La problemática ambiental que afecta a la Estancia Punta Loyola, ubicada a unos 8 kilómetros de Río Gallegos, volvió a quedar expuesta a partir de un video publicado esta semana por su administrador, Javier Álvarez Bento. En el registro, el productor rural describió cómo los residuos que salen del predio municipal de disposición final terminan dentro del establecimiento y se acumulan en los campos destinados a la actividad ganadera.

“Yo soy administrador de Estancia Punta Loyola. Hace 15 años que trabajo en esta empresa. Lo que pasó en octubre de 2023 es que la ciudad hizo un basural nuevo a 1000 m del campo. Cada vez que descargan un camión, el viento tira las bolsas, lo empuja hacia arriba, las rompe, vuelan, vuelan y aterrizan acá en esta zona y se nos enganchan en las matas. No solamente nos llegan bolsas, también nos llegan botellas, latas”, relató.

Los residuos vuelan por la estancia y quedan atrapados por los arboles achaparrados.

El problema, según explicó, no se limita a la presencia de residuos visibles. La exposición prolongada al sol y al viento provoca que los plásticos se deterioren y se fragmenten, generando partículas que terminan mezcladas con la vegetación que consumen los animales.

“El principal problema que tenemos es que sigue con la luz del sol y el viento, se va degradando y el plástico se transforma en pedazos de microplásticos. Se va incorporando y se van cayendo todos estos pedacitos de estos filamentos. Así que está como reseco. Se van cayendo después al pasto y se mezclan en el pasto. Esto nos hace re mal porque después los animales comen así el bocado de pasto y hierven estos alimentos”, sostuvo.

Las ovejas conviven con microplásticos, un factor que amenaza su bienestar. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Tal como lo contó el suplemento Santa Cruz Produce a fines de 2025, la situación representa una amenaza para una explotación que tiene a la ganadería ovina como una de sus principales actividades. Álvarez Bento advirtió que la contaminación compromete tanto la alimentación de los animales como la continuidad de los proyectos productivos que la estancia había desarrollado.

El reclamo judicial contra la Municipalidad de Río Gallegos

La problemática derivó en una presentación judicial luego de que los responsables de la estancia intentaran resolverla mediante conversaciones y gestiones administrativas.

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Residuos patogénicos arrojados en el relleno sanitario ubicado en el camino a Punta Loyola.

En junio de 2025, promovieron una acción de amparo ambiental contra la Municipalidad de Río Gallegos, con el objetivo de que se disponga el cese de las actividades de disposición final de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) que generan el daño denunciado.

El expediente 22197/2025 quedó radicado en el Juzgado de Primera Instancia N° 2 en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Cruz, donde, en septiembre de este año, asumió la jueza María Belén Aguiar, designada por el gobernador Claudio Vidal tras el concurso ante el Consejo de la Magistratura y el aval del Poder Legislativo.

María Belén Aguiar, titular del Juzgado de Primera Instancia N°2 en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Río Gallegos.

Según pudo saber La Opinión Austral, la jueza citó para este miércoles a la primera audiencia entre las partes.

Entre los pedidos incorporados a la presentación se encuentra la realización de las obras necesarias para garantizar que el funcionamiento del predio respete el proyecto aprobado, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y la normativa vigente.

También se solicitó la intervención de la Secretaría de Estado de Ambiente de Santa Cruz como tercero interesado, debido a que fue el organismo que aprobó el estudio ambiental presentado por el Municipio y tiene responsabilidades como autoridad de aplicación.

Otro de los requerimientos consiste en establecer controles quincenales sobre el predio para verificar las condiciones de funcionamiento y el cumplimiento de las disposiciones ambientales.

En el marco de la causa, el fiscal Federico Heinz había solicitado que se intime a la Municipalidad a realizar las obras correspondientes y aportar las maquinarias, la tecnología y los recursos humanos necesarios para garantizar una operación adecuada.

La presentación también reclama que se ejecuten tareas de recomposición y saneamiento de los sectores afectados por la dispersión de residuos, además del cese de las actividades que generan el daño ambiental colectivo.

Restos de residuos que vuelan del relleno sanitario a la Estancia Punta Loyola.

En diciembre de 2025, Álvarez Bento había manifestado que todavía aguardaban una resolución judicial y cuestionaba la falta de medidas concretas para solucionar el problema.

“El municipio le echa la culpa a la mala ejecución por parte de la empresa concesionaria, pero tampoco frenan ni mejoran la operación”, había señalado en referencia a la firma Nueva Santa Cruz. También había cuestionado que, según su denuncia, no se cumplía con el Estudio de Impacto Ambiental.

Casi 5.000 hectáreas comprometidas por los residuos

En su reclamo, el administrador aseguró que la dispersión de basura provocó que una parte importante del establecimiento dejara de ser aprovechable para la actividad ganadera.

“Entonces nosotros, que vivimos principalmente de la ganadería ovina, intentar completamente contra nuestra integridad, contra nuestro negocio. Perdimos casi 5000 hectáreas, es más del 10% de la superficie del campo que no podemos usar para ganadería”, manifestó.

