La Cámara de Diputados de la Nación está cada vez más cerca de llevar al recinto el proyecto de ley que sube de manera excepcional el piso a partir del cual trabajadorxs y jubilades pagarán el Impuesto a las Ganancias.
Con las nuevas alícuotas, más de 1,2 millón de personas dejarán de pagar este tributo. En la provincia de Santa Cruz serán aproximadamente 8.000 empleados, según el documento elaborado por el Bloque de Diputados del Frente de Todos al que accedió La Opinión Austral. De esta manera, se le pone fin a uno de los desaguisados del macrismo que había ganado las elecciones de 2015 con la promesa de eliminar dicho tributo, pero hizo todo lo contrario.
Con las nuevas alícuotas, más de 1,2 millón de personas dejarán de pagar este tributo
El costo fiscal de esta iniciativa será de 40.000 millones de pesos. Al momento de ingresar el texto en la Cámara de Diputados, desde el Ministerio de Economía de la Nación indicaron que la merma en la recaudación se compensaría con una suba de alícuotas para grandes empresas.
El viernes por la tarde ingresó formalmente al parlamento otro proyecto que modifica las escalas para las personas jurídicas, a partir del cual podrán recaudarse 120.000 millones de pesos entre 2021 (un tercio de ese total) y 2022.
Macri lo hizo
Desde la salida de la llamada tablita de Machinea y hasta el año 2011, aproximadamente el 10 por ciento del total de los empleadxs en relación de dependencia (sector privado + sector público) pagaba el Impuesto a las Ganancias. Luego de un pico del 29 por ciento de alcanzados en 2013 tras la no actualización del mínimo no imponible, se volvió a un 12,2 por ciento en 2015.
Aquel año tuvo una fuerte impronta vinculada al Impuesto a las Ganancias. Por entonces, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estaba distanciada de Hugo Moyano, líder de la CGT, quien había organizado varios paros generales contra el Gobierno Nacional con la excusa del “impuesto al trabajo”.
Macri aprovechó el favor que le había hecho Moyano al horadar al Gobierno de Cristina y también hizo campaña con la promesa de que eliminaría Ganancias para las personas en relación de dependencia. Pero Macri mintió.
No sólo no lo hizo, sino que aumentó exponencialmente la cantidad de trabajadores y jubilades alcanzados por el tributo en cuestión. En 2016, el 18 por ciento de les asalariadxs y jubilades pasaron a pagar Ganancias mientras que en 2019 la cifra llegó al 23 por ciento. Macri no sufrió ningún paro general por este tema.
No sólo incluyó más personas dentro Ganancias sino que le bajó las alícuotas a las empresas, además de reducir Bienes Personales, el impuesto más progresivo de la estructura tributaria nacional.
Nuevo esquema
El actual escenario pandémico que afectó a toda la clase trabajadora parece haberse convertido en el momento propicio para impulsar una reforma en algunos tributos esenciales.
El Gobierno Nacional viene hablando de la necesidad de una reforma tributaria desde mediados del año pasado. Pero dicha reforma no será integral sino que se irá avanzando por partes.
A diciembre 2020, el total de trabajadores que sufrían una retención del Impuesto a las Ganancias fue de 2,3 millones, lo que representó el 25,6 por ciento del total de empleados y empleadas en relación de dependencia. Luego de la suba automática de las deducciones de enero 2021, la cantidad de empleados y empleadas, jubilados y jubiladas alcanzados solo se redujo en 300.000.


El cambio fuerte vendrá ahora. Con la suba extraordinaria del piso a 150.000 pesos, más de 1,2 millones de trabajadores y jubilades quedarán afuera. De esta manera, sólo quedarían pagando el impuesto 733.000 trabajadores y jubilades, el 10 por ciento de los que tienen mayores ingresos. Se vuelve al promedio histórico.
El total de trabajadores santacruceños que pagan ganancias actualmente asciende a 25.716. Desde enero, hay 3000 empleados provinciales que dejaron de pagarlo. Cuando este proyecto sea sancionado finalmente, casi 8000 santacruceños quedarán afuera de Ganancias, es decir un 35,5 por ciento menos que el año pasado.
