Your browser doesn’t support HTML5 audio
La caída del sistema interconectado que afectó a gran parte del sur de Santa Cruz obligó a Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) a activar la denominada “Reserva Fría” de Río Gallegos para sostener el suministro eléctrico. Sin embargo, pese a que la central de emergencia se encuentra operativa, no logra abastecer a toda la ciudad.
La explicación no está vinculada a una falla en los equipos de generación, sino a la disponibilidad de gas necesaria para producir energía en plena temporada invernal.
Así lo explicó el presidente de SPSE, Matías Cortijo, en una entrevista exclusiva a “La Mañana de LU12” quien señaló que actualmente Río Gallegos recibe energía de manera parcial a través de este sistema alternativo mientras continúan los trabajos para reparar la avería en la línea de transporte eléctrico entre Piedra Buena y La Esperanza.
¿Qué es la Reserva Fría?
La Reserva Fría es un sistema de generación de respaldo que se pone en funcionamiento cuando se producen fallas en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) o cuando ocurre algún inconveniente que impide recibir energía desde la red nacional.
En el caso de Río Gallegos, la central permite generar electricidad localmente para evitar que la ciudad quede completamente sin servicio frente a contingencias de gran magnitud.
Cuando se produjo el apagón, SPSE activó inmediatamente el protocolo de emergencia y coordinó con Camuzzi Gas del Sur el suministro de gas necesario para poner en marcha la central.
Sin embargo, rápidamente apareció una limitación que hoy condiciona la recuperación total del servicio.
El problema no es la usina, es el gas
Según explicó Cortijo, la principal dificultad radica en la cantidad de gas disponible para alimentar los equipos de generación.
“Acá se demoró un poco más por el tema de la escasez de gas”, señaló.
La situación responde a que Camuzzi debe administrar cuidadosamente el recurso para garantizar el abastecimiento domiciliario durante los meses de mayor consumo.
“Camuzzi también tiene que cuidarse en cuánto gas nos da a nosotros para generación para no despresurizar la red”, explicó el funcionario.
En otras palabras, aunque exista capacidad para generar más energía, la cantidad de gas disponible para la usina es limitada.
Solo alcanza para cubrir alrededor del 60% de la demanda
Como consecuencia de esta restricción, la Reserva Fría no puede abastecer la totalidad del consumo eléctrico de Río Gallegos,.
De acuerdo con los datos brindados por SPSE, actualmente la generación alcanza para cubrir aproximadamente el 60% de la demanda de la ciudad.
Esto significa que cerca de cuatro de cada diez usuarios permanecen sin servicio o dependen de esquemas de rotación implementados para distribuir la energía disponible.
“Estamos más o menos alimentando el 60% de la demanda de la ciudad”, afirmó Cortijo.
A quiénes se les da prioridad
Frente a la imposibilidad de abastecer a toda la ciudad al mismo tiempo, Servicios Públicos estableció un esquema de prioridades.
En primer lugar se garantiza el suministro a hospitales, centros de salud y establecimientos considerados estratégicos para la emergencia.
También reciben prioridad los barrios que no cuentan con acceso a la red de gas natural, ya que sus habitantes dependen exclusivamente de la electricidad para calefaccionarse y cubrir necesidades básicas.
“Estamos priorizando todo lo que son hospitales, Medisur y los barrios que no tienen gas”, indicó el presidente de SPSE.
En el resto de los sectores se realizan maniobras de rotación para que los usuarios puedan contar con algunas horas de servicio mientras persista la contingencia.
El problema de fondo: la falta de gas en invierno
Para Cortijo, la situación actual refleja una problemática más amplia que afecta a distintas regiones del país durante los meses de mayor demanda energética.
“No es un tema local. Es un tema que tiene que ver con el país, que hoy está corto de gas“, sostuvo.
La alta demanda residencial durante el invierno obliga a priorizar determinados consumos, lo que reduce la disponibilidad para actividades industriales y para la generación eléctrica de emergencia.
Por ese motivo, incluso teniendo contratos de compra de gas vigentes, la capacidad efectiva para utilizarlo depende de las condiciones del sistema de transporte y distribución.
El cambio que busca SPSE para tener prioridad
Uno de los aspectos que reveló Cortijo es que la empresa provincial opera actualmente con un esquema de suministro interrumpible.
Esto significa que, cuando existe escasez, el abastecimiento puede ser reducido o suspendido para privilegiar otros consumos considerados prioritarios.
Ante esta situación, SPSE inició gestiones para obtener un suministro firme.
“Lo que hicimos fue los papeles para pasar a suministro firme. Es un poco más caro, pero de esa manera me aseguro tener prioridad cuando falta gas”, explicó.
La medida permitiría mejorar la capacidad de respuesta de la Reserva Fría en futuros eventos similares.
Solución estructural para el sur de Santa Cruz
Más allá de las limitaciones actuales, el titular de SPSE insistió en que la solución de fondo pasa por fortalecer la generación eléctrica propia en el sur provincial.
En ese sentido, destacó la importancia de avanzar con la puesta en funcionamiento de la turbina principal de la usina de Río Turbio.
“La solución cercana y realizable es poner a andar la turbina de la usina de Río Turbio”, afirmó.
Según explicó, una central de mayor potencia permitiría abastecer una porción mucho más amplia de la provincia y reducir la dependencia de una única línea de transporte de energía que recorre más de 1.500 kilómetros desde Puerto Madryn hasta el extremo sur santacruceño.
Mientras tanto, la Reserva Fría continúa siendo la principal herramienta para sostener parcialmente el suministro eléctrico en Río Gallegos, aunque su capacidad seguirá condicionada por un factor clave en pleno invierno: la disponibilidad de gas.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia