La decisión del Gobierno nacional de avanzar con un reordenamiento operativo de Intercargo impactará directamente en dos aeropuertos estratégicos de la Patagonia: Río Gallegos y Comodoro Rivadavia. La medida llega después del fracaso del proceso de privatización de la empresa estatal, cuya licitación quedó desierta al no presentarse ofertas que cumplieran con los requisitos establecidos.

La salida de Intercargo de ambas terminales fue comunicada al sector gremial como parte de un plan de reducción y redistribución de recursos. Según explicó a Radio LU12 AM680 de Río Gallegos Marcelo Cazzulo, dirigente de la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales de la Argentina (UPSA), los trabajadores fueron informados de que las dos escalas “van camino al cierre”.

“Nosotros tenemos la información que hace más o menos 30 días nos dijeron que las dos escalas van camino al cierre, que se cierran dentro de los 90 días, o sea que estaríamos transitando los últimos 60 días”, afirmó Cazzulo.

La definición genera especial preocupación en Santa Cruz porque Intercargo presta servicios esenciales para la actividad aeroportuaria, entre ellos la carga y descarga de equipaje y mercadería, el movimiento de aeronaves en plataforma, el embarque y desembarque de pasajeros y la provisión de equipos para asistir a los aviones.

Intercargo se retira de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia

Desde el Gobierno nacional sostienen que el objetivo es mejorar la eficiencia de la compañía estatal y concentrar sus recursos en los aeropuertos donde consideran que el equipamiento y el personal tienen un mayor nivel de utilización.

Pasajeros salen del Aeropuerto Internacional Piloto Civil Norberto Fernández de Río Gallegos con el equipaje en medio de la nieve. FOTO: JOSÉ SILVA / LA OPINIÓN AUSTRAL.

La decisión alcanza específicamente a Río Gallegos y Comodoro Rivadavia, dos terminales fundamentales para la conectividad aérea de la Patagonia y, en el caso de la capital santacruceña, para vuelos comerciales, sanitarios, provinciales y vinculados con la actividad de las Fuerzas Armadas.

Cazzulo cuestionó que se considere prescindible la presencia de Intercargo en ambas ciudades debido al movimiento que registran.

“En el caso de Gallegos y Comodoro no es entendible lo que está pasando porque hay vuelos, hay movimiento”, sostuvo.

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Los controles en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia.

En Río Gallegos, de acuerdo con el dirigente gremial, Intercargo tiene actualmente ocho trabajadores. La escala lleva décadas de funcionamiento y cuenta con empleados con una importante antigüedad.

“En el caso de Gallegos están atendiendo siete aviones de LADE, dos aviones de LATAM que siguen a Malvinas mensualmente, los dos vuelos de LATAM, y la escala se encuentra desde el año 91 trabajando con una antigüedad promedio de los empleados de 20 años”, detalló.

Además, enumeró otras operaciones que requieren de los servicios de la compañía estatal: “Atienden los vuelos sanitarios, atienden los vuelos de la provincia, el vuelo de Fuerza Aérea que tiene como destino la base Marambio”.

En Comodoro Rivadavia, en tanto, Intercargo cuenta con 10 trabajadores, luego de que uno de ellos pasara a desempeñarse en la operación de las pasarelas telescópicas, conocidas como mangas.

Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia.

“En Comodoro tienen 10 personas, una pasó a operar las pasarelas telescópicas, o sea, las mangas para aeropuerto y quedaron 10 personas trabajando”, explicó Cazzulo.

¿Qué pasará con los trabajadores de Intercargo?

Uno de los principales interrogantes es qué sucederá con los empleados que actualmente realizan las tareas de Intercargo en ambos aeropuertos.

Desde el sector gremial señalaron que la incertidumbre es total porque todavía no existe una definición clara sobre la continuidad laboral de los trabajadores de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia.

Marcelo Cazzulo, dirigente de la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales de la Argentina (UPSA) confirmó a Radio LU12 AM680 de Río Gallegos que Intercargo ya se fue de Mar del Plata.

