Stephanie Demner acaparó la atención de las redes al confirmar que se encuentra embarazada y en la dulce espera de su segundo hijo, habiendo superado ya el primer trimestre de gestación; sin embargo, la influencer dejó atónitos a sus seguidores al revelar que, su ecografista, quiso filtrar la noticia mucho antes de alcanzar el periodo prudencial de seguridad.

A través de un video explicativo en su perfil oficia de Instagram, la modelo hizo un descargo detallado sobre la odisea que le tocó padecer.

“Cuando uno queda embarazado se hacen diferentes controles y ecografías hasta llegar a la ecografía principal, que es la ecografía que se hace en la semana 12 y, a partir de esa ecografía, si todo sigue bien, podés contar abiertamente que estás embarazada; obviamente, hasta llegar a esa ecografía, hay ecografías previas que la idea es, justamente, que no se sepa que estás embarazada o lo sepa solo tu entorno cercano, porque hay riesgo hasta los tres meses”, comenzó diciendo Stephanie.

La creadora de contenido relató que el proceso marchaba bien y bajo un hermetismo absoluto, limitado, únicamente, a su círculo íntimo y a contados colaboradores de su estructura laboral, logrando mantener a los cronistas de espectáculos totalmente al margen, pero las alarmas se encendieron de tras una visita médica de rutina.

 

“Mi embarazo venía súper bien, espectacular, y lo sabía solamente mi entorno muy muy muy cercano y unas pocas personas con las que trabajo… No había llegado los oídos de ningún periodista, hasta el día que me voy a hacer una ecografía de control y, a la noche, me llega un mensaje de Ángel de Brito, que decía ‘¿estás embarazada?’, y le pregunté cómo lo sabía; ‘me llegó un mensaje’, me responde; cuando veo el perfil de esta persona, no la conocía ni tenía gente en común; cuando googleo, me sale que es la ecografista del centro donde me fui a hacer la ecografía”, narró, con notable indignación, al descubrir que la encargada de romper el secreto profesional había sido la mismísima especialista en salud que la había atendido horas antes.

Frente a semejante quiebre de confianza y confidencialidad médica, los interrogantes sobre cómo proceder ganaron la mente de la modelo. “En este momento, pensé en mandarle un mensaje; después, en denunciarla; básicamente, violó su secreto profesional; tercero, pensé no hacer nada, esperar  anunciarlo, que estuviste todo bien y ahí mandar un mensaje, qué es lo que voy a hacer”, lanzó, furiosa.

Si bien optó por desestimar la vía legal o un reclamo en los tribunales de Justicia, la empresaria no ocultó su repudio ante la actitud de la ecografista, cuestionando los valores humanos de quien difundió sus datos médicos sin obtener ninguna retribución económica a cambio. “Ahora, me pregunto, ¿cuál es la necesidad de ser cero empática con la otra mujer o de contar un secreto, solo, por el hecho de contarlo? Porque no es que tiene un beneficio, no es que se le paga, no es que se le dé algo por la primicia… Encima, con lujo de detalles”, cerró.

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