El jueves pasado, tras el violento ataque a tiros perpetrado contra el frente de una vivienda sobre la calle Beccar en Río Gallegos, las tareas de inteligencia de la División Comisaría Tercera y la División de Investigaciones culminaron con seis personas puestas a disposición de la Justicia, armas secuestradas y una Toyota SW4 calificada como “vehículo mellizo”.

Sin embargo, comenzó a emerger una hipótesis contrapuesta que cala hondo en la tranquilidad de la provincia: la posibilidad concreta de que cuatro jóvenes de Perito Moreno hayan quedado atrapados en una trampa tras ser víctimas de un engaño comercial.

Uno de los detenidos siendo subido a un patrullero. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL.

Horacio Vega, padre de Dionel Vega uno de los detenidos, habló con La Opinión Austral, dio su versión de los hechos y reconstruyó una secuencia cronológica minuciosamente documentada que sitúa el origen del conflicto lejos de las armas y muy cerca de las irregularidades en la compraventa de vehículos.

Como ocurrió todo

De acuerdo al testimonio de Vega, todo comenzó el 7 de agosto, cuando dos hombres domiciliados en Río Gallegos arribaron a la localidad de Perito Moreno a bordo de una Volkswagen Amarok V6 con la clara intención de comercializarla. Tras ofertarla por distintas zonas del pueblo e incluso protagonizar un choque menor con el vehículo del sobrino del denunciante, cerraron la transacción. “Era el sueño del pibe que lamentablemente salió mal” indicó Hugo a La Opinión Austral.

La tapa de LOA tras las detenciones.

En una operación habitual para el mercado informal de la zona norte santacruceña, el joven entregó como pago una camioneta Toyota Hilux modelo 2014, un Volkswagen Vento modelo 2011 y una suma de dinero en efectivo que osciló entre el millón y medio y los dos millones de pesos.

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Lejos de actuar con negligencia, el comprador tomó los recaudos pertinentes antes de rubricar el acuerdo y solicitó un informe de dominio oficial sobre la Amarok, el cual arrojó que la unidad se encontraba en regla y totalmente limpia de gravámenes, tal como se puede ver en la imagen que acompaña esta nota.

No obstante, la tranquilidad duró muy poco. Tras unos días de circulación normal, el martes 8 de agosto efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) interceptaron el vehículo en Perito Moreno y procedieron a su secuestro preventivo.

La camioneta cuando fue interceptada en agosto. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

La sorpresa fue mayúscula: las autoridades le notificaron al propietario que la camioneta arrastraba una causa judicial vinculada al narcotráfico, a pesar de haber traspuesto previamente todos los controles camineros entre Río Gallegos y el interior provincial sin registrar anomalía alguna.

Parte del informe de dominio de la Amarok. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Ante el perjuicio económico y la incautación judicial, el joven de Perito Moreno contactó de inmediato a los vendedores riogalleguenses. Lejos de evadir la llamada, los comerciantes afirmaron desconocer el conflicto legal de la Amarok y le propusieron una solución urgente: “Vení que te vamos a dar otra camioneta o un auto y plata para arreglar, quedate tranquilo que no sabíamos que la camioneta que te vendimos tenía problemas“.

¿De dónde salió el dinero?

Con la promesa de resarcir el engaño, cuatro jóvenes residentes de Perito Moreno -entre los que se encontraban los primos David Vega y Lionel Vega- partieron el mismo martes a las 18:30 horas con destino a la capital provincial, arribando a Río Gallegos el miércoles 9 a las 3:00 de la madrugada. Apenas pisaron suelo riogalleguense, se alojaron en un departamento de alquiler diario a la espera de concretar la permuta de compensación.

El procedimiento se concretó sobre Laureano García, entre Juan Manuel de Rosas y Ciudad del Nombre de Jesús. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL.

Es en este punto donde la versión familiar desarticuló otro de los pilares del informe policial: la procedencia del dinero en efectivo incautado. Según la reconstrucción de la investigación oficial, durante los procedimientos se secuestró una suma superior al millón y medio de pesos ($1.800.000) en el marco de las requisas.

