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El Gobierno nacional volvió a postergar la aplicación de una parte de la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles. La medida fue oficializada este miércoles 30 de septiembre mediante el Decreto 1126/2026, publicado en el Boletín Oficial, y modifica el cronograma que había establecido el Decreto 617/2025.
El incremento impositivo que estaba previsto para comenzar a aplicarse desde el 1° de octubre de 2026 quedó trasladado al 1° de noviembre. De esta manera, durante octubre no comenzará a regir ese tramo pendiente de actualización de los tributos sobre los combustibles.
La decisión alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, y comprende tanto el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) como el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).
La postergación, sin embargo, no implica que los precios de los combustibles permanezcan sin cambios durante octubre. De hecho, YPF ya aplicó un aumento promedio del 1% en sus combustibles, mientras que otras petroleras habían realizado incrementos superiores en las últimas semanas, en un contexto de suba del precio internacional del petróleo.
Qué decidió el Gobierno sobre el impuesto a los combustibles
El Decreto 1126/2026 modifica el cronograma dispuesto por el Decreto 617/2025 y sus posteriores modificaciones.
La normativa anterior había establecido que determinados incrementos remanentes comenzarían a tener efectos desde el 1° de octubre de 2026. El nuevo decreto extiende la postergación hasta el 31 de octubre y fija el 1° de noviembre de 2026 como nueva fecha de aplicación.
El decreto entra en vigencia el 1° de octubre.
Qué aumentos quedaron pendientes
La actualización postergada corresponde a incrementos remanentes derivados de las actualizaciones de los impuestos correspondientes a los años 2024 y 2025, además de los correspondientes al primer y segundo trimestre de 2026.
El esquema vigente establece que los montos fijos de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se actualizan tomando como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.
El mecanismo contempla actualizaciones trimestrales. Sin embargo, distintas normas fueron modificando las fechas en las que esos incrementos debían trasladarse efectivamente a los combustibles. El nuevo decreto vuelve a diferir parte de esa actualización.
En sus considerandos, el Ejecutivo sostiene que la decisión se adopta “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”. A partir de ese argumento, la norma considera necesario “diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
La medida, por lo tanto, no elimina los incrementos acumulados ni modifica el mecanismo de actualización de los impuestos: traslada un mes su fecha de aplicación.
El aumento en las estaciones de servicio
La decisión oficial sobre los impuestos se conoce después de que YPF aplicara un aumento promedio del 1% en sus combustibles.
La petrolera comunicó que la actualización comenzó a regir desde las 0 horas del sábado 26 de septiembre y la vinculó con la evolución del mercado internacional del crudo y la extensión de las tensiones en Medio Oriente.
La compañía explicó que mantiene un esquema denominado “buffer” para administrar el impacto de las variaciones internacionales sobre los precios locales. “Esta actualización se realiza en el marco del esquema de buffer de precios que la compañía implementa desde abril y mantiene vigente ante la extensión del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del crudo”, indicó YPF.
La empresa también ratificó su sistema de micropricing. “YPF continuará aplicando su sistema de micropricing, mediante el cual realiza ajustes específicos según variables de oferta y demanda, la competencia, franjas horarias, corredores y zonas geográficas, con el objetivo de adecuar sus precios a las particularidades de cada mercado y mejorar la eficiencia comercial de su red”, señaló.
El aumento de YPF se produjo luego de que otras petroleras comenzaran a modificar sus precios en porcentajes superiores. Según los datos difundidos en los últimos días, habían aplicado subas de entre el 2% y el 5%.
De esta manera, el nuevo decreto del Gobierno y los movimientos de las empresas corresponden a dos componentes diferentes de la formación del precio final de los combustibles. La postergación alcanza al componente tributario, mientras que las petroleras pueden modificar sus valores por razones vinculadas con sus costos, el petróleo, la competencia y la demanda.
La caída del consumo suma presión al mercado
La postergación del componente impositivo ocurre, además, en un escenario de contracción en las ventas de combustibles. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación difundidos por la consultora Politicón Chaco, durante agosto se comercializaron en Argentina 1.389.254 metros cúbicos de naftas y gasoil, un 2,2% menos que en el mismo mes de 2025.
Fue el séptimo mes consecutivo de caída interanual en el expendio al público. La baja alcanzó a 20 de las 24 jurisdicciones del país, mientras que los mayores retrocesos se concentraron en varias provincias patagónicas.
En los primeros ocho meses de 2026, las ventas acumuladas llegaron a 10,98 millones de metros cúbicos, un 2% menos que en igual período del año anterior y el menor volumen registrado para enero-agosto desde 2021, según esos datos. El comportamiento de la demanda constituye otro de los elementos que las compañías consideran al momento de definir sus precios.
Santa Cruz registró la mayor caída del país
En este escenario, Santa Cruz encabezó las caídas interanuales de consumo de combustibles en agosto. La provincia registró un retroceso del 12,9%, con un volumen total comercializado de 14.304 metros cúbicos. La contracción se produjo tanto en el gasoil como en las naftas. La demanda de gasoil cayó 14,1%, mientras que la venta de naftas retrocedió 12,1%. El comportamiento fue todavía más pronunciado en el segmento premium: la venta de nafta premium disminuyó 29,6% interanual, el mayor retroceso del país para ese tipo de combustible.
Santa Cruz también aparece entre las provincias con mayores caídas acumuladas en lo que va del año. Entre enero y agosto, registró un descenso del 8,2%, ubicándose segunda a nivel nacional en ese indicador, detrás de Corrientes, que acumuló una baja del 9,8%.
El escenario de los combustibles en la Patagonia
La caída del consumo también se reflejó en otras provincias patagónicas. Tierra del Fuego registró en agosto una disminución interanual del 10,7%, con una caída del 13,7% en gasoil y del 9,4% en naftas. En Chubut, las ventas descendieron un 7,9% respecto de agosto del año anterior.
El comportamiento fue diferente en Neuquén, donde las ventas crecieron 10,4% interanual. El incremento estuvo acompañado por una suba del 17,5% en el consumo de gasoil y del 5,1% en naftas, en un contexto marcado por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta.
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