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Falta poco para que el “Tito Wilson” del Hispano Americano vuelva a revivir las veladas boxísticas que lo tuvieron como escenario principal. Concretamente, pasaron 17 años desde la última vez que se armó el cuadrilátero y las gradas se llenaron de aficionados y amantes del boxeo.

“Es algo muy emblemático que Hispano reabra su gimnasio para el boxeo después de 17 años. Ahí hice mi última pelea de fondo con Carlos “Matuco” Morales. Después de esa pelea no se hizo más boxeo” refresca la memoria “Motita”.

Y agrega: “Habré hecho más de 40 peleas ahí entre profesionales y amateurs. Es un lugar muy importante para la gente amante del boxeo”.

En ese sentido, aclara que lo que se vivirá esa noche será una exhibición y no un combate porque “ya tengo más de 50 años, será simplemente una exhibición y ya me hice los estudios médicos para que salga todo correctamente”.

Quien estará en la otra esquina del cuadrilátero será su hijo, Leonel “Motita Jr”, y desde abajo acompañarán amigos, familiares y gente cercana. “Va a ser todo muy emotivo” asegura Torres.

Fabián Torres y su hijo Leonel junto al locutor Carlos Saldivia. FOTOS JOSE SILVA/LA OPINION AUSTRAL

Retrocediendo un poco en el tiempo, “Motita” recuerda cuándo le comunicó a su familia que iba a dejar de pelear profesionalmente.

“Cuando mi señora quedó embarazada le dije que iba a dejar, y ahí automáticamente hice la última pelea. No pelee más. Había empezado muy chico. Tengo 69 peleas amateurs y 33 como profesional”.

En ese camino de más de 100 peleas, reconoce que la profesión “lo cansó un poco” y si bien nunca le costó entrenar, tuvo muchas lesiones.

“Las articulaciones ya se resentían mucho. Aparte, después que dejé a Walter Gómez como técnico no fue lo mismo. Tuve inflamación ocular donde dejé el boxeo 2 o 3 años y cuando volví no fue lo mismo. No tenía una persona seria a mi lado”.

A esas dificultades, se sumó el fallecimiento de su madre, un hecho que él mismo confiesa que lo desmotivó. “Antes que el boxeo me retiré a mí, me retiré yo antes” sostiene.

A partir de ahí, siguió ligado al mundo del boxeo, pero desde el lado de entrenador.

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“Motita” dejó un mensaje a los jóvenes: “Que se pongan un objetivo en la vida. Si no tienen un objetivo es difícil llegar a algo”.

“Me dediqué a enseñar. Soy técnico nacional federado desde los 36 años. Tengo mi gimnasio ‘Puños del Sur’, donde van muchos chicos, mucha gente”.

En esa línea, destaca a Pablo Cárcamo, organizador del evento y dueño del gimnasio The Fighter.

Pablo Cárcamo fue alumno mío. Yo lo formé como pelador y como profesor y ahora inició su camino. Ofrecerme este cierre… Sólo me quedan palabras de agradecimiento”.

Volviendo a sus años como profesional, “Motita” recuerda que su estilo fue más estilista, “muy técnico”, e inmediatamente nombra a Walter Gómez.

Walter Desidero Gómez fue una persona muy respetada en la Federación de Box. Fui el primer alumno que él tuvo acá en Río Gallegos. Entrenaba en el gimnasio Rocha y ahí me vio Walter y me dijo que vaya a entrenar con él. Yo le dije que lo estaba esperando”.

Fabián Torres aclara que empezó a pelear en Gobernador Gregores a los 12 años, a pesar de haber nacido en Río Gallegos.Hice el colegio en Gregores y mientras cursaba ya tenía 15 peleas”.

Sobre la cartelera que habrá el sábado 20 de junio en el “Tito Wilson”, además de la exhibición de “Motita” con su hijo Leonel, habrá una más que interesante pelea de fondo que enfrentará al púgil local Cristian Calfuquil con Damián Arias de El Calafate.

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Leonel lleva 3 peleas amateurs, con dos ganadas y una perdida. “Hace un año me metí en el mundo del boxeo” contó. FOTOS JOSE SILVA/LA OPINION AUSTRAL

Por último, Fabián Torres dejó un mensaje a modo de consejo para los jóvenes que recién se están iniciando en el deporte de los puños.

“Hay chicos que hacen 20 o 25 peleas amateurs y ya los largan, pero mientras más experiencia tengan en el amateurismo es mejor. Para las peleas profesionales tenes que tener un buen manejador. Yo era un pibe rebelde que no quería que me manejen ni que me saquen un porcentaje, pero lamentablemente tenes que tener alguien que arme esas cosas” explicó.

En ese sentido, expresó que “un consejo que le doy a un boxeador joven es que inviertan, porque hay boxeadores de mi época que terminaron vendiendo el cinturón”.

Y fue más allá en su mensaje a los jóvenes: “Que estudien. Que se pongan un objetivo en la vida. Si no tienen un objetivo es difícil llegar a algo”.

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