Una pipa que transportaba gas licuado de petróleo volcó sobre el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, Ciudad de México, provocando una fuga seguida de una explosión.

Hasta el momento, 11 personas fallecieron como consecuencia de la tragedia, según confirmó el más reciente corte de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México. Decenas siguen hospitalizadas, muchas con quemaduras graves; otras tantas ya recibieron el alta médica. El incidente ocurrió el miércoles 10 de septiembre alrededor de las 14:20 horas, cuando una pipa que transportaba unos 49,000 litros de Gas Licuado de Petróleo (GLP) volcó sobre el Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México.

Tras el vuelco, el tanque (o “casquete”) de la pipa sufrió una ruptura luego de chocar con un objeto sólido, lo que provocó la fuga de gas y su posterior ignición. La explosión generó una intensa llama de hasta 30 metros de altura y una onda expansiva que afectó vehículos cercanos, incluyendo unidades de trolebús, que quedaron alcanzadas por las llamas.

Se reportaron, además de los muertos, decenas de heridos (alrededor de 43 hospitalizados y 29 dados de alta en el último reporte, aunque esas cifras varían según actualización) y daños en la infraestructura vehicular.

Al conocerse la volcadura y explosión, se desplegó un operativo de emergencia que incluyó bomberos de la Ciudad de México, policías, elementos de Protección Civil, Guardia Nacional, servicios de emergencia médica y cuerpos hospitalarios.

Los bomberos enfocaron sus esfuerzos en sofocar las llamas del tanque, controlar la fuga de gas, evitar que el fuego se propague a otras unidades y estructuras cercanas, y estabilizar el sitio para permitir labores de rescate.

Se llevaron a cabo maniobras para enfriar la pipa, incluyendo arrojar agua al contenedor dañado mientras se aseguraba que ya no hubiese gas dentro, con el fin de evitar nuevas explosiones.

Rescatistas ingresaron al área afectada para extraer a personas atrapadas o con heridas graves, trasladarlas a ambulancias y hospitales cercanos. Los heridos graves fueron llevados a diferentes centros especializados, incluyendo el Centro Nacional de Investigación y Atención a Quemados del Instituto Nacional de Rehabilitación, entre otros.

Investigaciones y posibles causas

Las autoridades investigan las causas del accidente. Una de las hipótesis más fuertes apunta al exceso de velocidad como factor que pudo haber provocado la volcadura de la pipa. También se revisan las condiciones de seguridad de la unidad, permisos y seguros de la empresa propietaria.

En paralelo, autoridades de Fiscalía y peritos hicieron labores de inspección del sitio para recabar evidencia, como determinar si hubo o no baches, daños en la vialidad, la condición del vehículo transportador, su mantenimiento, permisos y responsabilidad jurídica

El conductor del vehículo permanece hospitalizado en estado crítico y bajo custodia; su situación legal dependerá de los resultados de los peritajes.

El acto de la “abuelita heroína”

La tragedia del Puente de La Concordia, en Iztapalapa, dejó estampas de dolor, caos y muerte, pero también gestos de amor y valentía. Entre las once víctimas fatales de la explosión de la pipa de gas, el nombre de Alicia Matías Teodoro, de 49 años, quedó grabado en la memoria colectiva de México como la “abuelita heroína”. Su historia conmueve porque, en medio del desastre, eligió proteger con su cuerpo la vida de su nieta de apenas dos años.

El instante del sacrificio

La tarde del 10 de septiembre, Alicia se encontraba en la zona del Puente de La Concordia, donde trabajaba como checadora de transporte público. Viajaba acompañada de su pequeña nieta, llamada Sule, cuando ocurrió el accidente: la pipa de gas volcó, se generó una fuga masiva y, segundos después, una enorme explosión iluminó el cielo de Iztapalapa con una llamarada de más de 30 metros de altura.

En ese momento, Alicia tuvo apenas unos segundos para reaccionar. De acuerdo con testigos, al ver que el fuego se acercaba, cubrió con su propio cuerpo a la niña, envolviéndola entre sus brazos y usándose como escudo humano. El impacto y las llamas la alcanzaron de lleno, provocándole quemaduras en casi el 98 % de la superficie corporal. La pequeña sobrevivió, con lesiones menores en comparación, gracias al acto desesperado y amoroso de su abuela.

