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El endeudamiento de las familias argentinas atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas décadas. Un informe nacional elaborado por Centro de Economía Política Argentina a partir de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y de la Central de Deudores (CENDEU), muestra un fuerte crecimiento de la morosidad tanto en el sistema bancario como en las billeteras virtuales.
El documento advierte que la irregularidad del crédito familiar llegó a niveles que no se observaban desde la crisis de 2001. A junio de 2026, la mora con bancos alcanzó el 12,8%, mientras que entre los proveedores no financieros de crédito —principalmente billeteras virtuales y plataformas fintech— trepó al 30,1%.
Al combinar ambos canales, el informe estima que la morosidad total de las familias ronda el 15,5%.
De una mora estable a un salto acelerado
La evolución muestra un cambio abrupto desde fines de 2024. En octubre de ese año, la morosidad bancaria general era del 1,5%, mientras que la correspondiente a las familias se ubicaba en 2,5%.
Desde entonces, el indicador inició una trayectoria ascendente casi ininterrumpida. En junio de 2026, la mora bancaria familiar alcanzó el 12,8%.
El problema también se trasladó con fuerza al crédito digital. La irregularidad en billeteras virtuales pasó del 7,3% en noviembre de 2024 al 30,1% en junio de 2026, superando incluso el máximo del 27,1% registrado durante la pandemia, en mayo de 2020.
El informe califica este proceso como una de las señales más fuertes del deterioro financiero de los hogares.
Casi 6 millones de personas están en mora
Los datos de la CENDEU contabilizan en junio de 2026 un total de 20,96 millones de deudores considerando conjuntamente bancos y proveedores no financieros de crédito.
Dentro de ese universo, 5,91 millones de personas se encontraban en situación de morosidad.
Las billeteras virtuales explican por sí solas 2,90 millones de esos morosos, mientras que 1,66 millones tienen deudas irregulares exclusivamente con bancos. Otros 1,36 millones registran incumplimientos en ambos tipos de entidades.
El crecimiento también es significativo en términos históricos. Frente a febrero de 2024, el sistema incorporó 2,60 millones de nuevos morosos.
Las billeteras virtuales sumaron 1,40 millones de morosos exclusivos, un aumento del 93,6%, mientras que los bancos incorporaron 1,01 millones, con un incremento del 157,6%.
Tarjetas y préstamos personales, en el centro del problema
La mayor parte del endeudamiento familiar se concentra en dos instrumentos: préstamos personales y tarjetas de crédito.
A mayo de 2026, ambos segmentos concentraban $43,98 billones sobre un total de $68,36 billones de deuda familiar, equivalente al 64,3%.
Dentro de la cartera morosa, también son los principales protagonistas. Los préstamos personales explicaban $3,48 billones de deuda irregular y las tarjetas otros $2,90 billones.
En conjunto, representaban el 73% del total de la deuda morosa de las familias.
La evolución de ambos instrumentos es especialmente marcada: la mora de los préstamos personales pasó del 3,3% en octubre de 2024 al 15,9% en mayo de 2026, mientras que la de las tarjetas subió del 1,6% al 13,1%.
Una mochila financiera cada vez más pesada
El informe también pone en discusión la capacidad de pago de los hogares. Según datos del BCRA citados en el estudio, en abril de 2026 la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representó 24,1% de la masa salarial.
Cerca del 80% de esa carga corresponde a préstamos personales y tarjetas de crédito.
Para el informe, estos datos permiten cuestionar la idea de que el fenómeno responde únicamente a decisiones individuales o a un supuesto comportamiento financiero irresponsable.
El documento vincula la aceleración de la mora con la evolución de los ingresos. Según sus cálculos, el salario real de los trabajadores registrados acumula una caída del 8,7% desde la asunción de Javier Milei.
Cuando se utiliza la estructura de la canasta de la ENGHo 2017/18 para medir la inflación, esa pérdida se profundiza hasta el 18,7% desde noviembre de 2023.
Bancos que prestan menos y familias que buscan otras opciones
Uno de los principales fenómenos que identifica el estudio es una modificación en la forma en que las familias buscan financiamiento.
Los bancos redujeron el universo de clientes y endurecieron sus condiciones de otorgamiento, mientras que las billeteras virtuales aumentaron significativamente su participación durante buena parte del período analizado.
El resultado es un proceso de migración del endeudamiento: hogares que pierden acceso al crédito bancario recurren a otras plataformas, donde las tasas suelen ser mucho más elevadas.
