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Las temperaturas extremas que atraviesa Santa Cruz no solo obligan a reforzar la calefacción en los hogares. También incrementan una serie de riesgos que, año tras año, obligan a intervenir a Bomberos, Policía y personal de emergencias en distintos puntos de la provincia.
En este marco, el comisario mayor Pablo Aguirre, de la Superintendencia de Bomberos, y el subcomisario Carlos Cabrera visitaron los estudios de Radio LU12 AM680 y repasaron las principales medidas de prevención para evitar accidentes relacionados con el monóxido de carbono, los espejos de agua congelados y los viajes durante la temporada invernal.
Uno de los principales llamados de atención estuvo dirigido a quienes aprovechan las bajas temperaturas para patinar sobre lagunas congeladas, una práctica habitual en Río Gallegos, pero que desde Bomberos desaconsejan de manera terminante.
“Nosotros recomendamos no utilizar las lagunas ni los espejos de agua para patinaje o cualquier actividad recreativa porque no son lugares habilitados para eso“, sostuvo Aguirre.
El jefe policial reconoció que durante décadas fue una costumbre entre los vecinos utilizar esos espacios durante el invierno, aunque advirtió que las condiciones actuales representan un riesgo mucho mayor.
“Todos en nuestra infancia hemos ido a una laguna a patinar o hacer alguna actividad, pero hoy las condiciones cambiaron. Vimos menores y adolescentes solos, en el medio de la laguna, sin ningún adulto que estuviera supervisando la situación“, señaló.
El peligro, explicó, no pasa únicamente por el hielo.
Durante distintos operativos de búsqueda realizados por Bomberos encontraron botellas, vidrios, hierros, alambres, cuchillos y otros elementos sumergidos que convierten a esos espejos de agua en lugares peligrosos incluso durante el verano.
“Hemos encontrado infinidad de objetos debajo del agua. Además, desconocemos el grado de contaminación que pueden tener esas lagunas. Por eso tampoco recomendamos ingresar durante el verano”, explicó.
A ello se suma otro factor determinante: la profundidad.
“En algunos sectores encontramos profundidades de dos, tres y hasta seis metros. Lo peligroso no es solamente la caída, sino el cambio brusco de temperatura que sufre el cuerpo cuando entra en contacto con el agua helada”, indicó.
En caso de que una persona caiga al agua, la recomendación es actuar inmediatamente.
“Lo primero es elevar la temperatura corporal y trasladarla de manera urgente al hospital, aunque la persona diga que está bien. No hay que esperar”, enfatizó.
Bomberos insistió además en que los menores nunca deben permanecer solos cerca de lagunas o espejos congelados.
“Si igualmente los padres deciden acompañarlos, jamás deben dejarlos solos. La supervisión permanente es fundamental”, remarcaron.
El riesgo silencioso del monóxido de carbono
Otro de los ejes de la entrevista estuvo centrado en el uso intensivo de calefacción durante el invierno y las intoxicaciones por monóxido de carbono.
Carlos Cabrera recordó que este gas es uno de los principales peligros de la temporada porque no puede detectarse fácilmente.
“Es un gas invisible. No tiene olor ni color y se produce por una combustión incompleta cuando comienza a faltar oxígeno durante el funcionamiento de un artefacto”, explicó.
Por esa razón, insistió en evitar prácticas muy frecuentes cuando llegan las temperaturas bajo cero.
“No se recomienda calefaccionarse con hornos ni con hornallas. Esos artefactos consumen el oxígeno del ambiente y no tienen un sistema que evacúe los gases al exterior”, señaló.
Una de las primeras señales de advertencia puede observarse en la llama del artefacto.
“Cuando la llama deja de ser azul y empieza a ponerse amarilla o anaranjada, está indicando que la combustión no es correcta y puede estar generando monóxido de carbono”, precisó.
Los especialistas también alertaron sobre un error muy común durante el invierno: tapar completamente las ventilaciones de la vivienda.
“Muchísima gente cubre las rejillas o incluso tapa las ventanas para que no entre frío. Eso no se recomienda nunca“, sostuvo Cabrera.
Por el contrario, indicaron que es indispensable ventilar diariamente los ambientes.
“Aunque haga mucho frío, hay que abrir las ventanas unos minutos todos los días para renovar el aire.”
Revisar los calefactores
Bomberos remarcó además la importancia de realizar controles preventivos antes del inicio de cada temporada invernal.
“Todos los calefactores deben ser revisados por un gasista matriculado para verificar que funcionen correctamente y hacerles el mantenimiento correspondiente”, explicó Cabrera.
La recomendación también alcanza a quienes utilizan calefacción a leña o carbón.
“El combustible es indistinto. Si la combustión es incompleta, también puede producir monóxido. Por eso siempre tiene que haber buena ventilación“.
En cuanto a los calefactores eléctricos y caloventores, señalaron que tampoco están exentos de riesgos.
“Consumen mucha energía, pueden recalentarse y generar incendios. Por eso tampoco recomendamos utilizarlos de manera prolongada”.
Cómo reconocer una intoxicación
Uno de los mayores problemas del monóxido de carbono es que sus síntomas suelen confundirse con un cuadro gripal.
“Produce cansancio, dolor de cabeza, somnolencia, náuseas, vómitos y mareos. Muchas personas creen que están resfriadas, toman un medicamento y se acuestan a dormir. Ese es el peor error que pueden cometer”, advirtió Cabrera.
El especialista indicó que la sospecha debe aumentar cuando varias personas presentan los mismos síntomas dentro de una vivienda.
“Si toda la familia empieza con dolor de cabeza, sueño o mareos al mismo tiempo, hay que pensar inmediatamente en una posible intoxicación”.
Ante cualquier sospecha, la recomendación es ventilar el ambiente, sacar a las personas al exterior y trasladarlas de inmediato al hospital.
Viajes solo si son indispensables
Las bajas temperaturas también obligan a extremar las precauciones en las rutas santacruceñas.
Desde la Superintendencia de Bomberos aconsejaron evitar desplazamientos que no sean imprescindibles.
“Lo ideal es no viajar si no es estrictamente necesario. Y si hay que hacerlo, es importante llevar cadenas, elementos de primeros auxilios, iluminación, una linga y todo lo necesario por si el vehículo queda varado”, explicó Aguirre.
El funcionario recordó que estos operativos se coordinan junto a Policía Caminera y otros organismos provinciales.
Un llamado a la prevención
Los responsables de Bomberos destacaron que las campañas preventivas vienen dando resultados positivos.
Según informaron, durante el año pasado se registraron 16 intervenciones por monóxido de carbono en Santa Cruz, con dos personas fallecidas. En lo que va del invierno actual ya hubo entre cinco y seis casos, aunque, hasta el momento, no se registraron víctimas fatales.
Finalmente, ambos funcionarios coincidieron en que la prevención continúa siendo la herramienta más importante para evitar tragedias.
“Ante cualquier duda o emergencia, llamen al 100“, recordó Aguirre.
Y concluyó con un mensaje dirigido a todas las familias santacruceñas: “Los calefactores deben ser revisados por profesionales matriculados y cualquier instalación eléctrica o de gas tiene que ser realizada por personal especializado. Una simple medida de prevención puede salvar una vida“.
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