En Santa Cruz serán aproximadamente 8.000 empleados los que quedarán exentos
En el caso de Neuquén, quedarán afuera del tributo 26.800 empleades, seguido por Chubut (24.700) y Río Negro (22.200).
Según explicó el bloque oficialista en la Cámara de Diputados, para el caso de la industria manufacturera, habrá 178.000 empleados que dejarían de pagar el impuesto (un 58 de los que pagan actualmente). En el rubro Servicios de transporte y almacenamiento, dejarían de pagarlo 133.000 (65 por ciento), mientras que habrá 106.000 empleadxs de comercio beneficiados.
El viernes hubo una nueva reunión de comisiones en Diputados con la presencia de varios dirigentes sindicales que apoyaron la iniciativa presentada por Sergio Massa. “Si no hay consumo no se necesita producción y sin producción no tenemos puestos de trabajo y no hay posibilidades de inversión”, sostuvo Carlos Acuña, secretario general de CGT.
La reunión terminó con la salida de los legisladores de Cambiemos, quienes luego de escuchar las críticas de Mariano Sánchez, asesor impositivo del Sindicato de Camioneros, apagaron las cámaras del Zoom.
El costo fiscal de aumentar la base imponible para dejar afuera de Ganancias a más de 1,2 millón de trabajadores es de 40.000 millones de pesos.
Empresas
Como complemento de esta iniciativa, el Gobierno nacional envió el viernes otro proyecto que reordena las alícuotas de Ganancias para empresas, en donde aquellas organizaciones que tengan ganancias netas superiores a los 2,6 millones de pesos pasarán a pagar un 35 por ciento de alícuota.
Para el Estado, el costo fiscal de esta iniciativa será de 40.000 millones de pesos
El reacomodamiento también supone que aquellas sociedades que tengan ganancias netas hasta 1,3 millón de pesos pagarán una alícuota del 25 por ciento mientras que habrá un universo de empresas medianas que pagarán el 30 por ciento.
“Con el nuevo esquema, el 75 por ciento de las empresas del país pagará una alícuota de Ganancias más baja que la actual”, puede leerse en un informe del Ministerio de Economía.
Es decir que habrá una búsqueda de una mayor progresividad tributaria y promoción de las pequeñas y medianas empresas.
Sobre este tema, existe un contexto internacional que vale la pena destacar. Argentina exhibe un nivel de recaudación menor que otros países con un nivel de desarrollo similar en el Impuesto a las Ganancias de sociedades como consecuencia de la evasión fiscal y de la reducción de alícuotas del 2017, la última reforma impulsada por Macri.
Por ejemplo, en 2018, Argentina recaudó 2,7 por ciento del PBI de Ganancias Sociedades, mientras que Chile lo hizo en un 4,7 por ciento, Colombia en un 5 por ciento, México en un 3,4 y Uruguay en un 3,1 por ciento.
El proyecto enviado por el Ejecutivo, que debería tratarse en simultáneo con la iniciativa de Massa, propone una estructura de alícuotas escalonadas con tres segmentos en función del nivel de ganancias netas:
*Un primer escalón del 25 por ciento para ganancias netas de hasta 1,3 millones de pesos.
*Un segundo escalón del 30 por ciento hasta 2,6 millones de pesos.
*Y el tercer segmento con una alícuota del 35 por ciento para ganancias netas superiores a 2,6 millones de pesos.
Los dividendos distribuidos pagarán en todos los casos la alícuota del 7 por ciento, tal cual está establecido hasta el momento.
“Este esquema permite reducir el impuesto que pagarán las pequeñas empresas y mantenerlo para las medianas (segundo tramo, que quedan en 30%). Solo se aumenta para empresas más grandes. Con este nuevo esquema, el 75% de las empresas pagarán una alícuota del Impuesto a las Ganancias más baja que la actual”, indicaron desde Economía. El nuevo proyecto también alivia la carga tributaria de las nuevas empresas y beneficia a las empresas más afectadas por la crisis desatada como consecuencia de la pandemia.
Con esta iniciativa, el Gobierno pretende recaudar durante este año 41.000 millones de pesos extras, la misma cifra del costo fiscal por reducir la cantidad de personas físicas que pagan Ganancias. Mientras que para 2022, ingresarían al fisco 80.000 millones de pesos extras. Es decir, 120.000 millones de pesos en los próximos dos años.
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