El informe advierte que una deuda puede pasar de un crédito bancario con costos financieros totales de hasta 180% anual a financiamiento digital con costos que alcanzan el 1.375%, o incluso a préstamos informales con condiciones todavía más gravosas.
El riesgo de caer en las categorías más críticas
La clasificación de la CENDEU muestra además una acumulación creciente de deuda en los niveles más altos de riesgo.
La llamada Situación 4, correspondiente a alto riesgo de insolvencia, concentra el 45,7% del monto irregular total, con $6,73 billones.
La Situación 3, asociada a problemas y riesgo medio, suma otros $4,14 billones.
En tanto, la Situación 5, considerada irrecuperable, alcanza $3,86 billones. En este último segmento, las billeteras virtuales explican el 64,6% del capital incobrable, equivalente a unos $2,49 billones.
El informe también observa que existe un stock importante en Situación 2, considerada de seguimiento especial o riesgo bajo. Son $3,90 billones, de los cuales el 82,8% corresponde a bancos.
Aunque esta categoría todavía no computa formalmente como mora, el estudio la considera una señal de alerta ante una posible escalada del riesgo.
Los jóvenes, los más expuestos
La distribución por edades revela otro dato significativo: los jóvenes son quienes presentan las mayores tasas de morosidad.
Los menores de 35 años concentran el 38,7% del total de deudores morosos, lo que equivale a casi cuatro de cada diez personas en situación irregular.
Además, el 72,6% de los jóvenes morosos tiene deudas con billeteras virtuales, lo que evidencia el peso de estas plataformas en el financiamiento de ese segmento.
Las tasas más altas aparecen entre los 18 y 24 años: alcanzan 32,7% entre los jóvenes de 18 y 19 años y 33,6% entre quienes tienen entre 20 y 24 años.
A partir de allí, la mora comienza a descender con la edad. En los bancos, el indicador cae por debajo del promedio general desde los 40 años, mientras que en las billeteras virtuales recién lo hace después de los 50.
Un problema que el Gobierno considera “entre privados”
El informe también analiza la respuesta oficial frente al escenario de sobreendeudamiento.
Durante las primeras semanas de agosto, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvieron que el incremento de la morosidad constituye un “problema entre privados”.
Caputo afirmó que “cada uno debe hacerse cargo de sus decisiones” y, al referirse a las tasas de algunas billeteras virtuales que superan el 400%, sostuvo: “Son tasas abusivas pero no hay nada que les impida hacerlo”.
El informe cuestiona esta postura y advierte que, en la práctica, el Estado no estaría impulsando herramientas de regulación o asistencia para abordar el crecimiento del endeudamiento.
Seis entidades concentran más de la mitad de la deuda irregular digital
El deterioro también presenta diferencias marcadas entre las entidades crediticias.
En el sistema bancario, catorce instituciones muestran tasas superiores al promedio general, con casos extremos como Carrefour Banco, con 49,9%, y Banco Sáenz, con 48%.
Entre las entidades digitales aparecen Columbia, con 24,1%; Brubank, con 23%; y Ualá Bank, con 22,5%.
En el universo de proveedores no financieros de crédito, quince de las 20 principales entidades superan la mora promedio del segmento.
Los casos más elevados corresponden a Mins, con 91%; Waynicoin, 75,6%; Bazar Avenida, 71,2%; Credil, 65,8%; y Finanpro, 64,8%.
También presentan niveles elevados algunas cadenas comerciales que financian compras: Frávega registra 57,5%, Electrónica Megatone 56,3% y Naldo Lombardi 30%.
En el extremo opuesto aparecen Naranja X, con 24,5%, y Mercado Pago, con 17,8%, entre los grandes operadores analizados.
Una crisis de crédito que cambia de forma
El informe plantea que la actual situación no se limita al aumento de personas que dejan de pagar. También refleja una modificación en la estructura del financiamiento de los hogares.
Los bancos prestan menos y restringen el acceso al crédito, mientras que las familias recurren con mayor frecuencia a plataformas digitales. Al mismo tiempo, aumenta la cantidad de deuda que pasa a categorías de riesgo elevado o directamente irrecuperable.
La conclusión es contundente: el problema no es sólo cuánto deben las familias, sino también a quién le deben, a qué costo y qué posibilidades tienen de salir de esa deuda.
Con una mora bancaria familiar del 12,8%, una irregularidad del 30,1% en billeteras virtuales y 5,91 millones de morosos, el crédito dejó de ser únicamente una herramienta de consumo y se convirtió en uno de los indicadores más sensibles de la situación económica de los hogares argentinos.
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