Boccalatte es un médico de 33 años que se desempeña como cirujano de cabeza y cuello en el Centro Gallego de Buenos Aires y como coordinador de docencia e investigación. Fue seleccionado como Líder Nacional del proyecto COVIDSurg en Argentina, junto a su colega María Marta Modolo.

El estudio colaborativo a nivel internacional estuvo al mando de un grupo de expertos de la Universidad de Birmingham, que convocaron a grupos de otros 115 países para estudiar en profundidad el virus que provocó esta pandemia.

 

 

Más de 25.000 cirujanos trabajaron juntos como parte del grupo para recoger datos de más de 140.000 pacientes, adultos y pediátricos sometidos a procedimientos quirúrgicos durante octubre del 2020, en 1.674 hospitales de 116 países.

 

Más de 25.000 cirujanos trabajaron juntos como parte del grupo colaborativo CovidSurg

 

Mediante este proyecto, pudieron constatar que retrasar un procedimiento quirúrgico en pacientes COVID-19 positivos reduce la mortalidad.

En cuanto al grupo nacional: “Mi función fue coordinar, articular y difundir el proyecto en el país. Este tipo de estudios ya se había realizado por el mismo grupo inglés. Sin embargo, Argentina nunca había tenido un rol tan preponderante en la región”, celebró Luis, consultado por el colega Juan Manuel Cocco del Grupo Crónica.

 

Argentina nunca había tenido un rol tan preponderante en la región

 

El joven cirujano relató que fue contactado vía mail, invitado a participar de los primeros estudios en abril del 2020. “Debido a la participación y contribución de Argentina en la investigación, formé parte del comité encargado de establecer los lineamientos de los próximos estudios alrededor del mundo. Simultáneamente, ejercí el rol de Líder Nacional del estudio COVIDSurg-week”, amplió.

El proyecto a fondo

El doctor Luis Boccalatte explicó que este estudio marca un hito dentro de la investigación científica. Junto a las comunidades de cirujanos de Argentina, Australia, Brasil, China, India, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros países, creando uno de los estudios más grandes y amplios de cirugía en el mundo.

 

El objetivo del estudio fue determinar el tiempo adecuado que es necesario retrasar la cirugía para evitar el aumento de complicaciones y/o la muerte de los sometidos a cirugía.

 

Se usaron diferentes modelos estadísticos ajustados a diversas variables y se calculó la mortalidad y complicaciones postoperatorias a los 30 días para diferentes períodos desde el momento del diagnóstico de la infección por SARS-CoV-2 a la cirugía.

 

 

Los hallazgos han sido publicados en la prestigiosa revista Anaesthesia. Los investigadores descubrieron que los pacientes operados entre la semana 0 y 6 después de padecer COVID-19 presentaban mayor riesgo de muerte postoperatoria, así como los pacientes con síntomas al momento de la cirugía.

 

Es por eso que este estudio recomienda que se retrase la cirugía al menos 7 semanas después de un test positivo o hasta que los síntomas se resuelvan si el paciente tiene síntomas durante 7 semanas o más después del diagnóstico. Es importante no perder de vista que las decisiones en relación al retraso de la cirugía deben ser individualizadas para cada paciente.

 

Argentina reclutó 1.911 pacientes, posicionándose segunda en América latina. Contó con 46 equipos y cada uno estuvo conformado por tres o cinco cirujanos de diferentes especialidad quirúrgicas. Participaron nueve hospitales argentinos en total.

 

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