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* Por Belén Manquepi Gómez
Hace 49 años, desde Punta Alta, llegaron a Río Gallegos Hilda Marts y Roque Koch. En aquel entonces Koch pensó que sería por un período breve, pero finalmente se quedó y conformaron una familia compuesta por dos hijos y tres hijas.
En Punta Alta, los Koch-Marts estaban acostumbrados a los clubes con una impronta más acentuada en lo social que en lo deportivo. En la capital santacruceña notaron que las instituciones están más enfocadas en la competencia, observación que data de cuando recién llegaron pero que no pierde actualidad.
Tenis, pádel, pilates, han sido algunas de las disciplinas practicadas por Hilda, una mujer de personalidad metódica que incluso se ha formado como instructora, mientras que para Roque, las bochas ha sido uno de sus deportes principales a la hora de distenderse y compartir.
“El deporte estuvo siempre en la familia”, comenta Hilda (80) y cuenta que el interés trasciende las generaciones y les ha permitido compartir partidos de pádel con sus hijas.
Fue en el 2009 cuando se acercaron al Atlético Boxing Club para darle continuidad a la actividad física que siempre han tenido incorporada a su vida.
Años después, en 2013, fueron invitados a sumarse a la práctica del newcom, un deporte que se juega entre dos equipos, con red de por medio y al mejor de tres sets. Lo más importante de la disciplina es que está dirigida a adultos mayores de 60 años, motivo por el cual se atrapa y se pasa la pelota en lugar de golpearla. Además, si la ubicación del deportista es adelante se debe atacar tomando a la pelota con las dos manos.
Cuando se elige acercarse a una disciplina, a veces se lo hace con prejuicios, dudas o temores, pero no fue el caso para los integrantes del grupo Albiverde.
“Lo adoptamos casi de en forma inmediata, ocurrió que íbamos a caminar al gimnasio hasta que aparecieron cinco, seis personas, nos interrumpieron la caminata y nos preguntaron si conocíamos el newcom y nos dijeron que iban a empezar la semana que viene”, recuerda Roque (84).
“Ya que estábamos ahí, empezamos y fuimos de los primeros integrantes que continúan en el Boxing pero fuimos sin prejuicios porque no sabíamos de qué se trataba, sí nos dijeron que estaba adaptado para adultos y eso nos quitó la idea de que era una cosa rara. Continuamos casi hasta el día de hoy, la edad no nos permite competir prácticamente pero es importantísimo para la persona mayor porque es una actividad hermosa que ayuda mucho al mantenimiento del organismo, de la mente, de estar despejado, estar enchufado en una actividad, es muy lindo”, afirma.
“Creo que el newcom es una disciplina muy importante porque es una de las pocas en las que se incorpora al adulto mayor y tiene varias ventajas: una es la física porque es muy integral, está todo el cuerpo en movimiento, después, mentalmente se tiene que coordinar y estar atento para seguir todos los movimientos de la pelota, lo que implica movilidad. La tercera cuestión es la camaradería que se produce en esos grupos, que también es muy importante. Diría que son las tres cosas fundamentales, uno reitera esto para que especialmente las personas que se jubilan, la busquen, hay muchos lugares donde se practica newcom, que prueben porque seguramente les va a gustar y van a notar sus beneficios”, expone la deportista.
Una disciplina en auge
Desde hace al menos tres años, el newcom se ha expandido tanto a nivel local, provincial como nacional, se sumó la categoría de Menores (de 60 años) y se comenzó a incorporar la de Mayores de 70.
“Me parece que fue una necesidad del adulto de desarrollar algún tipo de actividad, me parece que fue lo fundamental. Una cosa similar a la del newcom, sucedió con el pádel en su momento, la expansión que tuvo, en ese momento se creó un torneo de Veteranos, era un deporte para los jóvenes pero las personas mayores querían participar. Los torneos de Veteranos que se organizaban una vez por mes, durante un año y medio, era de 50 años en adelante pero era tal la insistencia que se creó uno de 40 a 50 años. Los que somos realmente grandes ya no tenemos ni la agilidad, ni contamos con una serie de circunstancias que nos permitan ser más veloces en la cancha. Que la actividad sea para mantener la mente limpia, el cuerpo más sano, más suelto, es fundamental, para mí la competencia ya pasó a segundo plano”, reflexiona Roque.
