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Tyrone Natanael Ibáñez, el bebé de padres de Las Heras que fue conocido públicamente como “Ángelex”, nombre que la familia utilizó inicialmente para resguardar su identidad— murió en la madrugada de este domingo 3 de mayo en Comodoro Rivadavia, tras atravesar un cuadro de salud complejo vinculado al síndrome de Prune Belly.

La confirmación del fallecimiento fue realizada por su madre, Estrella Alejandra Sepúlveda, en diálogo con La Opinión Austral. Según indicó, el desenlace se produjo cerca de la 1:30. Hora después, la madre del bebé con síndrome de Prune Belly,  publicó un mensaje en el que expresó su dolor: “Hoy me vuelvo a casa con las manos vacías, el corazón destrozado, mi alma rota. Me vuelvo a casa pero una parte de mí quedó en el hospital con vos, mi vida”.

Tyrone nació el 30 de Octubre en el Hospital Zonal de Caleta Olivia, luego de que su madre fuera trasladada desde Las Heras para la atención del parto. A partir de su diagnóstico, fue derivado al Hospital de Niños de La Plata Sor María Ludovica, donde permaneció internado durante varias semanas bajo tratamiento intensivo.

Con el correr de los meses, y tras atravesar diferentes intervenciones quirúrgicas y controles, el bebé fue trasladado, a finales del mes de enero, al Hospital Regional de  Comodoro Rivadavia para continuar con su seguimiento médico. Allí permaneció junto a su familia, que debió instalarse fuera de su localidad de origen debido a la complejidad del cuadro y a la necesidad de controles permanentes.

Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde Tyrone Ibáñez fue atendido en el último tramo de su tratamiento y adonde ingresó el sábado por la tarde antes de ser derivado a terapia intensiva infantil.

Según había informado oportunamente la madre de Tyrone a  La Opinión Austral, tras recibir el alta médica, el niño no pudo regresar a Las Heras, ya que no estaban dadas las condiciones para su atención domiciliaria en la localidad, por lo que la familia continuó residiendo en Comodoro Rivadavia.

Tras el fallecimiento, la madre del niño relató a La Opinión Austral cómo se desarrollaron los últimos días del tratamiento y las decisiones médicas que, según su versión, se tomaron en ese período. En ese sentido, sostuvo que la familia había solicitado en reiteradas oportunidades la derivación a centros de mayor complejidad en Buenos Aires. “Nosotros no pedimos una sola vez la derivación, la pedimos varias veces”, afirmó.

De acuerdo a su testimonio, ese traslado no se concretó porque consideraban que el cuadro podía ser atendido en la región. “Nos decían que acá tenían cómo contenerlo y que no hacía falta el traslado”, indicó.

La madre también hizo referencia a modificaciones en la medicación que recibía el bebé. Según relató, se suspendieron fármacos que —de acuerdo a lo que les habían indicado previamente— formaban parte del tratamiento para la función renal. “Le quitaron medicaciones que eran importantes para sus riñones y  no resistieron”, expresó con angustia tras el fatal desenlace.

Sepúlveda tambén  indicó que durante el seguimiento ambulatorio no lograron acceder a una evaluación ambulatoria  por parte de una especialista en nefrología pediátrica. “Nunca nos otorgaron un turno para que lo vea la nefróloga”, sostuvo.

Los padres de Tyrone, Ángel Nahuel Ibáñez y Alejandra Sepúlveda, oriundos de Las Heras, acompañaron al bebé durante meses fuera de su ciudad, en medio de derivaciones, internaciones y un tratamiento de alta complejidad.

Sobre las horas previas a la internación, la madre precisó ante La Opinión Austral que el sábado por la tarde concurrieron a la guardia pediátrica del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Según su relato, el ingreso se produjo alrededor de las 15 y el niño permaneció en observación hasta aproximadamente las 19, donde se le ralizaron estudios por imágenes y análisis que determinaron su traslado a la terapia intensiva infantil.

Finalmente, en las  primeras horas de este domingo, se produjo el desenlace. De acuerdo a lo informado por la madre de Tyrone Ibáñez, el acta de defunción consignó su fallecimiento por complicaciones renales y respiratorias.

Tras el fallecimiento, comenzaron las gestiones para trasladar el cuerpo a Las Heras. Según relató la madre a La Opinión Austral, el ejecutivo municipal  se haría cargo del traslado, ya que la familia no cuenta con los recursos económicos necesarios.

El caso de Tyrone, el bebé con síndrome de Prune Belly,  generó durante meses una fuerte movilización solidaria en toda la región, fueron muchos los que aportaron, no solo desde la localidad de Las Heras, sino desde diversas localidades de Santa Cruz  y Chubut, que se unieron para apoyar a la familia en este difícil proceso.

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