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Denuncian que la basura del basural municipal invade una estancia y contamina el campo.

La afectación también repercutió sobre los planes de producción sustentable. La estancia cuenta con certificaciones vinculadas al bienestar animal y avanzaba en otros procesos para mejorar la calidad de su producción.

“Nosotros certificamos proceso de bienestar animal. Estamos por certificar producción orgánica y justo nos cayeron con esta enorme idea de empezar a contaminarnos todo y nos tiraron atrás un montón de proyectos que teníamos a futuro para esto, para tener una producción sustentable, de calidad, buena”, agregó.

En diciembre de 2025, La Opinión Austral había documentado las consecuencias económicas y productivas de esta situación. En aquel momento, Álvarez Bento había señalado que unas 18.000 hectáreas estaban afectadas por la dispersión de residuos y que aproximadamente 5.500 se encontraban casi perdidas para la actividad ganadera.

El impacto obligó a modificar el esquema de producción. La estancia debió abandonar la actividad bovina, que llegó a contar con unas 150 madres, y reducir su majada en al menos 1.000 ovejas, según había explicado su administrador.

La tapa de este domingo del suplemento Santa Cruz Produce de La Opinión Austral.

El establecimiento tiene una extensa trayectoria en la producción rural y había incorporado herramientas de manejo para preservar los pastizales naturales. Entre ellas se encuentra el sistema de pastoreo rotativo, implementado desde 2018, que permite alternar períodos de alimentación y descanso de los potreros para favorecer la recuperación de la vegetación.

La presencia de residuos plásticos en esos espacios representa un obstáculo para sostener ese modelo de trabajo.

Un informe detectó microplásticos en el 75,67% de las muestras

La preocupación por las consecuencias de la basura no se sustenta únicamente en los residuos encontrados sobre el terreno. Un informe técnico elaborado en abril de 2025 por el médico veterinario Francisco Milicevic, jefe de la Agencia de Extensión Rural Río Gallegos, analizó la dispersión de residuos sólidos urbanos en la estancia y sus posibles efectos sobre los animales.

El relevamiento identificó distintos materiales provenientes del predio municipal: papeles, envases, recortes de cartón, fragmentos de telgopor, recipientes y restos de plástico, envoltorios de nylon, film, bolsones sintéticos, bolsas de aluminio y sachets, entre otros.

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Javier Álvarez Bento, administrador de la estancia Punta Loyola grabó un video para visibilizar el problema que tiene la producción.

El documento describió una distribución de los residuos en forma de pluma, condicionada por la ubicación del predio y los vientos predominantes. Los materiales más livianos, especialmente los plásticos, son los que presentan mayor dispersión y terminan depositados en distintos sectores del campo.

Uno de los datos más relevantes surgió del análisis de 300 muestras de materia fecal de rumiantes. El 75,67% presentó contaminación con microplásticos, un resultado que encendió las alertas sobre la exposición de los animales a estos materiales.

El informe explicó que los microplásticos pueden resultar especialmente perjudiciales por sus propiedades fisicoquímicas, su baja densidad, su permanencia en el ambiente y su composición química. Además, pueden confundirse o mezclarse con el alimento y ser ingeridos por distintas especies.

En el caso de los animales de producción, el veterinario advirtió sobre las complicaciones que puede generar el consumo de residuos plásticos junto con el forraje. Entre ellas mencionó bloqueos del sistema digestivo, obstrucciones intestinales, timpanismo recurrente, perforaciones, dolor, infecciones e incluso la muerte por inanición.

También señaló que el impacto no se limita a los ovinos y bovinos de la estancia, sino que puede alcanzar a la fauna silvestre de la región. Por ese motivo, consideró necesario profundizar las investigaciones para determinar las consecuencias sobre las comunidades animales.

El pedido de intervención de las autoridades y los vecinos

En el nuevo video, el administrador insistió en que la ubicación del predio y la dirección de los vientos hacen que gran parte de la contaminación avance hacia el interior de la estancia, sin que el problema resulte evidente para quienes circulan por la ruta.

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“Casi produce por las características del lugar donde lo pusieron y el viento la basura se nos viene para dentro del campo y no se ve desde la ruta, entonces quedamos muy solos contra este problema y la verdad que necesitamos el apoyo de los vecinos”, expresó.

Por eso, pidió que la comunidad conozca lo que sucede en el establecimiento y las consecuencias que puede tener la continuidad de la dispersión de residuos.

“Y la verdad que necesitamos que los vecinos conozcan esta situación, conozcan que se está generando un segundo basural completamente descontrolado y otro desastre igual al que ya tenemos en la ciudad, solamente lo están multiplicando por dos”, advirtió.

El reclamo también estuvo dirigido a las autoridades municipales, provinciales y judiciales con competencia en la materia. El administrador pidió que intervengan para encontrar una solución que evite que la contaminación continúe avanzando sobre los campos productivos.

“Llamamos a las autoridades que les compete esto, tanto las judiciales como las de medio ambiente provincial y municipal para que trabajemos para solucionar esto, no tiene sentido que en el 2026 se esté ocasionando este daño al medio ambiente”, concluyó.

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