Sin embargo, la familia acreditó que dicho monto provenía del cobro de un fondo de desempleo realizado legítimamente por uno de los muchachos el mismo miércoles 9 por la mañana en la sucursal del Banco Santa Cruz de Río Gallegos. El joven había retirado dos millones de pesos en efectivo por ventanilla, dinero del cual se gastó una pequeña fracción en gastos cotidianos de estadía, quedando el resto resguardado dentro de sus pertenencias.

La detención

Durante la jornada del jueves, los cuatro jóvenes de entre 22 y 23 años -sin antecedentes penales ni vinculación previa con el ambiente delictivo- aguardaban en el inmueble alquilado el arribo de los vendedores. La secuencia final quedó registrada en las cámaras de seguridad del propio complejo de departamentos del barrio El Faro, tal como lo informó La Opinión Austral.

El horario y la fecha de la cámara de seguridad dentro de la casa de uno de los sospechosos, lo ubica en Perito Moreno el día del tiroteo. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Al ver llegar a los dos hombres de Río Gallegos a bordo de una camioneta Toyota y un Peugeot blanco, los muchachos salieron a la vereda para inspeccionar el rodado que les entregaban como compensación. Fue en ese preciso instante cuando irrumpieron los efectivos policiales, cercando la cuadra y apresando a los seis presentes.

El aspecto más determinante y de mayor gravedad institucional radica en la vinculación que la fuerza policial establece entre los detenidos y el tiroteo contra la vivienda de la Beccar. La policía sostiene que las tareas de inteligencia derivadas de esa balacera condujeron directamente al procedimiento donde cayeron los jóvenes. Sin embargo, la defensa de los muchachos de Perito Moreno cuenta con elementos de prueba contundentes que demuestran la imposibilidad material de su participación en el hecho armado.

El día del tiroteo David Alejandro Vega, en un cumpleaños en Perito Moreno, a 800 kilómetros de Río Gallegos. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

El día domingo en que la policía ubica el ataque a balazos en Río Gallegos, los cuatro jóvenes se encontraban a más de 800 kilómetros de distancia, festejando el cumpleaños de la pequeña hija de uno de ellos en la localidad de Perito Moreno, indicó el padre a La Opinión Austral. Para respaldar esta coartada, los allegados han reunido filmaciones de cámaras de estaciones de servicio de la zona, testimonios presenciales de los invitados, exposiciones policiales y registros de actividad que ubican a los acusados en su localidad de origen durante todo el fin de semana.

Se trató de una batería de registros fílmicos en los que se pudo ver a David Vega junto a su pareja y su hija, el día del tiroteo, cerca de las cinco de la tarde, alistándose para el cumpleaños. Uno de ellos, el que ilustra esta nota, dura unos tres minutos y, según marca la hora del video, se puede ver al grupo familiar charlar y prepararse antes de ir a la fiesta. Además, La Opinión Austral pudo saber que vecinos de casas linderas del sospechoso, también lo ubicaron, cerca de las tres de la tarde, ingresando a su vivienda, a bordo de su camioneta.

Dentro de las pruebas presentadas por la familia Vega también se encuentra una exposición realizada por un amigo de uno de los sospechosos indicando que lo había visto en Los Antiguos, el día del incidente, alejándolo de espacio y tiempo, de la localidad de Río Gallegos.

La exposición de un amigo de uno de los detenidos sobre su ubicación el día del suceso. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que en la jornada del sábado los sospechosos fueron indagados. La causa está en manos del Juzgado de Instrucción N°2 a cargo de Yamila Borquez y, contrario a lo que ocurrió en otros casos, los jóvenes de Perito Moreno desistieron de hacer silencio y dieron su versión de los hechos, ubicándose en el norte de Santa Cruz y no en la avenida Béccar. En el mismo sentido, su abogado particular ya pidió su excarcelación.

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