Your browser doesn’t support HTML5 audio

Efectivos de la Prefectura Naval Argentina iniciaron una serie de allanamientos en Caleta Olivia en el marco de la investigación por el homicidio de Mario César García, conocido como “Pato”. Uno de los procedimientos se desarrolla en una vivienda del barrio Lucila Ortiz, con la participación de peritos, mientras no se descarta que las diligencias se extiendan a otro domicilio.

Los operativos fueron ordenados por la Justicia y buscan reunir elementos que permitan avanzar en el esclarecimiento del crimen. La investigación continúa en curso y se aguardan novedades oficiales sobre los resultados de los procedimientos.

El barrio Lucila Ortiz, nuevamente en el centro de la investigación

El barrio Lucila Ortiz ya había sido escenario de uno de los hallazgos centrales de la causa. El 19 de febrero de 2026, durante los rastrillajes para encontrar a Mario García, una perra especializada en la búsqueda de restos humanos marcó una bolsa que estaba dentro de un cesto de basura en una vivienda abandonada de la calle Juan Álvarez.

El procedimiento se realizó con la intervención de personal policial y de las áreas especializadas que participaban de la búsqueda. En el lugar se encontró un hueso largo, que fue secuestrado para la realización de pericias.

El elemento fue enviado a Buenos Aires para los análisis correspondientes, con el objetivo de determinar su identidad. Posteriormente, se informó que los restos pertenecían a García, lo que modificó el eje de la investigación, que inicialmente estaba orientada a establecer su paradero.

Los nuevos allanamientos vuelven a situar a Caleta Olivia como escenario de las diligencias destinadas a reconstruir lo sucedido e identificar a quienes participaron del homicidio.

La desaparición de Mario “Pato” García

Mario César García tenía 50 años y fue visto por última vez el 8 de diciembre de 2025, alrededor de las 14 horas, en Caleta Olivia.

De acuerdo con los datos incorporados a la investigación, ese día subió a la parte trasera de una camioneta blanca en el barrio 2 de Abril. Desde entonces, sus familiares y allegados no volvieron a tener noticias sobre su paradero.

La desaparición motivó una intensa búsqueda, que incluyó rastrillajes, allanamientos y la intervención de divisiones especializadas. Durante los primeros meses, sus hermanos encabezaron movilizaciones para reclamar avances y respuestas sobre lo ocurrido.

El hallazgo de restos humanos en febrero representó un punto clave para la causa. La identificación permitió orientar la investigación hacia el homicidio y concentrar las medidas en el esclarecimiento de la muerte y la búsqueda de los responsables.

La recompensa por el crimen se elevó a $10 millones

El Ministerio de Seguridad Nacional elevó en septiembre de $5 millones a $10 millones la recompensa para quienes aporten información útil que permita identificar al autor o los autores del homicidio de Mario García.

La medida quedó formalizada mediante la Resolución 990/2026, publicada en el Boletín Oficial el 28 de septiembre. El ofrecimiento alcanza a personas que no hayan participado del hecho y puedan proporcionar datos relevantes para la investigación.

La recompensa había sido establecida inicialmente para obtener información que permitiera encontrar a García. Tras el avance de la causa y el hallazgo de sus restos, el objetivo pasó a ser la identificación de los responsables de su muerte.

Quienes tengan información pueden comunicarse con la línea gratuita 134, correspondiente al Programa Nacional de Recompensas. El mecanismo contempla la reserva de identidad de quienes aporten datos y el pago queda sujeto a la evaluación de las autoridades competentes.

La familia cuestionó el avance de la investigación

En los últimos meses, Gisella Cruz, hermana de Mario García, expresó públicamente sus cuestionamientos sobre el desarrollo de la causa y reclamó que se profundizaran las medidas para esclarecer el crimen.

En diálogo con LU12 AM680, señaló que el aumento de la recompensa se había solicitado en reiteradas oportunidades. También sostuvo que, pese a la intervención de Prefectura Naval Argentina desde mayo, la familia no contaba con resultados concretos.

“No, en concreto no tenemos nada”, afirmó al ser consultada sobre los avances de la investigación desde la llegada de la fuerza federal.

Cruz también manifestó su disconformidad con el trato recibido en el ámbito judicial y explicó que el vínculo con las autoridades se canalizaba a través de su abogada. “Hace un tiempo mi visita ya no es cordial y no soy bien recibida”, expresó.

Además, cuestionó las demoras en la convocatoria de personas propuestas como testigos por la familia. Según indicó, algunas de esas medidas continuaban pendientes pese al tiempo transcurrido desde el hallazgo de los restos.

La hermana de García sostuvo que la familia busca que la causa avance hacia la identificación de los responsables. En ese sentido, remarcó que el incremento de la recompensa puede ayudar a obtener información de personas que conozcan detalles del hecho.

Una causa que busca identificar a los responsables

La intervención de Prefectura Naval Argentina, los análisis realizados sobre los restos humanos y la recompensa nacional forman parte de las medidas desplegadas para esclarecer el homicidio de Mario “Pato” García.

Los allanamientos iniciados en el barrio Lucila Ortiz constituyen una nueva instancia de la investigación, que continúa abierta. Por el momento, no se informaron oficialmente los resultados de los procedimientos ni si se produjeron nuevas detenciones.

Mientras avanzan las diligencias, la familia mantiene el reclamo de justicia y espera que las medidas permitan determinar quiénes fueron los responsables y reconstruir las circunstancias en las que murió García.

Leé más notas de La Opinión Austral