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El Senado abrirá este miércoles el debate del proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI. La iniciativa constituye una de las principales apuestas del Gobierno para promover inversiones en actividades que todavía tienen un desarrollo incipiente en la Argentina.
El tratamiento comenzará con una reunión informativa en la que funcionarios del equipo económico expondrán los principales lineamientos de la propuesta y responderán las consultas de los senadores.
El oficialismo estableció un cronograma de tres reuniones informativas y apunta a conseguir un dictamen en un plazo de tres semanas. El objetivo político es reunir acuerdos con los bloques aliados para intentar convertir el proyecto en ley durante agosto.
Cómo será el debate del Súper RIGI en el Senado
El proyecto será tratado en un plenario conjunto de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversiones y Legislación General.
Las comisiones están presididas por los senadores Agustín Monteverde, de La Libertad Avanza; Martín Goerling Lara, del PRO; y Nadia Márquez, de La Libertad Avanza.
La primera reunión informativa se desarrollará este miércoles y tendrá como protagonistas a funcionarios del Ministerio de Economía, quienes explicarán el alcance del régimen, sus objetivos y los sectores que podrán acceder a los beneficios.
El oficialismo pretende utilizar las próximas semanas para avanzar en la discusión parlamentaria y alcanzar consensos con sectores de la oposición dialoguista.
En ese esquema, aparecen como interlocutores los bloques del PRO, la Unión Cívica Radical y representantes de fuerzas provinciales, cuyos votos serán relevantes para alcanzar una mayoría que permita avanzar con la iniciativa.
Qué es el Súper RIGI y qué inversiones busca atraer
El proyecto crea un régimen especial para captar inversiones destinadas a industrias que todavía no se encuentran desarrolladas en la Argentina o que atraviesan sus primeras etapas de expansión tecnológica.
La propuesta apunta especialmente a actividades consideradas estratégicas para el desarrollo productivo y tecnológico del país.
Entre los sectores contemplados aparecen la industrialización de minerales críticos, como el litio y el uranio; la biotecnología; la fabricación de baterías; el hidrógeno verde; los vehículos eléctricos; las turbinas eólicas; los paneles solares; los reactores nucleares modulares; los semiconductores y la inteligencia artificial.
De esta manera, el Gobierno busca ampliar el alcance de las inversiones consideradas estratégicas y promover proyectos vinculados con tecnologías y recursos que tienen una creciente demanda a nivel internacional.
Inversión
Uno de los principales requisitos establecidos por el proyecto para acceder al Súper RIGI es el monto de inversión.
Las empresas interesadas deberán comprometer inversiones mínimas de US$ 1.000 millones. Se trata de un piso cinco veces superior al establecido por el RIGI vigente.
El objetivo es que el nuevo régimen quede reservado para grandes proyectos que impliquen un fuerte desembolso de capital y que estén vinculados con industrias nuevas o con sectores tecnológicos considerados estratégicos.
El esquema busca, de esta manera, diferenciarse del régimen actualmente vigente mediante un umbral de inversión significativamente mayor.
Qué beneficios ofrece el nuevo régimen
A cambio del compromiso de inversión, el Estado ofrecerá un conjunto de beneficios destinados a mejorar las condiciones de rentabilidad y previsibilidad de los proyectos.
Uno de los principales incentivos será la estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria durante 30 años.
La iniciativa también contempla incentivos tributarios y financieros destinados a favorecer la llegada de capitales y mejorar la rentabilidad de las inversiones.
La estabilidad prevista busca otorgar a las empresas un horizonte de previsibilidad para proyectos que, por sus características, requieren grandes desembolsos iniciales y períodos prolongados de desarrollo.
Minerales críticos, tecnología y energía
Entre las actividades alcanzadas por el Súper RIGI se encuentran algunas de las áreas consideradas estratégicas para la transformación tecnológica y energética.
La industrialización de minerales críticos ocupa un lugar destacado. El proyecto contempla específicamente al litio y al uranio, dos recursos vinculados con sectores estratégicos.
También se incluyen proyectos relacionados con la fabricación de baterías, vehículos eléctricos, hidrógeno verde, turbinas eólicas y paneles solares.
A esto se suman sectores tecnológicos como los semiconductores y la inteligencia artificial, además de la biotecnología y los reactores nucleares modulares.
La propuesta busca así atraer inversiones hacia una combinación de actividades industriales, energéticas, tecnológicas y vinculadas con recursos minerales.
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