La Asociación del Personal Aeronáutico (APA), otro de los sindicatos que representa a trabajadores de Intercargo, indicó que entre las alternativas ofrecidas a trabajadores afectados en otras escalas se encuentran traslados a otros aeropuertos o indemnizaciones equivalentes al 50%.

Cazzulo recordó lo ocurrido en el Aeropuerto Internacional Ástor Piazzolla de Mar del Plata, donde la empresa ya avanzó con el cierre de la escala. “Ya podemos decir que se cerró. Se despidió a algunos compañeros que han cobrado ahí el 50% de la indemnización y algunos han pasado a trabajar en Aeropuertos Argentina“, señaló.

El escenario genera preocupación en Santa Cruz porque, de concretarse el cierre, ocho familias de Río Gallegos y diez de Comodoro Rivadavia quedarían directamente involucradas.

Pero el impacto no se limitaría a los puestos de trabajo. La salida de Intercargo obliga a determinar qué empresa asumirá las tareas que actualmente realizan sus empleados.

¿Quién se hará cargo del equipaje y la asistencia a los aviones?

Intercargo no se limita a cargar y descargar valijas. Su función dentro de los aeropuertos comprende una serie de operaciones necesarias para que una aeronave pueda permanecer en plataforma y completar su escala.

“Intercargo no solamente hace la descarga y carga del equipaje, descarga y carga de la carga, hace el movimiento de las aeronaves dentro del aeropuerto, pone las unidades de potencia de los grupos eléctricos a los aviones, hace una cantidad importante de servicios dentro de la plataforma”, explicó Cazzulo.

También interviene en el embarque y desembarque de pasajeros y en diferentes servicios de asistencia en tierra.

Por eso, una de las preguntas centrales es quién reemplazará a Intercargo en Río Gallegos y Comodoro Rivadavia.

El Gobierno sostiene que la desregulación del servicio de rampa permitió habilitar a distintos operadores privados para prestar este tipo de servicios. Sin embargo, desde el sector gremial advierten que muchos de esos operadores concentran su actividad en los aeropuertos de mayor rentabilidad.

“Llama la atención que Intercargo es del Estado y que cuando se retire la que se va a hacer cargo es otra empresa del Estado”
Marcelo Cazzulo, UPSA

En el caso de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia, aparece además la posibilidad de que el servicio sea absorbido por otra empresa vinculada al Estado, como Aerohandling, relacionada con Aerolíneas Argentinas.

“Llama la atención que Intercargo es del Estado y que cuando se retire la que se va a hacer cargo es otra empresa del Estado”, cuestionó Cazzulo.

El dirigente agregó que no observa avances concretos respecto de la preparación de las nuevas instalaciones para absorber las operaciones que dejará Intercargo.

“No veo movimientos de que de estas 14 nuevas rampas que han habilitado se vayan a hacer cargo de los movimientos que va a dejar y de realizar Intercargo”, sostuvo.

La privatización de Intercargo fracasó y ahora llega el achicamiento

La reorganización de la compañía estatal se produce después de que el proceso para privatizar Intercargo no lograra concretarse.

La licitación no consiguió ofertas que cumplieran con las condiciones técnicas y económicas establecidas. El proceso había fijado una valuación de referencia de aproximadamente 45,1 millones de dólares.

Ese monto también fue cuestionado por el sector gremial.

“Nunca nos explicaron de dónde sacaron el número de 45 millones de dólares, ¿no? Porque tampoco era una cifra razonable para una empresa donde el año pasado dejó una ganancia de 20 millones de dólares”, planteó Cazzulo. “Como mínimo vale el doble”, aseguró.

El fracaso de la licitación se produjo en un contexto de desregulación del mercado de servicios aeroportuarios. El Gobierno habilitó nuevos operadores para competir con Intercargo y buscó terminar con el esquema de concentración que históricamente tuvo la empresa estatal.