Por su parte, Hilda aporta “creo que fue la primera actividad en grupo para el adulto mayor, sacando el tenis y el pádel no había otro deporte para el adulto mayor entonces hubo mucho gente interesada y como dice él, hay una necesidad de la gente de participar en grupos y practicar algún deporte”.
¿Recreación o competencia?
Las etapas de la vida, la salud y los objetivos personales pueden coincidir o no entre los diferentes integrantes de un grupo. Actualmente, Roque continúa entrenando con los newcomeros del Albiverde mientras que Hilda realiza sus rutinas de entrenamiento físico en su hogar y comparte caminatas con su pareja.
Sobre su alejamiento de la faz competitiva, explica “creo que a nuestra edad nos interesa mucho más la parte recreativa que la competitiva. Con la exigencia de la competencia puedo tener lesiones que a uno lo paralizan por un tiempo, en cambio en la recreación no se lo exige tanto y lo disfrutas más, se juega más relajado, no hay tensiones ni tengo que luchar por un punto. Lo dice la palabra, es recreativo para el entretenimiento y para sentirse bien”.
“Lo otro me genera tensiones, tener que estar de suplente pensando que tenía que entrar y me tenía que exigir. No a todos les debe pasar pero hay mucha gente que dice que la competencia no le gusta y prefiere el recreativo. Creo que con el tiempo se van a formar grupos recreativos y sería muy importante que se le dé importancia a eso”.
En cuanto a la competencia, Roque identifica que los viajes para presentarse en competencias justamente llevan a otras situaciones “la misma competencia origina otro problema que es el económico, estamos muy lejos de cualquier población, primero en la provincia y si se quiere participar en regionales, yendo a Comodoro, no todos están en condiciones de poder acceder. Un gran porcentaje de los que concurrimos somos jubilados dependientes de un ingreso relativo y no lo podemos afrontar”.
El tercer tiempo
En cuanto a la disciplina, una característica particular de los newcomeros que en su conjunto hacen al ambiente del deporte es la camaradería, una palabra que suena trillada pero que en las acciones de cada entrenamiento, cada torneo y cada actividad extradeportiva se traduce en mates, bailes, cenas y amistades, lugares de contención y compañía para el adulto mayor.
Cuenta Hilda que “hay gente que se incorpora y que ha estado muy sola y están felices porque han encontrado un grupo donde integrarse y compartir, hay muchos casos así”. El beneficio no es sólo para el bienestar físico sino también para el mental y social, aspectos que hacen a la salud del ser humano.
“El grupo en general es muy lindo, muy unido, nos reunimos cada tanto, hay algo más que ir a jugar”, afirma.
Otra de las principales características que tal vez pasa desapercibida es la paridad, la disciplina no se divide en femenino y masculino, es mixta y el reglamento oficial de la Federación Argentina de Voleibol así lo exige, señalando que habrá seis integrantes y debe haber un mínimo de tres mujeres y un máximo de tres hombres. Inclusive se permite que jueguen hasta seis mujeres.
Cerrando, Hilda afirma “me parece que el newcom tiene mucho futuro, cada vez hay más grupos que se forman, se han incorporado los de 50 y más si van a crear los grupos de los 70”. Ellos con 80 años, aguardan porqué no, la creación de una categoría acorde a su edad para seguir disfrutando de todos los beneficios del newcom sin la presión de la competencia.

En El Calafate, en la cena de camaradería enmarcada en la 2da fecha de la Liga Sur.

Roque e Hilda junto a sus compañeros del equipo del Atlético Boxing Club.
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