, sostuvo, dejando en claro la gravedad que, a su criterio, reviste la actitud del testigo.

Luis Alberto Giménez, Mario Gabriel Reynaldi y Enrique Baronetto siguiendo atentamente el juicio este martes. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

La letrada profundizó su planteo y explicó los fundamentos de la denuncia. “Informo que en el día de la fecha la querella mayoritaria de familiares hemos presentado un planteo por testigo reticente contra el testigo Blanco”, indicó, y agregó: “En virtud de lo previsto por el art 275 del código penal, no decir verdad también es ocultarla bajo la reiteración del subterfugio de ‘no recuerdo’”.

En ese sentido, puso el foco en un punto que consideró particularmente llamativo dentro de la declaración. “En el primer tramo de su declaración respondió más de 25 veces ‘no recuerdo’”, señaló, y enfatizó: “El colmo fue cuando se le preguntó algo simple como que diga donde se ubican los trajes de escape y contestó no recordarlo”.

Para graficar la magnitud de lo que considera una omisión inadmisible, Carreras utilizó una comparación directa: “Esto siendo un ex comandante con más de 6 años de navegación en submarinos resulta inadmisible y equivale a que un civil ignore dónde se guarda una goma de auxilio en un auto”.

Una vecina contemplando la nueva bandera con los 44 héroes, luego que la otra desapareció. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

En ese contexto, la abogada también dejó entrever su preocupación por el desarrollo de las próximas audiencias y el comportamiento de futuros testigos. “Esperamos que los próximos testigos oficiales sean honestos y los suboficiales no teman”, expresó, en una frase que refleja el clima de desconfianza que comienza a instalarse en el proceso.

Tras la denuncia, el tribunal dispuso un cuarto intermedio para evaluar la situación. Según pudo saber este medio, la resolución no será inmediata. En primer lugar, se deberá correr traslado al Ministerio Público Fiscal para que fije su postura sobre el planteo realizado por la querella. Recién luego de ese paso procesal, los jueces estarán en condiciones de decidir si corresponde avanzar con alguna medida respecto del testigo cuestionado.

Memoria

Al momento del comienzo de la audiencia hubo intervención relevante. La de Carreras quien, recordando que se trataba del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, indicó ante el tribunal que: “mi presencia como abogada no implica una falta de respeto por el Día de la Memoria, por la peor dictadura que tuvimos, es un Nunca Más a los atropellos de cualquier ciudadano” que fue respondida brevemente por el presidente del tribunal quien dijo: “el mejor tributo que podemos hacer es trabajando y buscando verdad y justicia”.

Otros testimonios

Más allá de que el testimonio de Blanco fue el más relevante, durante el debate también estuvieron como testigos suboficiales y capitanes de navío que ayudaron a las partes y al tribunal a entender las características del funcionamiento del ARA San Juan y submarinos similares.

El primero de la jornada fue Elbio Seltzer, electricista submarinista con treinta años de experiencia en la Armada, quien estuvo en la parte de los repuestos en el proyecto de media vida que se realizó al ARA San Juan. “Estuve hasta el 2019, desde el 2007” expresó y agregó haber reconocido a Segundo Roberto Daniel Medina, víctima del hecho. “Era de mi camada, estuvimos en la Escuela de Mecánica de la Armada, en el 1997, llegamos a navegar juntos. En el 2004, seguimos la relación por mensajes, era un buen marinero”.

Como dato, él dijo que hay una válvula particular que, si se rompe, “no se puede reparar a bordo, hay que hacer un pedido de trabajo en el Arsenal de Mar del Plata. En caso de un incendio eléctrico, yo recomendaría que habría que ir a la superficie lo más rápido que se puede y ver que sucede, debería pedirse auxilio”.

Carlos Humberto Acuña durante su intervención en la sala de juicio. FOTO: TRIBUNAL ORAL FEDERAL

Félix Edgardo Macías, submarinista electrónico retirado, con 32 años en la Armada y que estuvo en las tareas de media vida del ARA San Juan, fue otro de los testigos indicó que, en caso de que haya una avería en el balcón de baterías, “saltan las térmicas. (La nave) se queda sin sensores (sonar o radar) y el submarino se queda a oscuras y se prenden las luces de emergencia”.

Ya en horas de la tarde, fue el momento del capitán de navío Carlos Humberto Acuña, especialista de comunicaciones, quien dejó el comando en septiembre del 2017. Su predecesor fue Víctor Manuel Pereyra, quien había declarado en la jornada del lunes. Él comentó que cuando él estaba al mando, el ARA San Juan “estaba listo para navegar pero no para realizar operaciones de guerra”.

Lo que viene

El miércoles será el turno de figuras de mayor jerarquía dentro de la estructura naval. Declararán los contraalmirantes Eduardo Alfredo Pérez Bachi, Guillermo Luis Lezana y Ángel Antonio Cuccorese, junto a Pablo Leandro Lestingi y el capitán de fragata Carlos Guillermo Torrissi. La presencia de estos altos mandos marca un punto sensible del proceso: el análisis de la cadena de decisiones y las responsabilidades dentro del comando.

Finalmente, el jueves cerrará la semana con las exposiciones del contraalmirante Mario Claudio Alessio, el vicealmirante Francisco Javier Medrano, el comodoro Gabriel Eduardo Attis, el capitán de navío Daniel Gustavo Chaluleu y el suboficial segundo César Alberto Figueroa. Este último tramo podría aportar definiciones clave sobre la articulación entre distintas áreas y niveles jerárquicos.

 

 

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