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El Consejo Federal Pesquero anunció que quedó oficialmente habilitada la pesca comercial de langostino en las subáreas 4, 5, 15 y 16 del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), luego de los resultados obtenidos en la prospección desarrollada por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).
Desde la Secretaría de Pesca de Santa Cruz adelantaron que están dadas las condiciones para que Caleta Paula (Caleta Olivia) y Puerto Deseado reciban descargas que permitan una gran activación en esas terminales marítimas. Esto repercutirá no sólo en ese encadenamiento productivo, sino que la reactivación será para todo el sector pyme de ambas comunidades pesqueras: gastronomía, hotelería, transporte, etc.
En este escenario, desde Chubut alertaron a La Opinión Austral que avanzan en negociaciones contrarreloj entre el empresariado y los gremios que tienen poder de representación dentro de la actividad productiva por las paritarias. Advirtieron que las negociaciones salariales no arribaron a buen puerto y el empresariado chubutense tomará la decisión de no salir a pescar. Se trata del mismo conflicto que se vivió el año pasado en todo el país y que llevó prácticamente a perder la temporada.
La Opinión Austral entrevistó el secretario de Pesca de Santa Cruz, Sergio Klimenko, para conocer cómo encara Provincia la zafra, que en la línea histórica generó más movimiento que otras pesquerías.
Presencia del recurso
LOA: ¿Cómo encara Santa Cruz el inicio de la zafra del langostino?
Sergio Klimenko: En marzo, a bordo del buque Destiny, se realizó un relevamiento en toda la zona del Golfo San Jorge para evaluar la cría de los ejemplares de langostino. En su momento, el estudio arrojó excelentes rindes, con una biomasa muy importante y superior a la del año pasado. Esto se debió, lógicamente, a que el año pasado se pescó poco debido al inicio tardío de la temporada.
Posteriormente, el INIDEP informó en el Consejo Federal Pesquero que estaban dadas las condiciones para iniciar la prospección. Se eligieron cuatro áreas: dos al norte (las subáreas 5 y 6) y dos al sur (la 15 y la 16). Se prospectó durante cuatro días y los resultados fueron muy buenos, tanto por abundancia como por talla.
La autoridad de aplicación de Pesca de la Nación sugirió tomar algunas precauciones específicas en el área 15. En las cuatro áreas comerciales, la mayoría de los barcos cuenta con observadores a bordo que envían información diaria al INIDEP en Mar del Plata para el manejo dinámico de las subáreas. Las cuatro zonas están monitoreadas, pero se prestará especial atención al área 15 para evaluar si requiere unos días más de descanso para que las tallas sigan mejorando. Hoy por hoy, las cuatro subáreas están 100% operativas, brindando muy buenos rindes y generando excelentes expectativas para esta temporada.
LOA: Entonces, ¿habrá un fuerte movimiento en los puertos santacruceños?
SK: Exactamente. Desde el Ministerio de Producción y la Secretaría de Pesca venimos trabajando hace meses con las empresas que operan en los puertos patagónicos de cara a la zafra de langostino. Existe el compromiso de descargar en nuestras terminales marítimas mientras el recurso se encuentre en la zona de influencia de los puertos santacruceños.
Los barcos fresqueros operarán en el puerto de Caleta Paula y los congeladores lo harán en Puerto Deseado. Para la semana que viene prevemos un movimiento muy importante en Puerto Deseado con el ingreso de los primeros buques en Caleta Paula.
LOA: ¿Cuántos barcos pueden arribar?
SK: Todo pasa por un factor operativo. Vamos a tener que ser muy dinámicos en las descargas para evitar un cuello de botella, considerando que estamos hablando de barcos de 80.000 toneladas en adelante. El ritmo de descarga de los buques nos indicará en qué medida podrán seguir ingresando de forma escalonada. Sin embargo, estimo que la próxima semana tendremos un piso de no menos de 10 barcos operando simultáneamente en Puerto Deseado.
LOA: ¿Qué impacto tendrá para la economía portuaria?
SK: La puesta en marcha de la zafra genera un impacto directo que excede la actividad portuaria y beneficia a toda la localidad. Normalmente, los buques permanecen en puerto una vez finalizada la descarga, lo que dinamiza el consumo local.
Además de la estiba, el movimiento involucra a una gran cantidad de trabajadores dentro y fuera de la embarcación: guincheros, personal de aduana, apuntadores, camioneros y talleres navales de herrería e hidráulica. Cada marea exige un repaso técnico o reparaciones en los sistemas de frío.
Esto reactivará el empleo y generará un boom económico en la localidad similar al que vivimos en el verano con la zafra del calamar. Ese movimiento derrama de forma directa en restaurantes, hoteles, supermercados, quioscos y cafés.
Políticas pesqueras
LOA: El Consejo Federal Pesquero atendió un reclamo del empresariado por los altos costos operativos, ¿qué medidas se tomaron?
SK: La flota fresquera viene sufriendo un impacto altísimo por la variación de los costos operativos, especialmente por el aumento del combustible. Un buque abona el combustible al mismo valor comercial que un particular en una estación de servicio y las empresas deben pagarlo al contado para poder zarpar. A esto se le suman los lubricantes, dado que los motores marinos consumen grandes cantidades de aceite, un derivado directo que se encarece junto con el barril de petróleo, al igual que el combustible.
El Consejo Federal Pesquero tomó nota de los pedidos de las distintas cámaras y decidió otorgar mayor flexibilidad y operatividad a la flota fresquera. Se eliminó la obligatoriedad de regresar a puerto a las 72 horas, sin importar el volumen de captura. Anteriormente se otorgaba una prórroga de 24 horas, fijando el límite en las 90 horas para volver y descargar.
