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Las modificaciones forman parte de las actualizaciones que se realizan a nivel internacional y que luego son incorporadas por las distintas asociaciones y ligas. Graves participó de la reunión realizada el lunes, que contó con la presencia de entre 40 y 55 representantes de clubes de diferentes categorías y se extendió durante aproximadamente una hora y media.
Uno de los cambios que más atención genera es el límite de cinco segundos para ejecutar los saques de arco y los laterales. Sin embargo, Graves aclaró que no se trata de un conteo automático desde el momento en que el jugador toma la pelota, sino que el árbitro debe determinar cuándo el futbolista está realmente en condiciones de realizar la reanudación.
“En fútbol once, el árbitro tiene que interpretar cuándo el jugador está para sacar”, explicó. Si la pelota está disponible y el futbolista demora deliberadamente la ejecución, comienza el conteo. Una vez superados los cinco segundos, la reanudación cambia a favor del rival: en un lateral, será saque para el equipo contrario, mientras que en un saque de arco podrá concederse un córner.
Otro de los puntos destacados está relacionado con los penales y las infracciones simultáneas. El nuevo reglamento introduce precisiones sobre las situaciones en las que el arquero se adelanta como consecuencia de un amague del ejecutante. También se mantienen las exigencias para el guardameta al momento del remate: al menos un pie debe permanecer sobre la línea de meta o en contacto con ella.
En cuanto a los movimientos del ejecutante, Graves explicó que se permite modificar el ritmo de carrera mientras el jugador continúe en movimiento. La infracción aparece cuando el futbolista detiene completamente su carrera y, una vez detenido, vuelve a iniciar el movimiento antes de patear.
También habrá mayor rigurosidad en los cambios de jugadores. El futbolista reemplazado tendrá diez segundos para abandonar el campo. Si demora más, deberá salir igualmente, pero el jugador que ingresa tendrá que esperar al menos un minuto antes de poder entrar, siempre dependiendo de la próxima interrupción del juego.
“Si tarda 11 o 20 segundos, el jugador va a salir igual. Lo que cambia es que el jugador que ingresa, si tardó más de diez segundos, va a ingresar después de un minuto estando afuera”, explicó Graves.
La normativa también establece mayor flexibilidad respecto del lugar por el cual abandona el campo el futbolista sustituido, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan. En caso de demoras intencionales, además, el jugador puede ser amonestado por retrasar la reanudación del juego.
Otra modificación importante está relacionada con los dobles toques en los penales. A partir de la nueva interpretación, el segundo contacto con la pelota deberá ser voluntario para que se considere infracción. De esta manera, situaciones accidentales, como aquellas en las que el futbolista resbala y toca el balón involuntariamente con ambos pies, tendrán un tratamiento diferente.
“Ahora dice que el toque tiene que ser voluntario”, explicó el árbitro de la Liga Sur, al referirse a una modificación que toma relevancia luego de diferentes episodios registrados en el fútbol internacional.

También se incorporan nuevas situaciones vinculadas con las revisiones del VAR, aunque esta herramienta todavía no está disponible en el fútbol de la Liga Sur. Entre las modificaciones se amplían determinados criterios relacionados con las amonestaciones y las infracciones, buscando adaptar progresivamente el protocolo de asistencia arbitral por video.
La asistencia médica dentro del campo de juego también tendrá nuevas consideraciones. Graves explicó que, cuando un jugador recibe atención médica dentro de la cancha, deberá permanecer fuera durante al menos un minuto antes de poder regresar. Existen excepciones, como los casos en los que el futbolista debe ser atendido por una hemorragia o cuando la lesión es consecuencia directa de una infracción cometida por un rival.
El objetivo general de estas modificaciones apunta a reducir las pérdidas de tiempo y favorecer un fútbol más dinámico. En ese sentido, Graves remarcó que las nuevas disposiciones buscan atacar algunas de las situaciones que habitualmente generan interrupciones prolongadas durante los partidos.
Más allá de los cambios reglamentarios, el árbitro también contó cómo se prepara el plantel arbitral de la Liga Sur. Actualmente son alrededor de 32 integrantes, aunque entre 25 y 30 participan habitualmente tanto en fútbol de campo como en futsal. Para Primera División, el grupo disponible ronda entre 15 y 20 árbitros.
La preparación incluye entrenamientos físicos semanales, clases teóricas y evaluaciones mediante videotests y preguntas de opción múltiple. Con el regreso del fútbol once, el trabajo se concentra nuevamente en las modificaciones reglamentarias y en el repaso de las distintas situaciones de juego.
Graves, además, es actualmente el único árbitro de Santa Cruz que tiene un vínculo de pasantía con AFA. Según explicó, firmó su primer contrato en 2024, lo renovó durante 2025 y en febrero de este año acordó una extensión que se mantiene vigente hasta octubre.
El árbitro santacruceño también habló sobre las dificultades que representa para los jueces del interior acceder a competencias de mayor nivel, principalmente por las distancias y los costos de traslado. En su caso, la posibilidad de dirigir en categorías superiores del ámbito federal está condicionada, en buena medida, por las grandes distancias que deben afrontar los árbitros patagónicos.

Actualmente, el Colegio de Árbitros de la Liga Sur es el encargado de realizar las designaciones para los encuentros locales. La preparación y evaluación son permanentes, y Graves destacó la importancia de analizar los partidos, revisar jugadas y realizar autocrítica después de cada actuación.
“Con el pasar del tiempo vas guiándote qué camino vas a seguir”, señaló al explicar que cada árbitro desarrolla su propio estilo. Para Graves, la experiencia permite aprender cuándo intervenir, cuándo dejar continuar el juego y cómo manejar las distintas situaciones que aparecen durante un partido.
La Liga Sur afrontará así una nueva temporada con reglas actualizadas y un cuerpo arbitral que ya comenzó a prepararse para aplicarlas. La capacitación previa permitió despejar dudas entre los protagonistas y dejó todo listo para que las nuevas disposiciones comiencen a formar parte del fútbol de Río Gallegos y la región.
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