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El Mundial de Fútbol 2026 fue mucho más que un evento deportivo para los argentinos. El orgullo por la Selección Nacional pasó por su alto rendimiento y por hacerse eco del reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.
El resonado triunfo de la Scaloneta contra Inglaterra por 2-1 en semifinales el pasado miércoles 15 de julio dio vuelta el mundo por la remontada en el resultado y por la “bandera” echa con una sábana de un hotel que decía: “Las Malvinas son Argentinas“.
El secretario de Gestión de Tierra del Fuego y exintegrante del Parlamento Patagónico, Emanuel Trentino, en una entrevista con La Opinión Austral analizó el fuerte impacto político y los ecos internacionales que generó el reclamo de soberanía visibilizado por los jugadores en el campo de juego y trnasmitido para todo el mundo.
La Agenda Malvinas se robusteció en medio de reclamos de la Cancillería Argentina por los “movimientos inconsultos del buque de guerra HMS Medway hacia la costa continental argentina” y por la “explotación petrolera en la Cuenca Malvinas Norte“.
Malvinizar
LOA: ¿Cómo impactó en Tierra del Fuego el reclamo que visibilizaron los jugadores de la Selección Argentina?
Emanuel Trentino: Como fueguinos, lo primero que hacemos es matizar, esto forma parte de nuestras tareas diarias y constantes. Cuando suceden este tipo de cuestiones en un Mundial, obviamente lo primero que sucede es llenarnos de orgullo. Significa poner en agenda un tema que nosotros llevamos a todos lados; cada fueguino lo lleva dentro de cualquier actividad, ya sea el deporte, la cultura, la política o en el día a día. Nosotros no dejamos de tener, principalmente, nuestro territorio provincial usurpado.
En el contexto nacional, es sumamente destacado que los jugadores hayan desoído las recomendaciones de la FIFA y del Gobierno nacional, y hayan desplegado esa bandera que tiene su propia historia. Fue una bandera echa por un grupo de hinchas porque había una revisión restrictiva. Ver eso realmente hace que uno se llene de energía y de esperanza.
No obstante, esto no puede pasar cada cuatro años. Esto tiene que ser una constante diaria. Tenemos que seguir discutiendo nuestra soberanía y seguir reclamando por los canales diplomáticos, porque somos un territorio de paz, pero no podemos dejar de hacerlo.
El escenario fue el mejor porque se dio en un contexto mundial y en el deporte más popular del planeta, donde todo el mundo está mirando. Esto tuvo una fuerte reacción en los medios británicos y generó repercusiones internacionales. Como fueguinos, y también lo digo como argentino, nos da tranquilidad y esperanza de que el tema se está instalando nuevamente.
LOA: Sirvió al menos para volver a poner el tema en la agenda global, aunque desde algunos sectores se volvió a abonar la teoría de la autodeterminación de los isleños
Emanuel Trentino: Yo creo que esa es una gran discusión. Obviamente, el primero que tiene que atender el teléfono es el Presidente de la Nación, quien ha mostrado diferencias en este tema con la vicepresidenta de la Nación. Ella tuvo una actitud un poco más patriota y hostilen ese sentido, expresándose de una manera, mientras que el presidente se diferenció de esa postura.
Para nosotros, la autodeterminación no corresponde en un pueblo implantado. La autodeterminación es para los nacidos y criados. Esta discución la tuve en 2022 en Naciones Unidas. Si hablamos del contexto mundial y de la historia, Europa tiene siglos de discusión, pero si vamos al contexto particular de cuando Argentina se independiza del Reino de España, este tuvo que ceder sus territorios. Eso está en las actas de Madrid, en los acuerdos, e incluso en la postura de Chile desde el mismo preámbulo de cuando nace la República Argentina.
Al comparar ese contexto histórico de hace ya casi 200 años con el contexto actual, creo que lo que ganó fuerza hoy es que los jugadores de la Selección hayan tomado la posta. No les importó el mensaje de la FIFA ni la postura del Presidente que demostró su posición, y terminaron reflejando lo que siente cada argentino y cada habitante de Latinoamérica. No es solamente Argentina; hay un respaldo muy fuerte en Sudamérica, en Latinoamérica, y obviamente en muchos países de Europa que lo entienden. Inclusive muchos ingleses piensan que las Malvinas son argentinas. Este partido de semifinales en un Mundial, por su relevancia, hizo que el tema tomara mucha más fuerza. En la ONU puede haber un montón de resoluciones, pero recordemos que son los miembros fundadores de las Naciones Unidas quienes deciden que las decisiones tengan caracter obligatorio.
LOA: ¿Qué información tienen desde Tierra del Fuego sobre las acciones diplomáticas que realiza la República Argentina en estos años por el tema Malvinas? Se dice que el Gobierno nacional se apoya en Estados Unidos para abrir un canal de diálogo con Londres
Emanuel Trentino: Prácticamente nula. Como funcionario del Gobierno de Tierra del Fuego debo decir que hay un montón de cosas de las que nos enteramos por los medios de comunicación porque no hay un contacto ni una información fluida entre el gobierno provincial y el Gobierno nacional. Las intenciones del Gobierno nacional van para otro lado, alejándose incluso del contexto histórico del reclamo de soberanía.
Para explicarlo de modo directo y sencillo para el ciudadano común: Argentina pelea todos los años y asiste a las Naciones Unidas a realizar los reclamos para que la causa nunca decaiga, manteniendo una postura constante. Inclusive, el gobierno de nuestra provincia, a través de la conducción de nuestro gobernador Gustavo Melella, ha iniciado acciones internacionales de amparos legales en contra de la explotación de hidrocarburos y la construcción del puerto multipropósito en las islas. Hemos denunciado innumerables veces el poder armamentístico que está consolidando Gran Bretaña allí, así como los permisos de pesca otorgados a empresas de Israel y de España. Todas estas cuestiones son los conceptos reales que se van dando en este tiempo.