Esa normativa original buscaba preservar la calidad del langostino para ser competitivos a nivel internacional. Sin embargo, tras varios años de vigencia, las empresas y armadores han perfeccionado el manejo de la materia prima a bordo y hoy cuentan con tecnologías muy superiores a las de hace una década. Por lo tanto, se les dio la oportunidad de operar bajo este nuevo esquema, mientras que la Secretaría de Pesca de la Nación realizará un monitoreo más estricto para garantizar la calidad y la trazabilidad del producto.
Adicionalmente, se extendió el tiempo de arrastre permitido por lance para que los barcos puedan completar la bodega de manera eficiente y evitar que regresen a puerto con cargas parciales.
Como tercer punto, se flexibilizó el límite de velocidad nocturna de navegación en zona de pesca a 3,5 nudos para que puedan operar con mayor tranquilidad, lo cual no quita que se mantenga un control riguroso sobre la flota. Que registremos tanta abundancia de individuos en la zona es una señal sumamente positiva.
LOA: Entonces, a pesar de las dificultades, los pronósticos son positivos para Santa Cruz…
SK: Todo está perfilado para que sea una temporada exitosa, aunque dependemos del factor climático, que es una variable que nadie puede controlar. El mal clima -con fuertes vientos y oleaje- provoca la dispersión de la especie. Eso dilata las jornadas de pesca y obliga a los buques a regresar a rada o buscar resguardo por cuestiones estrictas de seguridad. Es un conjunto de factores; la abundancia del recurso es clave, pero el clima determina la viabilidad de la operatoria.
LOA: ¿Hay paz social en Santa Cruz para afrontar esta temporada?
SK: Mantenemos un diálogo excelente con todas las conducciones gremiales, tanto en Puerto Deseado como en Caleta Olivia. Todos los sectores están predispuestos a trabajar y a aportar lo suyo, tal como ocurrió en la reciente temporada del calamar. No prevemos conflictos.
El Gobierno provincial ha estado presente a través de la Secretaría de Pesca, el Ministerio de Producción y el Ministerio de Trabajo. Si surgiera alguna diferencia, los gremios asumieron el compromiso de no paralizar la actividad, sino continuar las discusiones en los canales paritarios correspondientes mientras se sigue trabajando. Mientras el recurso se mantenga en la zona sur, a la altura del golfo, nuestros puertos tendrán garantizado un alto volumen de labor. Necesitamos que esto funcione porque la crisis económica golpea de lleno a la provincia y al país.
LOA: Ante el reclamo empresarial, ¿se sabe si Nación implementará medidas para mejorar la competitividad sectorial?
SK: Como Consejo Federal Pesquero y como Gobierno provincial, hemos intervenido en las cuestiones que están bajo nuestra órbita, aliviando ciertas cargas impositivas para favorecer a la flota. Sin embargo, existen variables macroeconómicas que nos superan y que dependen exclusivamente del Ministerio de Economía de la Nación.
Nos referimos a temas estructurales, como el valor del combustible, la agilización en la devolución del IVA a las exportaciones o la revisión de las retenciones pesqueras, buscando una equiparación con otros sectores exentos de la economía nacional.
El subsecretario de Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, viene manteniendo reuniones con el ministro Luis Caputo para plantear estas problemáticas, especialmente la demora de meses en la devolución del IVA, lo cual genera un pasivo financiero importante al congelar fondos clave en las cuentas de las empresas.
LOA: ¿Cuál es la directiva explícita del gobernador Claudio Vidal sobre la política pesquera?
SK: La instrucción directa es cuidar el empleo y proteger al trabajador, brindando al mismo tiempo previsibilidad al sector empresarial. Debemos acompañar a ambas partes para allanar el camino productivo, manteniéndonos operativos en territorio para destrabar cualquier conflicto o escollo administrativo que surja.
Lo primordial es resguardar la fuente laboral y dar certezas al inversor, lo que se traduce en seguridad jurídica y estabilidad. El objetivo de fondo es generar valor agregado en la provincia a partir de este recurso natural, obteniendo el mayor provecho posible para el desarrollo de Santa Cruz.
Antecedentes
El año 2025 concluyó con bajas pronunciadas de desembarcos en los puertos del país. Gran parte de los descensos históricos que registró la pesca nacional obedece al tardío inicio de la zafra del langostino en el mar Argentino, generando una fuerte ausencia de actividad en las provincias con litoral marítimo, entre ellas Santa Cruz.
En este escenario, la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina publicó los resultados que dejó la actividad pesquera de enero a noviembre del presente año y se indicó que hubo menos desembarcos en Santa Cruz (-17%), Río Negro (-8,0%) y Chubut (-0,5%) respecto a 2024.
El dato positivo es que en el promedio nacional, la actividad en los puertos de Argentina aumentaron un +0,3%, alcanzando un total de 768.855 toneladas.
A continuación el desglosado del movimiento portuario que generó el langostino: Mar del Plata: -28,9%; Bahía Blanca: -54,8%; Puerto Madryn: -32,9%; Camarones: -61,8%; Comodoro Rivadavia: -81,1%; Caleta Olivia/Paula: -52,6%, y Puerto Deseado: -54,4%.
En tanto, este recurso generó movimiento en los puertos de San Antonio Este: 149,7%; San Antonio Oeste: 281,4%, y Rawson: 11%.
De esta manera, Santa Cruz se prepara para robustecer la actividad portuaria en el 2026 con las descargas pesqueras en una zafra de langostino que promete generar actividad económica con derrame en las comunidades.
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