Sin embargo, esa apertura también modificó el atractivo económico de Intercargo, especialmente porque las escalas con mayor movimiento y rentabilidad pueden ser más interesantes para los operadores privados, mientras que otras terminales requieren sostener una estructura para atender una demanda menor o más irregular.

Río Gallegos: una escala con vuelos comerciales, sanitarios y de las Fuerzas Armadas

Sin embargo, para UPSA, la decisión de retirar a Intercargo de Río Gallegos resulta especialmente difícil de comprender por las características de la terminal aérea.

Además de los vuelos comerciales, el aeropuerto tiene operaciones vinculadas con LADE, vuelos sanitarios, vuelos provinciales y la Fuerza Aérea Argentina, incluyendo servicios con destino a la base Marambio.

Pasajeros hacen en check in en el aeropuerto de Río Gallegos con su equipaje para despachar. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

A esto se suma la conectividad mensual con las Islas Malvinas a través de los vuelos de LATAM mencionados por Cazzulo.

“En el caso de Gallegos están atendiendo siete aviones de LADE, dos aviones de LATAM que siguen a Malvinas mensualmente”, indicó.

La antigüedad de la escala también fue puesta de relieve por el dirigente gremial, quien señaló que los trabajadores cuentan con un promedio de dos décadas de experiencia.

La discusión, entonces, no pasa solamente por la cantidad de empleados involucrados, sino por la continuidad de una estructura que presta servicios a distintos tipos de vuelos y operaciones.

Comodoro Rivadavia también perderá la estructura de Intercargo

La situación se replica en Comodoro Rivadavia, donde Intercargo cuenta con diez trabajadores.

Cazzulo enumeró los vuelos y operaciones que se realizan en esa terminal: “En Comodoro tienen vuelos aerocomerciales de JetSmart, son siete vuelos, tiene American Jet, LADE, vuelos privados”.

Por ese motivo, consideró difícil de explicar que el retiro de la empresa sea presentado exclusivamente como una cuestión de eficiencia.

“Mucho no se entiende este reordenamiento económico único de la empresa”, afirmó.

La preocupación gremial se centra tanto en la continuidad de los puestos de trabajo como en la necesidad de garantizar que las tareas que actualmente realiza Intercargo sigan prestándose sin afectar la operación de los vuelos.

También se reduce la estructura en El Calafate

El achicamiento de Intercargo no se limitaría a las escalas de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia.

Durante la entrevista con LU12 AM680, Cazzulo también mencionó cambios en El Calafate, donde se estaría retirando equipamiento destinado a operar aeronaves de fuselaje ancho.

“También en Calafate están retirando el equipamiento de fuselaje para operar con aviones con fuselaje ancho, y eso también significa un achicamiento a esa escala”, señaló.

El movimiento es observado por el sector como parte de una reorganización más amplia de la compañía, con concentración de recursos en las terminales donde existe mayor nivel de actividad.

El reclamo gremial y el pedido de informes de Ana Ianni

La situación de Intercargo en Santa Cruz ya llegó al Congreso Nacional a través de un pedido de informes presentado por la diputada nacional Ana Ianni.

La legisladora solicitó explicaciones al Poder Ejecutivo sobre la situación de la empresa, el proceso de privatización y las medidas adoptadas respecto de las escalas de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia.

Cazzulo confirmó que el gremio conoce la presentación, aunque señaló que todavía no recibió una respuesta oficial.

El gremio denuncia falta de diálogo con funcionarios nacionales

Otro de los puntos señalados por UPSA es la falta de interlocución directa con funcionarios del Gobierno nacional. “Nosotros con la única comunicación tenemos con el personal que conduce la empresa, no nos recibe ni el secretario de Trabajo, ni el secretario de Trabajo. La única comunicación que tenemos es por la empresa”, manifestó durante la entrevista con radio LU12 AM680 de Río Gallegos.

La falta de certezas oficiales incrementa la preocupación entre los trabajadores, que fueron informados de un plazo de 90 días para concretar el cierre de ambas escalas.

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