La lucha por su vida en el hospital

Alicia fue trasladada de inmediato por rescatistas al Hospital General La Paz, donde ingresó en estado crítico. Posteriormente, debido a la gravedad de sus heridas, fue canalizada a la Unidad de Quemados del Hospital Magdalena de las Salinas, uno de los centros más especializados de la capital.

Los médicos señalaron desde el primer momento que sus probabilidades de sobrevivir eran muy bajas. Alicia presentaba quemaduras de segundo y tercer grado prácticamente en todo su cuerpo. A pesar de los esfuerzos médicos y de varios días de agonía, la tarde del viernes 12 de septiembre se confirmó su fallecimiento.

Un rescate que conmovió al país

Uno de los primeros en auxiliar a Alicia fue el policía Ángel Soriano, quien relató el rescate minuto a minuto. Según su testimonio, cuando la encontró, la mujer todavía tenía fuerzas para pedir ayuda para su nieta. Consciente de su estado, insistió en que primero atendieran a la pequeña, lo que reforzó su imagen como una mujer dispuesta a darlo todo por la vida de su familiar.

La nieta, aunque lesionada, logró sobrevivir y se recupera bajo el cuidado de su familia, testimonio vivo del sacrificio de Alicia.

El legado de Alicia

La muerte de Alicia Matías Teodoro elevó a 11 la cifra de fallecidos en la tragedia. Pero más allá de las estadísticas, su historia se convirtió en símbolo de amor incondicional y valentía. Fue recordada por vecinos, compañeros de trabajo y familiares como una mujer trabajadora, dedicada a su familia y con un gran corazón.

En redes sociales y en medios, fue apodada “abuelita heroína” porque su acto encarna lo más noble del espíritu humano: dar la vida por un ser querido. Su legado trasciende la tragedia y permanece como una lección de coraje y ternura en medio del horror.

Respuesta oficial y apoyos para víctimas

El Gobierno de la Ciudad de México, así como autoridades federales, han anunciado medidas de apoyo para las víctimas: cubrirán gastos médicos, funerarios, ofrecerán asesoría jurídica y acompañamiento psicológico.

Se habilitaron módulos de ayuda y se realiza un censo para determinar quiénes recibirán apoyos económicos y en especie. Se trabajó en coordinar la atención en varios hospitales públicos, donde se encuentran los heridos.

Víctimas identificadas

  • Alicia Matías Teodoro — 49 años. Fue la “abuelita heroína” que cubrió con su cuerpo a su nieta (de dos años) para protegerla; trabajaba como checadora de transporte público en el Puente de La Concordia. Sufrió quemaduras del segundo y tercer grado aproximadamente en el 98 % de su cuerpo; falleció la noche del 12 de septiembre tras varios días de atención. Su nieta, llamada Sule, resultó herida.
  • Juan Carlos Sánchez Blas — estudiante del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 7, Cuauhtémoc del IPN.
  • Misael Cano Rodríguez — 36 años; trabajador en el área de Imagen Urbana de Iztapalapa. Iba con sus hijos (uno de 17 años y otro de 2 años). Sufrió quemaduras severas (en el 90 % de su cuerpo), fue trasladado al Instituto Nacional de Rehabilitación, pero falleció.
  • Eduardo Noé García Morales — profesor, 55 años; pertenecía a la Escuela Preparatoria Oficial 327 del municipio de La Paz y Escuela Técnica 52 de Iztapalapa. Iba camino a su trabajo cuando fue alcanzado por la explosión.
  • Irving Uriel Carrillo Reyes — joven al que apodaban “El Tachi”; originario de San Miguel Teotongo, Iztapalapa. Presentó quemaduras graves (más del 95 % del cuerpo).
  • Ana Daniela Barragán Ramírez — estudiante de la UNAM, Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, de 19 años.
  • Jorge Islas Flores — trabajador, cuyo deceso fue confirmado el 11 de septiembre; su cuerpo fue entregado a su esposa Laura López.
  • Rafael Mejía Fernández de Lara — uno de los nombres identificados en la lista de fallecidos.
  • Mitzi Alejandra Zárate — otra de las víctimas identificadas.
  • Enrique Luna — también mencionado entre los fallecidos identificados.
  • Liset González — otra víctima con nombre confirmado.

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