El martes por la tarde, en las inmediaciones del Hospital Regional de Río Gallegos, dos cadetes de tercer año de la Escuela de Policía demoraron a un hombre de 27 años que, según la versión oficial difundida, intentaba llevarse una bicicleta Top Mega rodado 29 asegurada con candado.

El hecho generó un comunicado de la institución policial que destacó el accionar de los aspirantes, y una publicación de la propietaria del rodado en redes sociales en la que alertaba sobre un “chorro suelto”.

Kevin Andrade, el joven involucrado, ejerció su derecho a réplica este miércoles en el programa La Tarde de LU12, conducido por Carlos Saldivia. Allí, acompañado por su madre Mónica, relató una versión distinta de los hechos.

811830926_122187332804860756_3067925604874042131_n-548x728
La bicicleta.

Qué sucedió

Andrade contó que el episodio ocurrió alrededor de las 15 horas, cuando circulaba por la zona del hospital y vio una bicicleta que le resultó familiar. Según explicó, aproximadamente tres meses atrás le habían robado su propia bicicleta desde el patio de su vivienda.

“Me robaron mi bicicleta y justo pensé que era la mía, así que me acerqué a ver si era”, relató.

Andrade señaló que permaneció durante aproximadamente media hora observando el rodado para intentar determinar si se trataba del suyo. En ese momento se acercó la propietaria y le manifestó que la bicicleta era de ella.

De acuerdo con el relato del joven, cuando la mujer se acercó, él le explicó que también le habían robado una bicicleta y que quería verificar si se trataba de la suya.

“¿Me puedo fijar?”, contó que le dijo. Luego levantó el rodado, lo dio vuelta y revisó algunos detalles para intentar identificarlo.

Fue durante esa situación que intervinieron efectivos policiales. Andrade sostuvo que el procedimiento fue rápido y que prácticamente no tuvo oportunidad de explicar por qué se encontraba junto a la bicicleta.

“Me dicen que estaba usurpando una bicicleta”, relató, y agregó que posteriormente fue trasladado a la Comisaría Primera de Río Gallegos.

Según contó, permaneció demorado alrededor de diez horas y recuperó la libertad cerca de las 2 de la madrugada.

“No fue intento de hurto ni de robo”

Andrade aseguró que el episodio terminó con una denuncia por hurto y que actualmente busca defenderse y aclarar lo ocurrido.

“Eso es algo que me estoy intentando defender como cualquier ciudadano. No fue intento de hurto ni de robo, simplemente fue acercarme a la bicicleta y mirar”, afirmó durante la entrevista.

El joven reconoció, de todos modos, que pudo haber actuado de otra manera al encontrarse con un rodado que creyó que podía ser el suyo.

“Capaz por el impulso de pensar que era mi bicicleta, terminé generando sospechas al quedarme observándola por un tiempo”, señaló.

También admitió que cometió un error al no haber realizado una denuncia formal cuando le sustrajeron su bicicleta meses atrás. Según explicó, en aquel momento desde una comisaría le habían sugerido que intentara buscarla, por lo que decidió hacerlo por sus propios medios.

La publicación que motivó su aclaración

Otro de los motivos que llevó a Andrade a brindar su testimonio fue la difusión de imágenes del procedimiento en redes sociales.

El joven explicó que se encontró con publicaciones en las que aparecía su imagen y que, a partir de ello, sintió la necesidad de contar públicamente lo sucedido para evitar que quedara instalado que había intentado robar una bicicleta.

“Me tratan como un ladrón y en realidad uno simplemente intenta salir adelante”, expresó.

En redes sociales, la propietaria de la bicicleta había publicado un mensaje en el que relató su versión del episodio y señaló que un hombre había intentado llevarse su rodado. Andrade cuestionó esa interpretación y sostuvo que se trató de un malentendido.

La bicicleta que había comprado para viajar

Durante la entrevista, Andrade explicó además que la bicicleta que le habían robado meses atrás la había comprado con sus propios recursos y que tenía previsto utilizarla para viajar.

Actualmente, contó que realiza distintos trabajos para salir adelante, entre ellos cortes de cabello, y que proyecta comenzar a dar clases de breakdance.

También relató que se comunicó con la persona a quien le había comprado su bicicleta para intentar conseguir fotografías o documentación que pudiera ayudarlo a acreditar que el rodado que había visto en inmediaciones del hospital era similar al que le habían sustraído.

El episodio y la intervención policial

La intervención de los dos cadetes de tercer año, Martín Segura y Ojeda Matus Francisco, había sido destacada por el Departamento Escuela de Cadetes, que publicó un reconocimiento a ambos por su actuación.

Según ese comunicado, los cadetes intervinieron ante un hecho en el que una persona mayor de edad habría intentado sustraer una bicicleta y procedieron a demorarlo hasta la llegada del personal policial de la jurisdicción.

La versión de Andrade incorpora ahora otra perspectiva sobre lo ocurrido. El joven no cuestionó que los efectivos actuaran ante una situación que podía resultar sospechosa, pero consideró que faltó contemplar el contexto antes de que fuera trasladado.

“Ellos están haciendo su trabajo. Pero también tenés que ver el contexto y mirar muchas variantes que te pueden llegar a pasar en una situación así”, sostuvo.

Andrade aclaró que su intención al hacer pública su versión es que se conozca su relato y que la situación pueda esclarecerse.

EN ESTA NOTA LU12 AM 680 Río Gallegos

Leé más notas de La Opinión Austral