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“Nacho” Torres aprovechó su paso por Comodoro Rivadavia para volver a mostrar las piezas del frente político con identidad chubutense que busca consolidar por encima de las estructuras partidarias tradicionales. Y esta vez hubo un mensaje particularmente dirigido hacia el escenario político de la ciudad: utilizando el altavoz de su celular, en medio del encuentro con dirigentes vecinalistas, llamó al intendente Othar Macharashvili en una postal que tuvo un fuerte contenido político. Y expuso las diferencias que se plantean con el líder comodorense, particularmente en el posicionamiento ante el reclamo institucional por la salida de YPF.
Mientras el Gobierno provincial avanzó en un acuerdo a través del cual administrará los bienes “liberados” por la ex empresa de bandera, la Municipalidad avanza en un reclamo judicial paralelo exigiendo la recomposición integral de los pasivos ambientales existentes dentro del ejido de la ciudad incluyendo una presentación ante la Comisión Nacional de Valores, tal como adelantó La Opinión Austral.
Agenda con poderío regional
El gobernador de Chubut compartió agenda con Luka Jones, el joven intendente de 28 de Junio y su par de Sarmiento, Sebastián Balochi, dos dirigentes provenientes del peronismo que forman parte de una construcción con la que Torres pretende mostrar que las fronteras partidarias pueden quedar relegadas frente a una agenda común.
Torres viene hablando de un frente integrado por radicales, dirigentes del PRO, peronistas, libertarios y referentes sin militancia partidaria. En Comodoro buscó darle volumen a esa definición y dejó en claro que el objetivo excede una alianza circunstancial para una elección. “Hay mucha ansiedad. Yo creo que la mejor campaña es la gestión y hoy estamos abocados cien por ciento a la gestión”, sostuvo Torres al ser consultado sobre los movimientos electorales que parecen acelerarse en diferentes sectores de la política.
Sin embargo, inmediatamente puso en valor el armado que comienza a tomar forma. “El haber armado un frente que contiene a peronistas, radicales, dirigentes del PRO y también libertarios que están dentro de esos otros espacios habla de un frente que tiene un fuerte arraigo provincial”, definió.
Para el mandatario, la diversidad de procedencias no constituye una debilidad sino uno de los principales activos de la propuesta. “Hay cimientos muy fuertes para defender lo nuestro. Creo que llegó para quedarse y eso es lo importante. Más allá de una elección coyuntural, este es un espacio con apertura, un espacio joven también, con liderazgo”, aseguró.
Sastre y el frente electoral con Torres
Hace unos días, el intendente de Puerto Madryn reveló al diario Río Negro: “Con el gobernador Torres estamos en la conformación de un gran frente electoral”. Ese medio también destacó: Torres empieza a juntar las esquirlas de un peronismo dinamitado. Generó gran impacto político. Además, Sastre habló sin pruritos, y aseveró que el peronismo “es un canto al aburrimiento“, que siempre presenta “las mismas caras“. Sin dudas, quedó en evidencia que la jugada política de Torres puede dar sus frutos: él mismo lidera el convencimiento de futuros aliados. Algo quedó en evidencia: el PJ de Chubut sin liderazgo permite que avancen otros espacios.
En su visita del martes 11 a Comodoro Torres no escondió su intención de sumar dirigentes provenientes de diferentes sectores y la presencia de intendentes que se le suman, reforzó esa fotografía: Balochi gobierna Sarmiento, mientras que Jones se convirtió en uno de los dirigentes que expresa esa incorporación al espacio del gobernador del PRO. Y los puso como ejemplo de la transversalidad que busca construir.
Consideró que las diferencias de origen partidario deberían pasar a un segundo plano cuando existen coincidencias sobre los objetivos de gestión y desarrollo de las localidades. “Eso es lo que nos tiene que hermanar como sociedad”, afirmó.
La apuesta tiene un componente territorial ya que Torres anticipó que con sus alianzas buscará crecer en diferentes ciudades y sostuvo que las incorporaciones no se limitarán a dirigentes con trayectoria dentro de los partidos. “Es un frente que va a dar sorpresa en varias localidades, más allá de lo que ocurra a nivel provincial”, adelantó.
