Pamela tiene 32 años, vive en Caleta Olivia y es una sobreviviente de violencia de género. Luis C., con quien mantuvo una relación de siete meses, la retuvo en contra de su voluntad, la privó de comunicarse con su familia, la agredió físicamente, amenazó con matarla y quiso violarla, según denunció la joven y luego manifestó en una entrevista concedida a La Opinión Zona Norte.
Su ex, que tiene 29 años, arma casas prefabricadas que publicita a través de su Facebook. Ella, es bailarina y peluquera, en las fotos que sube en sus redes sociales, su entorno celebra su belleza, y esto es algo que le habría molestado a su agresor. “Vos no la contás, fue la facherita”, le decía cuando la tenía encerrada en su casa del barrio 25 de Mayo.
El sábado alrededor de las 22 horas, “me encerró en su casa y empezó a torturarme, amenazándome con que él tenía gente que se iba a encargar de mí. Yo traté de defenderme y me sacó para afuera, me dio contra unas estructuras de madera, me pegó una patada en el pie izquierdo sabiendo que lo tengo lesionado y me tiró al piso”.
A continuación de lo que descripto, ella logró levantarse e intentó escapar de nuevo, pero su ex la volvió a sujetar, “me rompió mi mochila mientras me metía en su casa, y me sacó el celular”, relató. Luego la dejó aislada en una habitación y llamó a su madre (una mujer de 72 años) para pedirle que busque a Pamela en su casa, pero Luis C. la atendió y le dijo que la joven ya se había ido y que la busquen en otro lado.
“Todo lo que me decía me lo decía riéndose, me dijo que de él nadie iba a sospechar y que tenía un descampado cerca, y yo lloraba, como sigo llorando”, añadió por mensajes de texto, ya que debido a las lesiones que tiene en su rostro no puede hablar bien y tampoco duerme por el trauma que pasó. Tiene 3 hijos que, afortunadamente, no son de Luis C, pero la vieron y conviven con su madre violentada.
Según recordó Pamela, todo el tiempo la tuvo sentada en el suelo y sin darle agua ni comida. “A mi teléfono llegaban llamadas, él me decía todos buscándote, pero acá ya no estás, olvidate de que va a volver esa cara bonita, va a terminar pálida”, detalló. Horas después le preguntó si quería agua y se la arrojó en la ropa.
“Yo rogaba que se duerma y no se durmió, a las 6 más o menos me quiso obligar a que tenga relaciones sexuales. Yo estaba indispuesta, por eso no hizo nada, me tironeó la ropa y le dije que por favor me dejara”. Pamela encontró el momento para escapar cuando él salió y dejó la puerta mal cerrada. Como el predio está cerrado por paredones y un portón con candado, tuvo que trepar.
“Salí pensando que lo podía encontrar en el camino y ya me sentía entregada a todo, sentí que era mi fin. Llegué como pude a mi casa y me llevaron a la Comisaría de la Mujer a hacer la denuncia”. El trámite fue realizado el domingo en horas de la tarde y ahora Pamela pide justicia y dice que sabe que si no escapaba no la contaba. “No duermo, no como, no hablo, pero respiro y tengo otra oportunidad”, cerró.
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