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Una convocatoria laboral en Puerto Madryn expuso la fuerte demanda de empleo que existe en parte de Chubut: una empresa pesquera ofreció 100 puestos de trabajo para filetear merluza y recibió 2.962 inscripciones.
La cantidad de postulantes sorprendió incluso a la propia compañía. La convocatoria de la firma superó ampliamente las expectativas y obligará a extender las jornadas destinadas a entrevistar a quienes buscan acceder a uno de los puestos disponibles.
El socio gerente de la empresa, Ángelo Casas, explicó la situación en diálogo con Radio Chubut y señaló que la compañía deberá afrontar un proceso de selección mucho mayor al previsto inicialmente. “Lo que nunca se imaginaron es que de los 100 pedidos se inscribieron casi 3.000”. El número permite dimensionar la magnitud de la demanda: casi 30 personas se anotaron por cada puesto disponible.
Casi 3.000 postulantes para trabajar en una planta pesquera
La convocatoria fue realizada para incorporar 100 operarios destinados al procesamiento de merluza. La respuesta llevó a la empresa a modificar su planificación inicial y preparar jornadas extendidas de entrevistas.
El objetivo es seleccionar a los trabajadores que puedan incorporarse a la planta y luego avanzar con la capacitación necesaria para el fileteado.
Se trata de una tarea que requiere práctica y precisión. El trabajador debe realizar cortes rápidos y uniformes para obtener los filetes y aprovechar la mayor cantidad posible de carne del pescado.
La necesidad de capacitar nuevamente a parte de la mano de obra está relacionada con los cambios que atravesó la actividad pesquera en los últimos años. Según explicó Casas, trabajadores que anteriormente realizaban fileteado de merluza pasaron durante un período prolongado a desempeñarse con otras especies.
Por qué una pesquera de Puerto Madryn volvió al fileteado de merluza
La convocatoria laboral está vinculada con una estrategia de diversificación productiva de la empresa. La planta busca ampliar sus alternativas frente a un escenario menos favorable para el procesamiento de langostino. Casas explicó que la rentabilidad de esa actividad disminuyó respecto de temporadas anteriores y que la empresa necesita incorporar otras líneas de producción. “La pesca de langostino ya no es lo rentable que era en temporadas anteriores y la única forma de que los números den es diversificando la producción”.
El procesamiento de merluza aparece así como una alternativa para mantener activa la planta durante más tiempo y reducir la dependencia de una única especie.
La decisión tiene además un impacto directo sobre el empleo, porque para poner en marcha esa línea productiva será necesario incorporar y formar trabajadores.
Una actividad que requiere trabajadores especializados
El fileteado de merluza demanda destreza manual, precisión y ritmo de trabajo. La tarea se realiza habitualmente en ambientes fríos y húmedos y requiere permanecer de pie durante períodos prolongados.
El manejo de cuchillos y los movimientos repetitivos hacen que la experiencia sea un factor relevante. Por eso, la capacitación y la recuperación de la práctica son parte del proceso previsto por la empresa.
La incorporación de trabajadores no se limita entonces a cubrir las 100 vacantes: también implica preparar a quienes sean seleccionados para alcanzar el nivel de productividad requerido por la planta.
En este contexto, la cantidad de postulantes permite observar otro aspecto del mercado laboral: existe una gran disponibilidad de personas interesadas en incorporarse a puestos formales incluso cuando la actividad exige capacitación específica.
El costo de mantener una planta sin producir
Para la empresa, la diversificación también responde a una cuestión económica vinculada con los períodos de inactividad.
Casas explicó que las pesqueras de mediano porte deben afrontar costos fijos elevados aun cuando atraviesan meses con poca o ninguna producción. “No se puede estar medio año sin producir con costos fijos cercanos a los 150.000 dólares mensuales”.
La búsqueda de nuevas alternativas productivas apunta, en ese sentido, a generar mayor continuidad en el funcionamiento de las plantas.
El empresario consideró que otras compañías de características similares podrían enfrentar el mismo desafío y verse obligadas a diversificar sus actividades para sostener sus estructuras productivas.
El dato de los 2.962 postulantes aparece en un mercado laboral con mayor desempleo
La masiva respuesta a la convocatoria se produce mientras los últimos datos oficiales del INDEC muestran un incremento de la desocupación en dos de los principales aglomerados urbanos de Chubut.
Durante el segundo trimestre de 2026, Comodoro Rivadavia-Rada Tilly registró una desocupación del 9,2%, mientras que Trelew-Rawson alcanzó el 7,7%.
En Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, el indicador había sido del 2% en el segundo trimestre de 2025 y del 2,7% durante el primer trimestre de 2026. El 9,2% registrado en la última medición quedó por encima de la tasa nacional, que fue del 7,9%, y del promedio de la Patagonia, situado en 6,3%.
En Trelew-Rawson, además del 7,7% de desocupación, la subocupación llegó al 17,2%. La subocupación demandante alcanzó el 15,9% y el 23,4% de los ocupados declaró estar buscando otro empleo.
Estos indicadores muestran que la presión sobre el mercado laboral alcanza tanto a quienes no tienen trabajo como a quienes buscan incrementar sus ingresos mediante otra ocupación.
Puerto Madryn también registra una fuerte demanda de empleo
En junio, la situación laboral de Puerto Madryn había sido señalada por la UOCRA. El secretario general del gremio, Javier Moya, informó que más de 1.400 trabajadores de la construcción formaban parte de la bolsa de empleo local a la espera de una oportunidad.
El dirigente había relacionado el escenario con la paralización de obras públicas nacionales y la menor actividad privada. “Estamos alrededor de 1.400 personas anotadas y esa cifra se va a incrementar porque se terminan proyectos y no hay nuevas obras en marcha”.
La construcción y la pesca presentan realidades productivas diferentes, pero ambos datos permiten observar la presión existente sobre el empleo en Puerto Madryn.
Ahora, una sola convocatoria de 100 puestos en una planta pesquera reunió a casi 3.000 personas.
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