Torres: “Llegó para quedarse”
La definición de Torres busca separar el nuevo frente de una alianza exclusivamente electoral. Aunque la discusión por candidaturas comienza a instalarse y el propio mandatario reconoció que existe “ansiedad”, procura sostener que la gestión continuará siendo la principal herramienta para construir políticamente. Al mismo tiempo, las conversaciones avanzan.
El gobernador reconoció además la incorporación de referentes sociales que hasta ahora no habían tenido una participación partidaria activa y sostuvo que el punto de encuentro debe ser una agenda de desarrollo para Chubut. “Hay distintos referentes sociales que no tienen militancia activa partidaria, pero entienden que es por ahí, que entienden que hay que discutir una agenda de desarrollo”, señaló. Y contrapuso esa propuesta con las discusiones que atraviesan permanentemente a la política nacional: “No discutir lo que piensa Cristina o lo que piensa aquel otro, o quién se pelea con quién”. La intención es instalar una lógica provincial.
“Es momento de poner un manto de madurez en la política. Hoy creo que Chubut tiene una oportunidad enorme de conformar un frente con una identidad que es nuestra, que es chubutense”, planteó.
“Ni bien ni mal” con Nación
Torres volvió a rechazar tanto un alineamiento automático como una oposición permanente. La relación no es ni buena ni mala. “La relación siempre se da en términos de qué le sirve a la provincia”, resumió.
Recordó que Chubut confrontó con Nación cuando entendió que determinadas decisiones afectaban sus intereses y aseguró que mantendrá esa conducta independientemente del signo político de la Casa Rosada. “Cuando hubo alguna medida que atentó contra los intereses de la provincia, nos plantamos en contra y dimos la pelea que teníamos que dar”, sostuvo.
Entre los ejemplos mencionó la discusión vinculada con la Ley de Tierras, pero también destacó aquellos puntos en los que decidió acompañar al Ejecutivo nacional. Uno de ellos estuvo relacionado con las modificaciones en materia hidrocarburífera.
“Cuando hay cosas que son buenas, como fue en su momento el capítulo de la ley de hidrocarburos que nos permite hoy, con este precio del commodity, que nuestro petróleo se pague lo que vale, hemos acompañado también”, indicó.
Torres sintetizó esa relación en una definición que pretende convertirse también en uno de los principios políticos del frente provincial. “Cuando haya medidas que son buenas para la provincia vamos a acompañar, y cuando haya medidas que son malas para la provincia nos vamos a parar del otro lado. Esto es coherencia”.
Y cuestionó la polarización que obliga, según planteó, a ubicarse siempre en uno de dos extremos. “Algunos creen que la política es: me paro de frente y es todo que no, o soy el alcahuete del gobierno de turno. Hoy -destacó el gobernador- hay un Gobierno nacional, mañana puede haber otro, pero siempre vamos a priorizar los intereses de la provincia”, afirmó.
Un escenario para construir
El gobernador destacó la conformación de la Cámara de Servicios Portuarios, la próxima puesta en funcionamiento del Astillero y las herramientas legales que permitirían incrementar el movimiento del puerto de Comodoro Rivadavia. “Había dos limitaciones: una legal, que es la flota de poteros, y otra limitación de dragado. Con la obra que se hizo, hoy el puerto tiene el calado suficiente para poder brindarle servicios a esa flota que genera muchísimo trabajo”, explicó. A ello sumó la Ley de Fomento a la Industria Naval como herramienta para generar condiciones de competitividad y rentabilidad que permitan traducir la actividad en empleo.
El mandatario espera que el Astillero finalmente pueda ponerse en funcionamiento pleno después de décadas de postergaciones. “Esperemos en pocos meses poder celebrar todos los comodorenses que, después de décadas de ver ese proyecto de Astillero que era sinónimo de desidia, de dejadez y de corrupción, hoy sea sinónimo de desarrollo, de trabajo y de competitividad”, sostuvo.
El gobernador chubutense planteó la posibilidad de vincular el puerto de Comodoro con la producción del valle de Sarmiento para generar una alternativa logística más competitiva.
“Poder sacar el fruto del valle de Sarmiento por vía naval es más barato y logísticamente también es importante. Para eso necesitamos ser lo suficientemente competitivos para que las navieras quieran exportar por este puerto”, finalizó.
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