Argentina no ha sumado un mayor compromiso o presión diplomática, todo lo contrario. El Presidente de la Nación declaró ser un admirador de Margaret Thatcher y que Winston Churchill fue el mejor pensador político de los últimos tiempos. En ese contexto, uno no puede estar al lado del Presidente por la dirección de sus acciones.
Me parece que la única manera de seguir reclamando soberanía es haciéndolo de forma constante en los lugares donde hay que hacerlo y en los escenarios que se nos permite. En el contexto deportivo, si se presenta la oportunidad, hay que aprovecharlo, y creo que lo hecho por la Selección fue muy acertado. El deporte llega a un montón de lugares a los que la política no puede llegar; esa es una realidad.
Hoy el Gobierno nacional está muy distante de lo que todo el pueblo argentino espera con respecto a Malvinas y a la relación diplomática. El presidente invitó a Donald Trump a que colabore con el tema de Malvinas, y a la semana, Trump invitó al rey de Inglaterra para unir lazos dejando en claro que no se va a involucrar. Esto evidencia un manejo que choca con el sentimiento de patriotismo en Argentina. Ya se vio en antecedentes históricos cuando Estados Unidos buscaba la colaboración de Argentina para conflictos en Oriente: se dejó entrever un posible apoyo en la cuestión Malvinas, pero inmediatamente se priorizó la alianza con el Reino de Inglaterra. Esas cosas pasan y ellos no se van a diferenciar de esa línea histórica.
LOA: ¿Creen desde Tierra del Fuego que Estados Unidos pueda llegar a tender una mano para que se pueda empezar a hablar nuevamente de la soberanía del territorio?
Emanuel Trentino: Creo que Estados Unidos busca con Argentina otra cuestión que no tiene nada que ver con la soberanía; tiene que ver más con los recursos naturales y con la posibilidad de influenciar dentro del territorio nacional en un contexto global. Lo que se está discutiendo hoy es otra cosa que no involucra a Malvinas, y no creo que el gobierno de Estados Unidos apoye a Argentina en el reclamo porque no lo ha hecho nunca. Por el contrario, siempre ha apoyado a Gran Bretaña.
Al margen de las cuestiones de la guerra, donde siempre se analiza el rol de las potencias, hay un dato de color diplomático que quiero agregar para que la gente lo sepa: todos los años, quien acompaña a Argentina y nos invita formalmente a nosotros para participar y exponer ante el Comité de Descolonización de la ONU es Chile. Ellos nos acompañan para que podamos hablar en el contexto de naciones.
Respetar los pactos de guerra
LOA: ¿Cómo analizan la navegación del buque de guerra británico que transitó recientemente por aguas continentales?
Emanuel Trentino: Eso marca la falta de control que tenemos sobre nuestro territorio. En el contexto general, en la gran mayoría de los espacios marítimos y aguas son argentinas. Cuando planteamos este conflicto, y en mi función como expresidente del Parlamento Patagónico, buscamos intensamente con el resto de los presidentes legislativos impulsar y consultar sobre la obra del paso por aguas argentinas: la unión del continente con la Isla Grande de Tierra del Fuego a través de un paso soberano.
Ese paso argentino se ubica geográficamente justo en la zona de control e influencia de lo que es el cruce de defensa hacia Malvinas. El paso por el Estrecho de Magallanes obliga a que la Armada Argentina y la Prefectura Naval mantengan de forma estricta su control marítimo y el funcionamiento de radares. La extensión de nuestro territorio es tan vasta que requiere un monitoreo controlado.
Esto que pasó con el buque de guerra británico ya ocurrió varias veces y no es algo nuevo. En los años 2021 y 2022 hubo dos submarinos de propulsión nuclear navegando por la zona, uno de ellos hospitalario y otro estadounidense. Para dimensionar la gravedad, una avería en uno de esos buques de propulsión nuclear podría destruir prácticamente la mitad de todo el ecosistema argentino y sus espacios marítimos y submarinos. Esto demuestra que la navegación de buques, vuelos e inclusive cruceros británicos sin el debido control es una constante. En su momento, impulsamos la gestión de una norma denominada “Ley Gaucho Rivero” (ley de permanencia de buques) para evitar que esto ocurra, pero muchas veces estas iniciativas quedan en el sueño de los justos y en el olvido. Si la diplomacia no se planta firmemente y si la Cancillería otorga permisos de tránsito de manera laxa, estas situaciones se repiten.
LOA: ¿Considera que lo sucedido con la Selección es una oportunidad para que la diplomacia vuelvan a reimpulsar con fuerza el reclamo por Malvinas?
Emanuel Trentino: Yo creo que siempre hay una oportunidad, y considero que lo único que no podemos hacer es desaprovecharla. El Gobierno de Tierra del Fuego lucha constantemente para que el reclamo se mantenga firme. En los foros internacionales o en cada lugar a donde asistimos, militamos la causa Malvinas para que tanto el Estado nacional como nosotros, como Estado provincial, podamos recuperar la parte de nuestro territorio que hoy se encuentra ocupada. Este escenario actual no nos puede hacer perder ninguna oportunidad de reclamo.
El impacto fue mundial y la Agenda Malvinas volvió a resonar, tanto que el escritor Simon Jenkins publicó en el periódico británico The Guardian su columna que tituló: “Las Malvinas no pueden seguir siendo británicas para siempre”.
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