Your browser doesn’t support HTML5 audio

Apenas bajaron del escenario con la estatuilla en mano, Sebastián Wainraich y Peto Menahem dialogaron en exclusiva con La Opinión Austral y demostraron que su humor trasciende la pantalla.

Tranquilos, entre risas y bromas, los humoristas contaron la promesa que habían hecho antes de la ceremonia: “Si ganás, dormimos juntos desnudos… y si perdés también”, reveló Sebastián.

Entre carcajadas, Menahem agregó: “Así que ahora pito con pito. Y otra cosa”.

La complicidad entre ambos se mantuvo durante toda la charla. “No lo esperábamos, lo agradezco. Estoy contento de hacer cosas con mi amigo, y ya está, ahora nos vamos a dormir a casa”, dijo Peto, sin perder el tono de humor.

Peto Menahem ganó el Martín Fierro 2025 a la mejor labor humorística. FOTO: CAMILA FERRER POSE.

Humor absurdo y respuestas sin sentido

La entrevista se convirtió rápidamente en un sketch improvisado, con una serie de respuestas disparatadas que mostraron por qué la dupla Wainraich–Menahem es una de las más queridas del humor argentino.

Cuando se les preguntó a quién pensaron al subir al escenario, Wainraich respondió con total seriedad: “En Chicho Serna” Sorprendido, Menahem repitió incrédulo: “¿Chicho Serna?”. A lo que Peto remató: “Sí, Chicho Serna besándose con Firmenich”.

“No se puede confiar en este país”

Hacia el final de la entrevista, la charla derivó —de forma tan absurda como hilarante— en el futuro profesional y personal de ambos. Sebastián Wainraich bromeó con que su próximo proyecto sería ajeno al mundo artístico: “Yo me voy a poner una farmacia”. Por su parte, Peto Menahem se tomó la pregunta con falsa indignación: “Yo espero que venga la primavera, el verano… porque en este país no se puede confiar. Siempre viene el invierno cuando quiere”.

Wainraich, entre carcajadas, explicó el trasfondo: “Le tocaste el tema que lo saca de quicio. Si hay algo que odia es que le pregunten cómo sigue el año”. E hizo de cronista para demostrarlo y Peto siguió con la broma, convencido de que lo estaban provocando: “No, no te voy a permitir que me preguntes eso”.

El detrás de escena de La noche perfecta

El galardón a Mejor Labor Humorística consagró a Peto Menahem por su trabajo en La noche perfecta, el late night show de eltrece conducido por Sebastián Wainraich y producido por Kuarzo.

El programa, que combina monólogos, entrevistas y música en vivo, logró ganarse un lugar en la pantalla gracias a su propuesta fresca y original.

En el ciclo, Menahem interpreta a un productor malhumorado que mantiene un constante contrapunto con el conductor. Su química fue clave para que el formato se destacara entre las propuestas humorísticas de la televisión actual.

Durante la entrevista con La Opinión Austral, los actores se mostraron tan espontáneos como en el programa, mezclando ocurrencias con respuestas improvisadas que reflejan la esencia de su humor: natural, absurdo y profundamente cómplice.

“Mi mérito es que parezca improvisado lo que escriben otros”

En su discurso al recibir el Martín Fierro, Peto Menahem dejó de lado la ironía por un momento para dedicar palabras cargadas de sinceridad. “Yo se lo hubiese dado al Bicho (Marcos Gómez). A ver, no sé qué decir. Quiero dedicarlo a Manu, Delfi, René, Marcelo, Betti, Cande, Fede, Nico, a todos los que hicieron el programa, a Pablo, a Juama, al Chino, a Martín, a toda la gente de Kuarzo”, comenzó.

Peto Menahem: “Yo espero que venga la primavera, el verano… porque en este país no se puede confiar. Siempre viene el invierno cuando quiere”. FOTO: CAMILA FERRER POSE.

Y continuó con una reflexión sobre su trabajo como comediante: “Parece que improvisaba todo, pero en realidad mi mérito es que parezca improvisado lo que escribían otros. La cabeza de este premio va para los guionistas: Mati, Javier, Hernán y Brian”.

Con su característico humor, también tuvo palabras para Adrián Suar, uno de los productores clave del ciclo: “El pechito del Martín Fierro se lo damos a Adrián, que tuvo todo el mérito. Y la parte de la cola y los genitales, para mi amigo y hermano Seba, con quien tenemos tantas aventuras. La mayoría aburridas y depresivas, pero algunas las hacemos en el escenario o en la tele”.

El cierre fue tan fiel a su estilo como todo su discurso: “Y yo me quedo con la parte que dice mi nombre: Martín Fierro. Muchas gracias a todos”.

Una dupla que combina humor, inteligencia y afecto

El vínculo entre Wainraich y Menahem trasciende lo profesional. Amigos desde hace años, compartieron proyectos teatrales, radiales y televisivos. Su complicidad es una marca registrada en el humor argentino contemporáneo.

Sebastián Wainraich y Peto Menahem con La Opinión Austral. FOTO. CAMILA FERRER POSE / LA OPINIÓN AUSTRAL.

Con La noche perfecta, los artistas lograron llevar al formato televisivo una propuesta que fusiona la ironía con la ternura, el absurdo con la reflexión, y el entretenimiento con una mirada crítica sobre lo cotidiano.

La entrevista con La Opinión Austral dejó al descubierto lo que ya se percibe en pantalla: dos amigos que disfrutan trabajar juntos, improvisar sobre lo planificado y reírse incluso de los silencios.

El humor como refugio y bandera

En tiempos donde la televisión atraviesa transformaciones profundas, la dupla Wainraich–Menahem demuestra que el humor sigue siendo una herramienta poderosa para conectar con la gente.

Con su estilo descontracturado, La noche perfecta logró conquistar al público y a la crítica. El Martín Fierro 2025 no solo coronó una gran temporada, sino que ratificó que el humor inteligente, con sello propio, todavía tiene un lugar en la televisión argentina.

Y, fieles a su promesa, los ganadores se fueron del Hilton entre risas, chicanas y complicidades. Porque, como dijeron a La Opinión Austral, gane o pierda, la amistad —y el humor— siempre duermen juntos.

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios